"Ingenio" el satélite español que falló a sólo 8 minutos de ser lanzado

"Ingenio" el satélite español que falló a sólo 8 minutos de ser lanzado

La misión de este satélite de 200 millones de euros era tomar imágenes de alta resolución para elaborar mapas o gestionar catástrofes. Se ha perdido también otro satélite francés, Taranis.

MDZ Mundo

MDZ Mundo

Se llamaba Ingenio, era español y su misión era fotografiar la Tierra a una altitud de 670 kilómetros para realizar mapas, ayudar a gestionar catástrofes, monitorizar la contaminación o vigilar el uso del suelo y del agua y de los flujos migratorios. Sin embargo, su lanzamiento fracasó esta madrugada a los pocos minutos del despegue desde el Puerto Espacial de Kourou, en la Guayana Francesa .

El cohete Vega que transportaba el satélite español Ingenio y el francés Taranis se ha desviado de la trayectoria prevista ocho minutos después del lanzamiento, tal y como han informado la Agencia Espacial Europea (ESA) y Arianespace, la compañía francesa encargada del lanzamiento de esta misión. 

Como estaba previsto, el despegue se produjo a las 2.52 de este martes (hora peninsular española). La separación de los dos satélites se tendría que haber completado una hora y 42 minutos después. Sin embargo, como ha explicado Arianespace en un comunicado, ocho minutos del despegue del cohete Vega "se identificó una desviación de la trayectoria que implicó el fin de la misión. Los datos de telemetría están siendo analizados para determinar la causa del fallo". 

A las 14 horas de este martes se ha convocado una rueda de prensa por parte de Arianespace para explicar lo ocurrido.

El de esta madrugada ha sido el séptimo lanzamiento de un cohete Vega en lo que va de año, y el número 17 desde que empezó a utilizarse en 2012. Se trata del más pequeño de los tres vehículos espaciales que Arianespace utiliza para los lanzamientos desde Kourou, junto a los cohetes Ariane y Soyuz, más grandes y potentes. Mientras Vega, desarrollado por los italianos, se emplea habitualmente para lanzar satélites, Soyuz y Ariane suelen poner en órbita naves espaciales más grandes.

Se trata del segundo accidente que sufre Vega, un cohete que al igual que los Ariane, se considera muy fiable. El 10 de julio de 2019, sufrió un grave fallo durante la puesta en órbita del FalconEye1, un satélite de observación de la Tierra de Emiratos Árabes Unidos, lo que supuso también la pérdida del artefacto. El siguiente lanzamiento previsto se pospuso hasta que terminó la investigación que, dos meses después, apuntó a que el fallo se debió probablemente a un fallo en la estructura termal de un motor.

200 millones de euros, 500.000 horas de trabajo 

Por su parte, SEOSAT-Ingenio era uno de los mayores proyectos llevados a cabo por la industria aeroespacial española, que nunca antes había diseñado, desarrollado y operado un sistema espacial completo. Taranis había sido desarrollado por el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) de Francia.

Fabricar y lanzar el satélite Ingenio ha costado unos 200 millones de euros y ha supuesto unas 500.000 horas de trabajo para la industria española, que ha aportado el 80% de la financiación. "Nuestra idea era fabricar un satélite con grandes prestaciones pero con un precio no muy alto, de ahí el nombre de Ingenio", explicó el lunes en rueda de prensa Jorge Lomba, jefe de Programas Aeroespaciales del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) del Ministerio de Ciencia.

Aunque SEOSAT-Ingenio, desarrollado en alianza con la ESA, podía haber proporcionado imágenes en alta resolución de cualquier lugar de la superficie de la Tierra, sus principales focos iban a ser España, el resto de Europa, América Latina y el norte de África. Y es que, como señalaron los responsables de la misión, uno de los principales objetivos era dotar a España de la capacidad de observar de forma autónoma desde el espacio tanto nuestro país como las regiones de mayor interés. 

Se esperaba por ello que resultara útil para elaborar mapas de los lugares que sufran desastres naturales como inundaciones, incendios forestales y terremotos, y poder ofrecer a las autoridades y equipos de rescate información actualizada sobre su evolución para poder actuar de manera más precisa. Ingenio tenía la capacidad de tomar hasta 600 imágenes diarias con una resolución de 2,5 metros.

"SEOSAT-Ingenio es mucho más que un satélite. Es un sistema totalmente operativo", señalaba ayer por su parte Dominique Gillieron, jefe de los programas de exploradores terrestres de la ESA. "Felicito a España por el increíble trabajo que han hecho en medio de una crisis como ésta", añadía el científico tras subrayar que fases importantes del desarrollo del satélite tuvieron lugar durante el confinamiento por el coronavirus, en abril y mayo.

Junto al satélite radar PAZ, lanzado en 2018, SEOSAT-Ingenio completaba el Programa Nacional de Observación de la Tierra por Satélite (PNOTS). La información que iba a proporcionar hubiera estado a disposición de usuarios civiles, institucionales y gubernamentales de España, aunque también hubiera podido ser utilizada por otros usuarios europeos en el marco del programa Copernicus de la Unión Europea del Sistema Mundial de Sistemas de Observación de la Tierra (GEOSS).

Airbus Defence and Space es el principal contratista industrial de Ingenio, al que han contribuido con diversos componentes las empresas Sener, Indra, Crisa, Thales Alenia Space, Iberespacio, GMV, Deimos Space, HV Sistemas y GTD. 

El satélite francés Taranis ( "Herramienta para el análisis de la radiación de la luz y los Sprites") iba a trabajar a una altitud de 676 kilómetros y era el primer artefacto diseñado para observar fenómenos luminosos y electromagnéticos que ocurren a altitudes de 20 a 100 kilómetros, por encima de las tormentas. 

ElMundo, LaVanguardia, Youtube. 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?