Cómo será la nueva China, que ahora se aleja del mundo
“Es evidente que en Pekin el poder ha pasado cien por ciento a manos de Xi Jinping. El presidente se ha rodeado por un politburó comunista que le responde de manera incondicional. Ya no quedan contrapartes que no estén de acuerdo con sus posturas extremas. Claramente, existe una crítica a las reformas iniciadas por un líder nacional como Deng Xiaoping. Fueron las que permitieron desde hace cuarenta años el crecimiento de este gigante. Ahora, la economía se está desacelerando y se buscan culpables en el pasado para no asumir responsabilidades presentes” explicó el doctor Luis Palma Cané, especialista en análisis económico.
El prestigioso profesional agregó: “China tuvo un régimen de partido único con libertad económica pero ahora ese híbrido podría estar llegando a su fin. Esa mezcla de dictadura política y libertad económica funcionó bien durante algunos años. Pero, se pasó del 7% de crecimiento anual del PBI al 5% y ahora sigue bajando. Estamos en un cuatro por ciento y eso es peligroso para un régimen que basa su credibilidad solamente en la bonanza”.
Las imágenes que recorrieron el mundo donde se apreciaba como retiraban del Congreso del Partido Comunista por la fuerza al expresidente Xu JIntao, predecesor de Xi, causaron gran alarma y motivaron un desmoronamiento bursátil fenomenal de las acciones de las principales compañías chinas que cotizan en Wall Street.
Muchos analistas asumieron que la República Popular ha entrado en una nueva fase estatista donde el triángulo virtuoso de obreros, campesinos y capitalistas ha sido reemplazado por uno nuevo donde el tercer lado ahora es ocupado sin velos ni eufemismos por la burocracia estatal.
“El problema que enfrentan en Pekin es que Xi Jinping acusa por el parate a una exageración en la libertad y ahora va a comenzar a controlar a empresas públicas. El freno obedece en realidad a una burbuja inmobiliaria que está por explotar ya que se crearon verdaderas ciudades fantasmas que nadie ocupa como forma de mantener al sistema en movimiento. También, influyó el bloqueo por el Covid debido a que sus vacunas fueron poco efectivas para una población que debió ser varias veces tabicada, En un escenario de partido único, la historia demuestra que a medida que avanza la libertad económica se caen las dictaduras. A eso le teme el líder chino y por eso quiere ajustar al máximo las riendas de su gobierno” cerró Palma Cané.
"Xi Jinping es comunista pero no es idiota, el puede ajustar ahora, dice que se nos fue la mano, no tenemos culpa de la burbuja inmobiliaria, y lo que pasa es que se agoto el modelo de mano de obra barata y les fue mal con las construcciones. Los mercados han reaccionado por demás, es una mala señal y ahora hay que ver cual es su política monetaria, van a bajar la tasa de interés porque su tasa de inflación es de apenas el dos por ciento anual y no aceptan bajar el desempleo para no subir el descontento social", dice Palma Cané.

