Se perdieron 300.000 trabajos formales en Argentina por la pandemia

Se perdieron 300.000 trabajos formales en Argentina por la pandemia

Un informe de la Universidad Católica Argentina establece que se han perdido más de 1 millón de fuentes laborales y que el desempleo podría alcanzar en los próximos meses un 15%. A esto se le suma que 300.000 eran trabajos formales. Mendoza no está fuera de esta situación.

Victoria Chales

Victoria Chales

Según los números del Ministerio de Trabajo de la Nación en el segundo trimestre de 2020 se perdieron en la provincia más de 17.000 puestos de trabajo. Esto significa para Mendoza retroceder diez años en materia de empleo.

A esta dura realidad se le suman los datos de la Universidad Católica Argentina (UCA) que ha informado que durante la pandemia se han perdido 950.000 puestos de trabajo, de los cuales el 30% son empleos formales. Se trata de confirmaciones de aquello que se percibía. Aún con medidas del estado destinadas a frenar los despidos como la doble indemnización, estos han seguido creciendo motivados por la profunda crisis económica que ha llevado a más de una empresa sea esta pequeña, mediana o grande al cierre o reducción de su capacidad de producción. Incluso algunos se vieron forzados a mudarse de rubro.

Para obtener más detalles sobre la situación del desempleo, dialogamos desde MDZ Radio con Eduardo Donza, uno de los investigadores principales del Observatorio de la Deuda Argentina de la UCA.

"Lamentablemente la percepción que uno podía tener y lo que se veía en los datos, se va confirmando" señaló Donza. Esta pérdida de puestos de trabajo por la pandemia se da en el marco de una serie de problemas estructurales que tenemos en la Argentina en materia laboral. Por eso, la recuperación no es tan rápida como en otros países".

El nuestro es un mercado de trabajo precarizado que impacta fuertemente sobre los ingresos de la familia. La tasa actual de desempleo es del 10,4%, pero según las proyecciones de la UCA podría llegar a ascender hasta un 15%.

Desde la UCA, Donza señala que ya durante el mes de Mayo en "un relevamiento que hicieron en el Gran Buenos aires, el 8 % de los ocupados habían perdido su trabajo y un 20% de los ocupados no estaba cobrando y no tenía ingresos".

Si bien, por su parte, el sector público ha mantenido los salarios, queda claro, explica el investigador, que se refiere a un valor nominal y no a un poder de compra. Vale destacar que la pérdida de capacidad adquisitiva dada por el aumento en los precios es para todos por igual.

En esa dirección, los números que dio a conocer recientemente el INDEC detallan que la inflación de julio fue del 1,9 por ciento. De esta manera, el costo de vida a nivel nacional acumula un 42,4% en el último año. En el caso de Mendoza, la inflación fue levemente superior de 2,1% y acumula 15,5% en lo que va del año. Los rubros que más subieron fueron muebles y equipamiento para el hogar, indumentaria y transporte y comunicaciones.

En cuanto al sector privado, algunas empresas no han podido producir, ni comercializar por varios meses. Allí estuvieron los acuerdos con los sindicatos dónde se arreglaron las suspensiones o la baja de los salarios. Así también estuvo el Estado con las ayudas económicas para el pago de haberes, pero también "de todos los argentinos con los impuestos", añadió Donza.

Cuando hablamos a un sistema de trabajo precarizado nos referimos a que casi la mitad de los trabajadores pertenecen a la informalidad. Allí la productividad es baja, los salarios son bajos y en definitiva se genera poca riqueza. Sin embargo, la particularidad de lo que nos está pasando ahora, analiza Eduardo Donza, es que es el trabajo formal el que está siendo afectado. Durante la pandemia se perdieron 300.000 puestos de trabajo formal.

Entre los sectores más afectados, está la construcción. Si bien esto puede deducirse de las bajas en las grandes empresas porque vale reconocer que se trata de un rubro que tiene un alto porcentaje de trabajadores no registrados. Así también viendo que muchos comercios no pueden abrir hace más de 140 días, difícilmente puedan seguir pagando salarios o alquileres. 

Otra particularidad es cómo esta crisis del mercado laboral afectó la heterogeneidad de los cuentapropistas. El investigador de la UCA describe ese universo de trabajadores como aquel amplio abanico que abarca tanto "el profesional independiente" como el abogado, contador o escribano; pero también atañe al "comerciante ambulante que no se puede desplazar y que aunque lo hiciera no encontraría gente en las calles para ofrecerle sus productos". Ninguno ha podido trabajar o generar ingresos.

Aunque se trata de un informe preliminar que se conocerá de manera oficial hacia fin de año, los números de la UCA ya empiezan a confirmar el alcance de la crisis en un mercado laboral que ya venía deteriorado y que expulsa cada vez más gente del sistema.

Escuchá la nota completa acá.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?