Por la pandemia, muchas personas experimentan estos problemas de sueño
Por la Dra. Griselda Castellino
El Día Mundial del sueño es un evento anual que se realiza organizado por la Asociación Mundial de Medicina del Sueño. El objetivo es de esta iniciativa masiva que se viene realizado desde el año 2008 es concientizar a la población sobre la importancia del buen descanso nocturno y el impacto que produce en nuestra calidad de vida un sueño insuficiente.
Se festeja el día viernes previo al equinoccio de marzo. Éste representa la jornada del año en la cual el día y la noche tiene la misma duración. Anualmente se producen dos equinoccios, el de otoño y el de primavera.
Este año el lema mundial es "Sueño saludable, futuro saludable". Justamente, es de vital importancia conocer los beneficios de un sueño reparador , principalmente en este tiempo, donde la pandemia ha puesto de manifiesto un incremento en los trastornos de sueño en la población general. Entre los más frecuentes se destacan el insomnio, las pesadillas y los trastornos del ritmo circadiano, producido por una gran alteración en los cambios de rutina a la hora de dormir.
Un sueño ineficiente y de mala calidad se traduce en síntomas durante el día como irritabilidad, dolor de cabeza, alteraciones en la atención y memoria, hipersomnia diurna (tendencia al sueño durante el día), cambios en el estado de ánimo y humor entre los más frecuentes.
La pandemia mundial con la repercusión en los cambios socio-económicos, las alteraciones en las rutinas personales y las consecuencias del aislamiento per se, reflejaron además de lo mencionado, un incremento en los niveles de estrés y ansiedad. Estos también se vinculan a un mal descanso nocturno.
La cuarentena, afectó a las personas con modalidad laboral home-office por no tener un esquema de horario fijo. Se observó además una alta exposición a la tecnología en todos los grupos etarios y una marcada alteración de horarios de sueño por rutinas desordenadas.
El sistema circadiano de nuestro organismo es muy sensible a los cambios de horario, a la exposición a la luz y a los cambios en las comidas. Por eso es recomendable respetar una rutina de sueño todos los días (tener un horario para dormir y levantarse) dormir entre 7 y 8 horas, realizar ejercicio, mantener una buena alimentación y diagramar tu día de trabajo para que no se superpongan con el tiempo dedicado a descansar.
El sueño es una función fisiológica tan necesaria para el organismo como alimentarse e hidratarse. Un sueño saludable se refleja en una vida saludable.
Consejos para dormir mejor
- Dormir entre 7 y 8 horas.
- Mantener una rutina para ir a dormir y para levantarse.
- Si tiene la costumbre de tomar siesta, que sea breve (no más de 45 minutos)
- Evitar la ingesta de alcohol y tabaco 4 horas antes de acostarse.
- Evitar sustancias estimulantes 6 horas antes de acostarse, como café, chocolate, té y/o refrescos con cola.
- Evitar la ingestión de alimentos pesados en la cena o muy azucarados.
- Realizar ejercicio regular, pero no previo a los horarios de dormir.
- Usar ropa cómoda para dormir y mantener la habitación con una temperatura adecuada.
- Evitar la exposición a pantallas de celular o tablet una hora antes de dormir.
- Mantener la habitación sin ruido en los horarios de descanso.
- Reservar la cama sólo para dormir, evitando que su uso sea para el trabajo u otro tipo de actividades laborales.