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Arrestan en Brasil al narcotraficante más buscado por la DEA
El colombiano Juan Carlos Ramírez Abadía, alias "Chupeta", señalado como el jefe del cartel del Norte del Valle, fue detenido hoy en Sao Paulo. El capo de la droga, de 44 años, se acreditaba un capital de 90 millones de dólares.
Ramírez, prófugo de la Justicia colombiana y reclamado en extradición por Estados Unidos, fue detenido en una urbanización de lujo de Aldeia da Serra, uno de los municipios del área metropolitana de Sao Paulo, dijeron a Efe fuentes de la Policía Federal.
"Se trata del narcotraficante más buscado en todo el mundo por la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA), que ofrecía cinco millones de dólares por informaciones sobre su paradero", afirmó el portavoz de la Policía Federal en esta ciudad brasileña.
El narcotraficante es señalado asimismo como propietario de los cerca de 90 millones de dólares en efectivo que la Policía colombiana ha descubierto en los últimos meses en cinco escondites en distintos barrios de la ciudad de Cali.
Según la Policía Federal brasileña, Ramírez, de 44 años y contra quien ya hay una orden de arresto en Brasil, fue detenido en la llamada "Operación Farrapos", destinada a desarticular una organización internacional de narcotraficantes que utilizaba a Brasil como puente.
La operación prevé el arresto de 16 personas y allanamientos en 28 diferentes locales en los estados de Sao Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul.
"Chupeta", según la prensa colombiana, estaba entre la veintena de narcotraficantes que heredaron los negocios de los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, que hace años lideraron el Cartel de Cali.
De acuerdo con el diario colombiano "El Espectador", Ramírez Abadía asumió la jefatura del negocio tras ganarse la confianza del capo del entonces cartel del Norte del Valle, Iván Urdinola Grajales, cuando trabajó para él como montador de caballos.
"Chupeta", según la prensa colombiana, estaba entre la veintena de narcotraficantes que heredaron los negocios de los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, que hace años lideraron el Cartel de Cali.
De acuerdo con el diario colombiano "El Espectador", Ramírez Abadía asumió la jefatura del negocio tras ganarse la confianza del capo del entonces cartel del Norte del Valle, Iván Urdinola Grajales, cuando trabajó para él como montador de caballos.