Un triángulo bienavenido a la sombra de Angela Merkel
Hansi Gauck es la esposa del Presidente federal de Alemania, Joachim Gauck, pero no está sujeta a la agenda de lo que los alemanes llaman pomposamente first lady (primera dama, en inglés). Ella no vive en Berlín ni convive con el Presidente, que lleva 12 años junto a una periodista dos décadas más joven que Hansi y que él mismo llamada Daniela Schadt.
Una situación política en ese país que por ahora no está afectando el desarrollo.
El matrimonio Gauck dura ya 53 años sobre el papel, pero Hansi y Joachim han pasado 21 de ellos cada uno por su lado. Son los años de la fama del pastor protestante Gauck, en los que dirigió el archivo histórico de la policía política de la extinta República Democrática Alemana (RDA) y se convirtió en una inconfundible figura pública. Hansi los ha dedicado a su familia y a trabajar de voluntaria en un café que también es un centro social para mujeres vinculado a la iglesia evangélica de su ciudad natal, Rostock. Joachim, que ya aspiró hace dos años a la Presidencia, fue elegido jefe del Estado el pasado 18 de marzo por la Asamblea federal.
La única foto conocida de Hansi Gauck la mostraba con 17 años, arrodillada y sonriente con una falda estampada que parece colorida pese al blanco y negro de la vieja imagen. Había preferido no hablar gran cosa con los medios hasta que esta semana ha recibido en Rostock a dos reporteros de la revista de Bunte, a la que ha concedido una entrevista de ocho páginas donde expresa su alegría por la elección de Gauck para la más alta dignidad del Estado. Aún se refiere a él como "Mi marido”. “Nos conocemos desde que teníamos 14 años; con 19 nos casamos y creo que así vamos a seguir”. Así que no habrá boda en el palacio presidencial de Bellevue. Hansi sigue llevando el anillo de casada.


