Amnistía Internacional denuncia que políticos y empresas se beneficiaron en la pandemia
"Lo cierto es que oímos repetir hasta la saciedad aquello de 'vamos a reconstruir mejor', que terminó convirtiéndose en el mantra de 2021", afirmó ayer la secretaria general de la ONG, Agnès Callamard, en la presentación en Johannesburgo del "Informe de Amnistía Internacional 2021/2022: La situación de los Derechos Humanos en el mundo", en la que criticó duramente que 2021 "se convirtió en el vivero de una desigualdad más profunda y de una mayor inestabilidad", y puso como ejemplo que la Unión Europea descartó casi el doble de vacunas que las donadas a África.
Callamard lamentó que los políticos hayan formulado "promesas que sonaban muy bien" con respecto a "un reajuste global de la economía, una agenda común global que pusiera coto a los abusos de las empresas, una recuperación verde y sostenible o una solidaridad global transformadora".
Sin embargo, prosiguió, "al final se demostró que los mantras se quedaron en palabras huecas y que las promesas podían incumplirse, con lo que un número mayor de seres humanos terminó por ver sus derechos pisoteados con mayor frecuencia y en más lugares pues los gobiernos escogieron políticas y vías de actuación que aún nos alejaron más de la dignidad y de los derechos".
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"Más que reducirse sistemáticamente, las desigualdades sistémicas derivadas de la pandemia se reforzaron aún más. Los flujos transfronterizos de suministros y servicios médicos que habrían permitido ampliar el acceso a los cuidados no se materializaron", señaló, al tiempo que enfatizó que "la cooperación entre gobiernos, necesaria para evitar mayores desastres y mitigar las crisis de Derechos Humanos, rara vez se hizo realidad", para concluir afirmando que "los dirigentes mundiales (...) se atrincheraron en sus respectivos intereses nacionales".
"En lugar de acabar con las prácticas y estrategias que nos dividen, lanzaron a nuestros países a una competición autodestructiva por la riqueza y los recursos", pues "mientras los gobiernos de los estados ricos se felicitaban por sus campañas de vacunación, su nacionalismo vacunal había dejado sin dosis, o permitido sólo una vacunación parcial, a más de la mitad de la población mundial al finalizar el año", señaló, para terminar afirmando que "los bajos índices de inmunización permitieron la aparición de nuevas variantes que pusieron a toda la población en riesgo de ver aparecer mutaciones de virus resistentes a las vacunas y además alargaron la pandemia".

