"Mirar con ojos de aventurero y ser más que un turista"

"Mirar con ojos de aventurero y ser más que un turista"

En este último capítulo Evangelina nos cuenta cómo se puede viajar de una manera diferente. Tomá nota para que, cuando ya no haya restricciones por el coronavirus, vivas una experiencia única.

De Rodeo por el Mundo

Viajar no es una competición. Todo viajero sabe que los lugares “de moda”, “de onda” o “populares” no suelen ser siempre los mejores o los más hermosos para reconocer. Por ejemplo, Mendoza no es sólo Bodegas y las Bodegas no están solo en el Valle de Uco, sino que hay cientos de lugares para conocer en la provincia que no aparecen entre los más buscados.

A veces cuando visitamos una nueva ciudad o país marcamos todos los puntos turísticos que vienen en nuestra guía y no paramos hasta que hemos estado en cada uno de ellos, como si viajar se basara en una competición para ver quien consigue verlo todo. Solemos verlos tan rápido que al terminar el día no recordamos ni los nombres de esos lugares. ¿Tiene esto sentido?.

Los viajes son experiencias muy personales y quizás lo que los convierte en realmente interesantes y únicos son todo los pequeños detalles que vivimos. A veces los puntos de interés están llenos de gente sacándose fotos, las grandes ciudades son más un dolor de cabeza que un viaje placentero. Por ahí hay rincones que solo se descubren preguntando a los locales, o tomando trenes sin destino aparente.

En Holanda hay un pueblo llamado Giethoorn que nadie conoce, también está Rotterdam que es una ciudad muy moderna y con mucha cultura artística, pero todos van a Amsterdam que huele a pis en cada esquina. 

Mi recomendación personal es que dejes un poco la guía de viajes y salgas a caminar. Encuentres rincones inhóspitos y te subas a las terrazas de edificios. Mira con ojos de aventurero, se más que un turista que busca la típica selfie en la torre Eiffel para mostrarla a sus amigos por redes sociales.

Está bien visitar las principales atracciones turísticas pero sin estresarnos ni preocuparnos en caso de dejarnos alguna. Tratando de disfrutar más de la ciudad y de su gente, pasando más tiempo en cada uno de los lugares al que vamos y observando mejor las calles por las que pasamos.

Lo mejor es interactuar con los locales, pedirles a ellos que te recomienden dónde ir, dónde pasar el día, dónde comer o dormir. Y en cada lugar que no te guíes por lo que se dice del lugar, sino por lo que te cuentan quienes están ahí. Es la mejor manera de disfrutar cada sitio a fondo, de conocer la verdadera cultura y de aprovechar al máximo cada viaje.

Este es mí último capítulo donde te he enseñado lo básico para que te animes a partir, para que dejes de lado las preocupaciones y te sueltes al mundo, para que no busques más excusas, porque no existen. Si yo pude, vos podés. Muy pronto nos volveremos a ver por esta vía, sino seguramente en algún viaje de Rodeo Por el Mundo.

Si queres más videos y tips de viajes: https://goo.gl/8Dm7gs

Evangelina González

 

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