El eterno dilema: ¿Cómo vestir según nuestra edad?

El eterno dilema: ¿Cómo vestir según nuestra edad?

Cada edad tiene su encanto, pero también con cada una vienen ciertos "códigos" y lineamientos sobre qué ropa usar y, sobre todo, qué ropa no usar más. Y si bien estas decisiones son sumamente personales, podemos acordar que hay algunos tips para seguir en cuanto a esto, especialmente para que nuestro guardarropa vaya evolucionando junto con nosotras. Por supuesto, podés vestir como quieras en cualquier etapa, pero a continuación dejamos algunos consejos para que te sientas segura de tus elecciones cuando no sabés si son apropiadas o no. ¡No te los pierdas!

Natacha Capello

Natacha Capello

Recordá: No se trata de cambiar el armario cada vez que cruzamos de década, sino de sentirnos bien con nuestro look, y estas recomendaciones podrían serte de gran ayuda.

¿Qué pasa a los 20?

Hay que reconocer que quisiéramos tenerlos toda la vida: la frescura e "impunidad" (al menos en cuanto a lo que moda concierne) que se tiene a esta edad se va perdiendo con el paso de los años, por ello a la hora de hablar de estilo al vestir “todo vale”. Es una etapa de constante búsqueda en la que, idealmente, encontraremos nuestro estilo, por lo que ¡a probar se ha dicho!

¿Y a los 30?

Etapa de maternidad, trabajo, responsabilidades: un combo explosivo para nuestra imagen, donde sentimos que tenemos que vestir adecuadas, pero no sabemos muy bien cómo, o más bien, cuando. Por eso, en esta etapa es ideal armarse de prendas básicas que respondan a tu estilo y profesión, prendas de buena calidad que sean versátiles y combinables entre sí, que permitan vestirse rápido y bien. Esta década exige mucho y ofrece poco tiempo, por lo que la practicidad es fundamental. Un buen consejo para dar variedad sin tener que pensar demasiado es valerse de accesorios: estos le dan toques de tendencia a tus conjuntos sin requerir mucho tiempo ni gastos.

Los 40

Los 40 nos suelen encontrar más calmas y en una etapa en la que ya sabemos qué nos queda bien y qué no. Es momento de disfrutar de nuestro estilo, ya más definido, y jugar más con la moda. Pero, si bien somos jóvenes, no tenemos veinte (sí chicas, a todas nos cuesta asumirlo) por lo que hay ciertas prendas que ya no nos potencian -más bien nos producen el efecto contrario. Se puede dar una imagen fresca sin exponernos tanto, la oferta es muy amplia hoy en día. ¿La clave? No querer ser algo que no somos.

Los 50

Como mencionábamos, no se trata de hacer borrón y cuenta nueva, sino de ir adaptándonos a cada etapa. A los 50 ya sabemos de sobra cuáles son nuestras fortalezas y debilidades, y hay que hacerlas valer. Es una etapa en la que queremos estar cómodas y donde sentimos a veces que la moda nos ignora. El objetivo aquí es no abandonarnos y lograr equilibrio entre confort y estilo (créanme, se puede). ¿Un tip a tener en cuenta? Aléjense del negro en prendas superiores, ya que endurece los rasgos. En su lugar vayan por tonos más claros, incluso pasteles, que ayudarán a iluminar el rostro y suavizar señales de la edad.

Los 60

Hasta no hace mucho tiempo a esta altura ya debíamos vestir sobrias, apagadas y con cortes tradicionales. Por suerte los tiempos han cambiado y nosotras también, y aquí por los sesenta (y más) hemos aprendido a aceptarnos tal cual somos. Esta seguridad es la que tenemos que lograr traducir en nuestra imagen, para lo cual es clave elegir sólo aquello que potencie nuestro estilo y silueta. Este es el momento para optar por prendas de buen corte y calidad, ya que a esta altura es mejor calidad que cantidad. Y recuerda: “Mujer segura deja huellas por donde camina”.

 

Tips by Natacha Capello

 

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