¡Se puede! Dos argentinos lograron una vida más lujosa pero más barata

¡Se puede! Dos argentinos lograron una vida más lujosa pero más barata

Es la historia de una persona que dejó todo y se fue a vivir al paraíso. Sólo que en este caso era incluso más conveniente en términos económicos que la vida que llevaba antes. Enterate como Mela Castagno se fue a vivir en medio del mediterráneo a un velero y paga menos que en la parte continental.

Victoria Chales

Victoria Chales

En repetidas conversaciones se pone sobre la mesa la ilusión de dejar todo para irse a vivir a un destino paradisíaco. Enseguida aparecen los límites materiales que hablan de ser rico para concretar esa fantasía. Y casi siempre se concluye que eso es "algo que pasa en la vida de otro". Sin embargo, hay una pareja argentina que durante la pandemia decidió mudarse al medio del mar.

En MDZ Radio hablamos con Mela Castagno. Ella es publicista y junto a su pareja, Iván, decidieron vivir en un velero en el puerto de Sitges, España. Si bien ellos se viven en Barcelona hace un tiempo, la opción del velero surgió como una idea para escapar de las restricciones y el encierro que supuso el COVID-19.

La idea de vivir en una embarcación podría sonar incómoda para algunas personas. Mela relata que no hay ningún riesgo o inconveniente. El velero de 8 pies funciona como un "monoambiente que tiene cocina, comedor, living, estudio todo junto". Además como actualmente está anclado en un muelle no se mueve mucho. "También tenemos todos los servicios que funcionan bien como luz, agua, internet".

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Aunque pueda sonar contradictorio decir "lujo" y "barato" en una misma oración, a veces ese sueño o fantasía está más cerca de lo que parece. La publicista cuenta que por vivir en su velero, ellos pagan lo que se llama "amarre". En esto se incluye luz y agua. Sólo el gas de garrafa se paga aparte. Además tienen wifi del puerto y el propio por lo que pueden trabajar perfectamente desde su "casa". En cuanto a los costos de un alquilar un departamento o un velero de las mismas dimensiones, la publicista nos cuenta que es "abismal". Mientras uno puede llegar a valer 1100 euros de renta, por la embarcación pagan sólo 400. Esta diferencia crece significativamente si se piensa en realizar una compra. Una embarcación quizás no muy nueva pero completamente disponible para su uso como en la que viven Mela e Iván tiene un costo de alrededor de 10.000 euros. Un departamento de similares condiciones ronda los 120.000 euros. "Si bien mi barco es chiquito, hay muchos más grandes con dos o tres habitaciones dónde se puede vivir muy bien y tener cada uno su espacio".

"Es igual pero es diferente" así describe Castagno el cambio. Cuando se vive en una ciudad repleta de gente y con un acceso al aire libre muy limitado, se valora que en el velero "da sol en la terracita todo el tiempo". La playa queda a 100 metros y se puede ir de vacaciones todas las veces que quiera. Ella asegura no extrañar nada de la ciudad porque siente que tiene lo mismo, pero mejorado. Por lo económico, pero también por la calidad de vida que representa muchos puertos del mundo se están poblando por barcos en donde la gente decide ir a vivir. Se consiguen muy buenos vecinos y siempre que se quiera se pueden soltar amarras y arrancar mar adentro. Por lo que otra vida es posible y encima es más barata.

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