Cómo presionan las corporaciones para que no se apruebe la Ley de Etiquetado

Cómo presionan las corporaciones para que no se apruebe la Ley de Etiquetado

Soledad Barruti, periodista y especialista en temas de alimentación, señaló que las grandes corporaciones presionan para que la Ley de Etiquetado no se apruebe en los países que la promueven. Compartió un "manual del lobby" que haría la industria.

MDZ Radio

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Soledad Barruti, periodista y especialista en temas de alimentación, dijo que las empresas de alimentos y bebidas presionan para que la ley de etiquetado no se apruebe en los países que la promueven. Además, compartió un "Manual del lobby", que realizan estas corporaciones.

Sobre la falta de quórum en Diputados para el tratamiento de la ley por parte de Juntos por el Cambio, Barruti fue tajante: "Están siendo permeables al lobby y no están trabajando por la salud de los argentinos".

"Si no dan quórum, están haciendo caso al lobby de la industria azucarera y de las marcas, que han hecho un negocio enorme a costa de nuestra desinformación. No les conviene una ley que nos de información de los consumidores", continuó criticando.

Manual del lobby

Leyenda

Según Barruti, el lobby que hacen las grandes corporaciones tiene múltiples frentes de ataque: "Por un lado tienen conquistados con cuantiosos sueldos a profesionales de la salud que van reproduciendo un discurso en contra de la evidencia científica. Por otro lado, financian campañas políticas y amenazan con pérdidas de empleo que no existe, porque en los lugares donde se hizo la ley no pasó".

En la web bocado, Barruti y otros activistas reúnen información "con toda la evidencia que existe sobre cómo funciona el lobby, quiénes están detrás y por qué es tan efectivo en otros países". Entre otras cosas resaltan que estas empresas:

  1. Demoran las leyes: "¿Cuántos carritos de compra se llenan por hora en un supermercado? Alcanza con pasar por el más cercano y multiplicar esa imagen para darse una idea de lo que ganan las marcas cada día que logran postergar una ley que busca desalentar el consumo de nutrientes críticos para la salud. Por eso la estrategia es siempre igual: cuando las políticas públicas comienzan a mostrar avances, se activa la maquinaria de dilación".

  2. Comprar voluntades: "En aquellos países que obligan a declarar los fondos -de campañas políticas-, las maniobras de la industria alimenticia quedan a la luz". 

  3. Crean un relato: "Más que un actor económico, la industria se convirtió en un interlocutor autorizado en materia de salud pública. Las marcas son expertas en posicionarse como parte de las soluciones a los problemas que aquejan a la sociedad y que, en algunos casos, son alentados por ellas mismas".
    "Otra estrategia empleada es crear una narrativa que invierte roles: es el consumidor quien tiene que resistir, estoico, el esfuerzo que la industria hace permanentemente para generar deseo y necesidad". 

  4. Disfrazarse de ciencia: "En los años 60, cuando comenzaba el debate sobre la toxicidad del cigarrillo, circularon estudios que se presentaban como científicos cuando eran financiados por la industria del tabaco para negar los daños que causaban a la salud. Treinta años más tarde se hicieron públicos documentos internos en los que jactaban del éxito que tuvieron aquellas estrategias para socavar regulaciones que podrían haber salvado millones de vidas".
    "En esos mismos años otra industria estaba perfeccionando la misma estrategia: la industria de comestibles y bebidas. Las marcas hablan permanentemente de salud. Lo hacen a través de supuestos expertos quienes, en momentos clave de la discusión, piden que no se “demonicen” los alimentos ultraprocesados. 
    En Argentina, las semanas de debate por la ley de etiquetados tuvieron entre los referentes más consultados a médicos y nutricionistas relacionados con las marcas. Alberto Cormillot, quien tiene una línea de productos ultraprocesados que llevan su nombre y conduce una fundación que recibió dinero de Coca Cola, dijo en televisión que con una norma tan 'exigente' todos los alimentos tendrían sellos y se diluiría su efecto: 'Si todo es negro, nada es negro', opinó”. 
     
  5. Dar miedo: "Cuando se discutió la ley de etiquetado en Chile, empresas de alimentos ultraprocesados insistieron en que la implementación de la medida afectaría gravemente a las empresas de alimentos y que, en consecuencia, se perderían miles de empleos. Algo que no sucedió. Adicionalmente, la medida ha motivado la reformulación del 17% de los productos hacia estándares más saludables".
  6. Hacer caridad: "Las marcas saben hacerse querer. Ingresan a la vida en el momento y de la manera perfecta para sellar lazos emocionales que acompañan luego a las personas el resto de sus vidas, continuando por generaciones.
     Siempre, luego del acto de filantropía, llega el spot, el video, las fotos conmovedoras que lo registran. La estrategia de marketing sumada al descreimiento de la política lleva más que a naturalizar, a agradecer esas acciones".

  7. Girar puertas: "Jorge Neme -ex- secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería argentina, el encargado de debatir el etiquetado frontal para Argentina en el Mercosur. Es también ex director de una empresa azucarera: la filial argentina de la empresa mexicana Sucriloq, dedicada a la producción de azúcar líquida para la industria alimenticia. Es un ejemplo".

  8. Demandar: "La estrategia de generar litigios a nivel nacional viene de la mano de demorar la aplicación de las leyes y alimentar el miedo por la caída de tratados comerciales internacionales".

  9. Bloquear en bloque: "Con el argumento de buscar una 'armonizacion' de la regulaciones entre los distintos países miembro, los organismos supranacionales aparecen como aparatos de dilación de las iniciativas y obstaculizadores de los intentos por avanzar unilateralmente. Esto es así incluso cuando dentro de esas organizaciones hay voces que señalan la necesidad urgente de una regulación sobre los ultraprocesados". 

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