La chica que odiaba los lunes y por eso disparó en una escuela

La chica que odiaba los lunes y por eso disparó en una escuela

Brenda Ann Spencer era introvertida pero nadie la consideró peligrosa. Sus acciones recorrieron el mundo y se convirtieron en la inspiración de una famosa canción.

Santiago Hernandorena

Santiago Hernandorena

Cuando un periodista de San Diego, California, le consultó a Brenda Ann Spencer los motivos por los que realizó los disparos contra la escuela primaria Cleveland, simplemente contestó: “no me gustan los lunes. Fue una forma de alegrarme el día”. Las consecuencias de su desagrado por el primer día laboral de la semana fueron dos docentes muertos y ocho niños heridos.

Una niña sola

Spencer tenía 16 años. Cuando sus progenitores se divorciaron, Brenda fue con su padre, que era alcohólico, y a su madre no la vio muchas veces más. De aspecto inocente, se la consideraba una chica con problemas de aprendizaje y muy introvertida aunque inofensiva. Para algunos profesores, mostraba grandes habilidades para la fotografía.

Sin embargo, en charlas con los pocos amigos que tenía, había comentado su intención de convertirse en francotiradora. De hecho, un día llevó un rifle de aire comprimido a la escuela y comenzó a disparar a las palomas, lo que terminó en una llamada de atención a su padre por parte de las autoridades, que consideró la situación como una travesura.

Vista aérea de la casa de Brenda Spencer frente a la escuela. Se ve el camión de residuos utilizado para escudar a los infantes en el tiroteo. Foto: San Diego History Center

Compartía un colchón con su progenitor. Botellas de alcohol adornaban los pisos de la casa. De a poco comenzó a consumir drogas y realizar robos menores. En la navidad de 1978, esperaba un radiograbador de regalo, pero debajo del árbol había un rifle semiautomático Ruger calibre 22 y varias cajas de municiones. Su padre había considerado que ese era un gran regalo para su hija menor de edad. Con eso seguro podría cazar muchas palomas.

No le gustaban los lunes

El 29 de enero de 1979, Brenda escuchó por su ventana el sonido de niños jugando a la espera de entrar en la escuela cercana. El ruido le molestó y aunque subió la música su furia creció. Agarró su regalo de navidad, se acomodó en la ventana y mató su aburrimiento.

El primer disparo impactó en un niño que cayó herido. El director de la escuela, Burton Wragg, se abalanzó sobre otro para protegerlo y recibió un balazo fatal. El conserje, Mike Suchar, aprovechó esos instantes para poner más niños a cubierto, pero fue abatido por la tiradora.

Los fallecidos por el tiroteo: Michael Suchar con su esposa a la izquierda y Burton Wragg a la derecha. Foto: The San Diego Union-Tribune

Siete niños más fueron heridos. Cuando llegó la policía, disparó sobre ellos y casi asesina a uno de un balazo en el cuello. Por suerte, una parte de los agentes reaccionó rápido y cruzó un camión de basura en la línea de fuego. Los infantes estaban a salvo.

Los disparos cesaron. Spencer había gatillado 36 veces, dejando dos muertos y ocho niños y un policía heridos. Durante 6 horas negociaron la rendición. Un periodista local la llamó por teléfono y ahí dijo su célebre frase: “no me gustan los lunes”.

El hambre la hizo rendirse. Negoció entregarse por una hamburguesa. Cuando la policía la sacó de la casa, dijo a los periodistas que los alumnos parecían patos de una galería de tiro.

Un juicio y una canción

Fue juzgada como adulta. Los psiquiatras descubrieron una lesión en el lóbulo temporal del cerebro que podía explicar sus ataques de ira. Además le diagnosticaron depresión y epilepsia. Hoy está condenada a cadena perpetua y cada audiencia para conseguir su libertad condicional fue rechazada. Este mes podrá intentarlo de nuevo.

Fue el primer tiroteo en una escuela famosa en Estados Unidos. El músico Bob Geldof escuchó la historia en la radio y pensó: “se le sobrecargó un chip en la cabeza”. Ahí nació la canción “I don´t like Mondays” (No me gustan los lunes). El cantante es hoy reconocido por organizar el Live Aid y Live 8, además de ser el protagonista de la película Pink Floyd – The Wall.

Si bien la canción consiguió éxito en el Reino Unido y algunas partes de Estados Unidos, en San Diego se prohibió por el dolor de las víctimas. Años después comentó que Spencer le agradeció por hacerla famosa.

Brenda Ann Spencer continúa detenida y sigue siendo considerada un peligro para la sociedad. La desatención que sufrió por parte de sus padres terminó siendo un mal lunes eterno para muchos.

Ideas o comentarios: escribí a shernandorena@mdzradio.com

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