El Gobierno "rasca la olla", pero no genera confianza

El Gobierno "rasca la olla", pero no genera confianza

El Gobierno sumará anuncios para tratar de ganar iniciativa. Pero son medidas erráticas.

Paulino Rodrigues

Paulino Rodrigues

El Gobierno nacional intenta ganar la agenda y por eso lanza medidas que por ahora son erráticas. Paulino Rodrígues, periodista y columnista especial de MDZ y MDZ Radio, analiza el impacto de esas intenciones y las carencias que tiene el Gobierno de Alberto Fernández

Los principales puntos de la columna:

  • Hoy el ministro de Economía Martín Guzmán anunciará una medida económica adicional, se trata de este blanqueo para la construcción al que no le quieren llamar así, aunque se le parece y mucho. Con él, quienes tengan dólares bajo el colchón y quieran desempolvarlos o sacarlos de las cajas de seguridad de los bancos y les interese invertir en construcción, lo puedan hacer por única vez. Inclusive quienes no son residentes en argentina.
  • El mensaje me parece que es: "no sabemos ya de dónde sacar, rascando la olla queda poco, las reservas líquidas del Banco Central ni siquiera el ministro pudo explicitarlas, el acuerdo con el Fondo Monetario por más de que llegue rápido tampoco garantiza la estabilidad". Pero lo cierto es que no va a funcionar si no hay sustentabilidad política, que no es más que respaldo político suficiente para la articulación de un programa económico consistente.
  • Hasta aquí el Gobierno, con el empoderamiento de Guzmán, ha dado señales de que van por un camino que parece lógico. El problema es que el mercado desconfía de que ese rumbo pueda ser cumplimentado y sostenido en el tiempo y al mismo tiempo que tenga el suficiente respaldo político como para llegar a las reformas que el mercado está reclamando. Las cuales se basan en bajar drásticamente el déficit fiscal, en un contexto pandemia y con las restricciones que eso conlleva. La verdad es que la situación es muy compleja.
  • La baja de las restricciones que se anunció son la nada misma, porque son  sólo 3 puntos y desde que se tomó la decisión a hoy, el dólar libre cuesta entre 20 y 30 pesos más.
  • Sobre los IFE y los ATP y en referencia al déficit fiscal, podemos decir que todas fueron medidas cortas para la magnitud de la crisis argentina y ahora ni siquiera van a estar. Es cierto que el IFE llegó a 9 millones de personas y ha sido muy relevante en términos de cómo con este Estado, y pese a él, se pudo llevar adelante tamaña política pública en medio de la pandemia.

  • Pero también hay que decir que van a ser 4 pagos en 8 meses, lo cual implica $5000 por mes. Si el kilo de pan está a $100, el IFE equivale a un kilo y medio de pan por día. La canasta básica alimentaria está en $47.500.
  • La pobreza estructural emergió en Argentina en los 80´, se consolidó en los 90'  y terminó siendo un piso del 25% en la década pasada, con techos del 40% o 50%, dependiendo las crisis, incluso por encima del 50% en 2002. Eso es lo que vamos a tener a fines de este año, medida por ingresos.
  • Aquello conlleva a pensar el enorme proceso de destrucción de riqueza, que es la contracara de la multiplicación de pobreza que tenemos. Los activos argentina valen, en promedio, un 80% de lo que salían hace un año. Todos los argentinos somos un poco más pobres en términos de poder de compra. Está claro que nuestra sociedad está en una situación de estrés descomunal, por multiplicidad de razones. La pandemia es un fenómeno importante, pero la gestión de ella le agrega muchos problemas a los que ella per se genera.
  • Sobre los cambios de gabinete, siempre se habla del económico, pero lo cierto es que el cambio de que más se impone es en la articulación de la política del gobierno. Es necesario oxigenar para devolver credibilidad hacia el sistema, para volver a tender puentes y para crear la sensación de que hay robustez política para atravesar el proceso de ajuste que Argentina inevitablemente va a tener que atravesar. 

En este enlace, la columna completa.

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