Confinan todas las prisiones federales de EE.UU. por una pelea entre bandas
El altercado se produjo en la mañana de ayer lunes en la prisión federal de Beaumont (Texas) y, ante el temor de que este tipo de episodios de violencia pudieran reproducirse en otros centros penitenciarios o de que hubiese represalias, el sistema federal de prisiones (compuesto por unas 120) decidió declarar un confinamiento general para todo el país.
Cuando una prisión se confina, se cancelan todas las visitas y los presos permanecen en sus celdas prácticamente todo el tiempo, sin salidas a las zonas de ejercicio o al resto de espacios comunes.
Todo lo anterior se produce en el tenso contexto en el que el pasado jueves tuvo lugar en el estado de Alabama la segunda ejecución del año, después de que la mayoría conservadora en el Tribunal Supremo se negara a suspender la implementación de la pena capital.
Ese día, Matthew Reeves, un hombre negro de 43 años, falleció tras recibir la inyección letal en la prisión de Holman, en Alabama, sin pronunciar últimas palabras ni querer comer nada durante todo el día.
Su defensa había intentado detener la ejecución argumentando que padecía de discapacidad intelectual y que no se le ofreció la ayuda necesaria para adoptar una decisión informada cuando en 2018 le entregaron documentos que le hubieran permitido modificar el método por el que se le aplicaría la pena de muerte.