Ir a bailar a Aloha te definía. ¿Estuviste ahí? Revivilo con nosotros

Ir a bailar a Aloha te definía. ¿Estuviste ahí? Revivilo con nosotros

Nuestro musicalizador, Ricardo Guerrero, nos lleva a un boliche con identidad propia y nos cuenta el impacto que tuvo para los mendocinos.

MDZ Radio

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Esta semana, Ricardo Guerrero nos hace viajar en la máquina del tiempo hasta los mejores momentos de Aloha, el boliche que supo albergar a cientos de rockeros dispuestos a escuchar y bailar buena música. Nos vamos al relato de nuestro musicalizador:

Cada boliche ha marcado una etapa en lo que sin dudas ha sido una de las mejores partes de nuestras vidas, hablo de la juventud. Las discotecas eran nuestro lugar de referencia, donde cada fin de semana nos encontrábamos con nuestros amigos, el lugar donde podíamos divertirnos y nos olvidábamos de cualquier problema.

Cada uno de estos negocios tenía su momento y su público particular, pero hubo uno que fue sin dudas el más característico: siempre marcó una identidad, tuvo personalidad propia. Ese lugar se llama Aloha.

Lo inauguraron el 19 de diciembre de 1968 los hermanos Elio y Enzo Tamborini. Junto con Al Diablo, Bizancio y Saudades, perteneció a la primera camada de boliches.

Entre los bolicheros aseguran de que Elio tenía una fórmula casi mágica, ya que nadie podía identificar exactamente en qué se basaba, para saber cuánta gente había dentro del boliche: contar los autos de la playa de estacionamiento, multiplicar por tres y dividir por dos. Confieso que hice la prueba varias veces y el resultado era casi exacto.

Elio y Enzo hicieron de la noche un negocio de familia, sus hijos continuaron a lo largo de los años manteniendo, modificando y mejorando los boliches, luego vino Runner y La Juana.

Para contar la historia de Aloha de los 90, le pedí a mi amigo Bruno Tamborini que hiciera el relato de lo que se vivía en ese templo del Rock:

La historia de Aloha, un verdadero templo para la música, comenzó en 1968. Desde un primer momento, se visualizó el espacio como un lugar para el encuentro y el divertimento. Por aquello, su arquitectura se basa en la simulación de un gran living, barras, mucha piedra, extensos jardines y techos bajos.

Si bien con el tiempo la Ruta Panamericana se fue poblando de boliches, a principios de la década del 90 comenzó a diferenciarse del resto por el tipo de música que pasaba: rock.

La aceptación del público fue tal que a fines de aquella década sólo rock nacional e internacional sonaba en los parlantes y los asistentes lo elegían porque ahí podían escuchar sus canciones favoritas.

Por su escenario pasaron todo tipo de bandas, en su mayoría de rock, tales como Las Pelotas, Riff, Babasónicos, Bersuit Vergarabat, Pappo"s  Blues, Peligrosos Gorriones, Notevagustar, Los Cafres, Nompalidece y numerosos artistas de ámbito local, nacional e internacional.

Sin lugar a dudas, las época más intensa de Aloha fue entre 1990 y el 2000. Los clientes y amigos allí encontraban un reducto casi hogareño, rodeados de conocidos y música. Aparte de bailar, la gente cantaba la gran mayoría de las canciones, dándose una atmósfera totalmente nueva para esos tiempos.

Alló no importaba cómo te vestias, porque nadie te media por tu ropa ni por tu apariencia, estabas en Aloha y eso ya decía todo. Noches y más noches que unieron a infinidades de parejas, que lo único que tenían en común era su rebeldía y su gusto musical

Comenzaba tarde, cerca de las 2 de la mañana, con Basura Blanca (White Trash) de Sumo y se extendían hasta largas hora de la mañana. La recompensa, aparte de vivir una noche intensa, era salir con el sol y encontrarse con el imponente paisaje de la cordillera con el que cuenta el lugar.

Es imposible no destacar que las bandas que más sonaba en esas épocas fueron los Redondos, Lo Piojos, Sumo, Ratones Paranoicos, etc. Entre los internacionales: Red hot Chili Peppers, Ac/Dc, Ramones, Pixies, Guns N” Roses, The Doors, Pearl Jan, The Strokes y cientos de bandas, pero siempre del palo rockero.

Entrado los años 90 Aloha fue unos de los primeros lugares donde se permitía entrar sin pareja, lo que llevó a tener que empezar a incorporar personal de seguridad. Recuerdo unos de los primeros fue el del querido Gordo Guerra, el King. Eran personas muy grandes de tamaño, que se dedicaban a mantener un aparente orden, con el correr del tiempo se los mal llamó patovicas y se volvieron indispensables en las discos. 

Los tragos más pedidos de esa época fueron los séptimo regimiento, ginebra, fernet cola, whisky cola y cerveza.

Muchos son los Dj´s que pasaron por las bandejas, como Jorge Schmitt, Carlos Merino, Alejandro Celada, Federico Grisenti, Colo Pons, Abel Pintos y tantos otros más que quedarán por siempre en la historia de Aloha. 

Anécdotas imposibles de olvidar

Boca, con Diego Armando Maradona, había venido a Mendoza a jugar un partido. Esa noche, se armaron terrible fiesta privada. Otra anécdota fue la primera vez que los Bersuit salieron al escenario sin pijama, durante un toque de Pappo's Blues, el público se enteró de que era el cumpleaños del Carpo y entre las más de mil personas que nos encontrábamos le cantamos el feliz cumple.

Como olvidar un allanamiento de la policía federal un viernes a la noche, con el lugar totalmente lleno y más de 50 efectivos que no estaban invitados a la fiesta.

También lo veo a "el Bocha" Sokol charlando con los clientes hasta altas hora de la madrugada, una vez que había terminaron de tocar con Las Pelotas o los Catupecu, con su banda original haciendo pogo en la pista. Noches de tanto calor que todos terminaban empapados y noches donde había tanta nieve afuera que la gente no se podía ir a sus casas.

 

Esto es Aloha, nuestro lugar místico, por el sólo hecho de estar ahí ya se sabía cuál era su personalidad y tus gustos y de qué palo venías.

Por su puesto que aproveché para pedirle a Bruno Tamborini, a quien yo considero como el tipo que más sabe de Rock nacional que me hiciera una lista de temas para pasar este domingo en MDZ Radio. Desde las 15 hs., te llevamos a "Una Tarde en Aloha". Pero, también te dejo el link, para que lo disfrutes cuando quieras.

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