Las parejas que hay y hubo en la política: ¿un amor genuino?

Las parejas que hay y hubo en la política: ¿un amor genuino?

El periodista y analista político Paulino Rodrígues hizo una reflexión en el aire de MDZ radio sobre los amores de la política, ¿son romances genuinos o tienen que ver con una incapacidad?.

Paulino Rodrigues

Paulino Rodrigues

En el día de lo enamorados y por eso nos permitimos esta reflexión. Un decano de Ciencias Políticas de la Universidad de Salamanca nos decía que, a la perspectiva de América Latina, para ellos Uruguay es casa la novia o novio espectacular para casarse: regular, previsible, te da solidez en el tiempo, podés pensar a 20 años. En cambio, Argentina es la novia eterna ideal, no para casarse: fogosa, atractiva, apasionada, pero al mismo tiempo irregular, inestable, la que todo el tiempo está cambiando.

Lo bueno es enamorarse de las cosas que a uno le hacen bien, que sirven, acompañan y permiten crecer en el tiempo. Eso rige para todo, entiendo, para el mundo relacional que incluye la construcción con el otro. Pero naturalmente viene sin recetas, no hay manuales y todos nos equivocamos, siempre. Así que en el día de nos enamorados lo importante es disfrutar la foto estática, vivir el hoy, mañana Dios verá.

En Argentina el amor es una categoría política también, como Evita y Perón o los Kirchner. ¿El amor tiene un peso, incluso a la hora de las elecciones? En realidad no es el amor, sino la desconfianza, el descreimiento, la imposibilidad de trabajo en equipo, todo eso es lo que genera que la sucesión sea casi basada en el nepotismo.

No es que el amor me lleva a..., sino que la incapacidad por tener proyectos políticos, colectivos, independientes y equidistantes de los apellidos y los nombres hace que el fenómeno de construcción política basados en hijos, hijas, esposos, esposas, hermanas, etc, sea un método de construcción. En el paso de Perón, es la desconfianza de poder elegir entre sus sectores internos, a los cuales él amalgamaba un vice, la idea de incluir a Evita o a Isabel Martínez de Perón

Es lo que pasa en distintos sectores del Conurbano, es los Melchor Posse con los Gustavo Posse, el último apellido que gobernó San Isidro desde 1983 hasta hoy. La lealtad está entendida como tal en el buen sentido, porque uno puede ser leal y para eso también uno puede marcarle al otro en qué se está equivocando, para ayudarlo. No decir todo que sí, sino uno pasa a ser desleal con uno mismo, cuando en virtud de la lealtad mal entendida tiene que terminar abalando lo que no abalaría per sé o per sí.

Es muy lindo esto filosóficamente, porque eso también describe al argentino: desconfiado, pero por sobre todas las cosas sin poder construir con otro.

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