Botón antipánico: ¿para qué sirven realmente?

Botón antipánico: ¿para qué sirven realmente?

Con la tasa de femicidios en aumento hay cada vez más dudas sobre la efectividad de las políticas públicas que se proponen para combatir la violencia de género. Los últimos casos muestran que la mujer denunció, tenía una restricción de acercamiento y un botón antipánico y aún así lo peor pasó.

Victoria Chales

Victoria Chales

Todos los días aparece en las noticias la búsqueda desesperada de una chica o el lamentable hallazgo de su cadáver brutalmente asesinada. Lejos de una estadística policial la violencia machista ha mostrado en cada instancia la imperdonable complicidad del estado por acción o por omisión.

Ella está en pareja con un hombre violento. El la persigue, la acosa, la cela, la maltrata y amenaza. Ella denuncia en una comisaría. Incluso llega al juzgado de familia dónde pide una medida de protección porque teme que su actual o ex pareja cumpla con su palabra y le haga daño. La denuncia no fue investigada. La restricción, el hombre no la cumplió. Ella apretó el botón antipánico, pero fue tarde. Y así la situación se repite cada 29 horas en nuestro país. Cada día que pasa una mujer sufre el punto más extremo de la violencia machista perdiendo la vida en ello. Aunque hay un gran avance en materia de políticas públicas que facilitan y promueven la denuncia, como así también en términos de asistencia, nada parece ser suficiente.

Entre las formas de protección que se ofrecen a las mujeres víctimas de violencia de género, está el botón antipánico. Se trata de un dispositivo desde el que puede dar aviso si se siente en un peligro inminente. Al ejecutarlo se activa el sistema de georreferenciación que localiza dónde se encuentra la mujer para que se envíe un móvil desde la comisaría más cercana.

En No cantes victoria dialogamos con la licenciada en Ciencias Políticas, Bárbara Bonelli. Ella además se desempeña como defensora del pueblo adjunta en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

"Tenemos leyes de avanzada en la región en materia de protección de las mujeres pero después los procedimientos no funcionan. A veces le toman la denuncia, a veces no. Si se la toman igual después violan la restricción perimetral. Por lo que en una situación compleja como es la violencia de género hay que sumarle que el Estado que es responsable por su vida y su bienestar no tenga las respuestas adecuadas".

¿Cómo es un botón antipánico?

Cuando una mujer se acerca al juzgado de familia para solicitar una medida de protección, una de ellas es el botón antipánico. Si ella se siente amenazada o en riesgo inminente, la idea es que pueda dar aviso para ser asistida y protegida. Es efectivamente un dispositivo con un botón que se aprieta y se habilita un chat o un llamado. Pero lo más importante es que "permite georreferenciar a la mujer para que se envíe un móvil policial de su cercanía".

La licenciada Bonelli señala que aunque no se trata del mayor de los problemas, el dispositivo está lejos de ser una solución. "¿Sirve que en el momento en que la mujer ya se encuentra en peligro, la policía acuda?¿O debiéramos tener algo mucho más preventivo que alerte sobre la cercanía del agresor y ella pueda hacer algo?" reflexionaba Bonelli.

Por otra parte, surge la dificultad de que ese aviso a la policía está muy poco coordinado y se pierde tiempo que es vital. "El traspaso de jurisdicciones por ejemplo entre provincia de Buenos aires y capital federal, la mujer tiene que esperar que la policía coordine internamente para enviar un móvil".

Finalmente Bonelli señala el tema de fondo del botón antipánico. "El concepto es que la mujer se tiene que hacer cargo de su propia seguridad" ya que en una situación de peligro con su agresor enfrente es ella quien debe dar aviso. Incluso se refuerza la idea de control sobre las mujeres ya que si cambia de jurisdicción también tiene que alertar. En cambio, el agresor "circula libremente sin problemas". 

Actualmente casi todas las políticas que abordan la violencia de género hacen énfasis en la víctima y no en el victimario. El único elemento que gira en torno al agresor es la tobillera. "Esta permite alertar a la mujer que el violento se está acercando y por tanto poder involucrar a tiempo a las fuerzas de seguridad". Sin embargo, Bonelli remarca que CABA registraba a febrero de 2019, unos 4.500 botones antipánico entregados mientras que se repartieron sólo 48 tobilleras".

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