Histórico: el Vaticano devolvió a Grecia esculturas de un importante monumento de la historia universal
El Vaticano aceptó devolver tres fragmentos del Partenón, que incluyen un caballo, un joven con una bandeja de pasteles y una cabeza barbuda, que se encontraban en los Museos Vaticanos desde hace más de 200 años, como un gesto de amistad hacia el pueblo de Grecia.
Te puede interesar
Trump amenaza con atacar Irán "con mucha fuerza" en las próximas semanas
Según el sitio web de los Museos Vaticanos, los fragmentos de mármol que estuvieron en su interior desde el siglo XIX incluyen la cabeza de un caballo, uno de los cuatro equinos que tiran del mítico carro de la diosa Atenea; la cabeza de un joven que se cree estaría transportando una bandeja de pasteles ofrecidos durante una procesión en conmemoración de la fundación de la ciudad de Atenas; y una cabeza barbuda, que pertenecería a una parte del monumento donde se representa la batalla de los lapitas.
Esta iniciativa se incluye dentro de la política que lleva adelante el Papa Francisco en la búsqueda de reforzar la unidad entre la Iglesia ortooxa y la griega, y fue el propio pontífice quien catalogó esta iniciativa como "un gesto de amistad y solidaridad con el pueblo de Grecia".
El secretario para la promoción de la unidad cristiana, obispo Brian Farrell, afirmó durante una ceremonia desarrollada en el Museo de la Acrópolis de Atenas que “la donación de esos fragmentos del Partenón, que se encontraban en los Museos Vaticanos desde hacía más de dos siglos, es un gesto eclesiástico, cultural y social de amistad y de solidaridad con el pueblo de Grecia".
El Partenón fue construido en el siglo V a.C. en la Acrópolis de Atenas como un homenaje a la diosa Atenea y está considerado como uno de los templos más emblemáticos de la antigua Grecia. Este majestuoso edificio se convirtió en un símbolo de la ciudad-estado ateniense y una muestra del esplendor y la grandeza de la cultura griega.
Sin embargo, su destino cambió drásticamente en el año 1687, durante la guerra entre Venecia y el Imperio Otomano, y en un intento por conquistar la ciudad, los venecianos bombardearon la Acrópolis, causando graves daños al Partenón y otros edificios. El templo, que había sobrevivido a siglos de historia, quedó parcialmente destruido y en ruinas.
Pero esta no fue la única tragedia que sufrió el Partenón. Después de la independencia de Grecia en el siglo XIX, el templo fue saqueado y sus fragmentos fueron llevados a diferentes lugares del mundo. Muchos de ellos se encuentran actualmente en importantes museos, como el Museo Británico en Londres y el Museo de la Acrópolis en Atenas.
Desde principios del siglo XX, Grecia viene solicitando la devolución de importantes piezas arqueológicas que se encuentran en poder del Museo Británico. Entre ellas, destaca un friso de 75 metros que originalmente adornaba el Partenón y una de las famosas cariátides del Erecteo, un pequeño templo ubicado en la Acrópolis de Atenas.
La petición de Grecia se basa en la afirmación de que estas esculturas fueron "sacadas ilegalmente" del país durante la ocupación otomana en el siglo XIX. Y de acuerdo a esa versión, Lord Elgin, un diplomático británico que servía en el Imperio Otomano, obtuvo los objetos mediante un permiso de las autoridades otomanas, pero sin la aprobación del gobierno griego. Por su parte, las autoridades británicas han sostenido que la adquisición de estas obras fue "legal" y que Lord Elgin tenía el derecho de llevarse los objetos a Inglaterra. El friso y la cariátide, junto con otras piezas del Partenón, fueron posteriormente comprados por el Museo Británico, donde permanecen en la actualidad.

