Guía de consejos prácticos para comprar y cuidar prendas de cuero
Cada textil debe preservarse de diferentes maneras. No es lo mismo una prenda de algodón que una de lino o de cuero, ya que cada material cuenta con características singulares que inciden en los modos de cuidado. Si tienes una pieza de cuero o estás a punto de comprarla, esta nota es perfecta para saber los tips pre inversión y post uso.
Comenzamos con las cualidades que debes conocer antes de decantarte por cualquier prenda de cuero. Para Camila y Valeria Goldaracena. creadoras de WeStyle, un consejo infalible para saber si la pieza es de este material o no es oliéndola. "Su olor es inconfundible e irresistible.Tan suave que no molesta y tan fuerte que lo vuelve único".
Claramente, un tip que no solemos tener presente cuando invertimos en estos ítems y que es esencial. También recalcan que "el cuero natural y de alta calidad tiene una textura suave, flexible y lisa, capaz de amoldarse al cuerpo, mientras que los materiales sintéticos, en cambio, tienen mayor rigidez".
Es decir que si, por ejemplo, te pruebas una chaqueta de cuero es probable que aquella que sientas más dura o con menos definición en zonas como hombros y cintura, no sea de este textil. Aparte notaremos esta diferencia en cuanto a precios: los materiales sintéticos son más accesibles que el cuero verdadero, que por lo general cuestan el doble o el triple según la prenda que selecciones.
A pesar de que los precios son altos, las chicas de WeStyle aseguran que "cualquier prenda de cuero va a perdurar en el tiempo, es un material eterno y acompañará por muchas, muchas temporadas, además de ser súper versátil, multiuso y atemporal". Por ende, si aún no cuentas con una pieza de este textil, es momento de invertir en una.
Si en cambio, ya cuentas con una, es importante saber cuidarla para que perdure en el tiempo. Distinto de lo que comúnmente pensamos, Camila y Valeria Goldaracena afirman que "no hay que limpiarlo con nada abrasivo, ni mojarlo", lo que nos lleva a pensar que no es bueno que estas prendas pasen por el lavarropas, ya que puede causarle daños.
"Nunca hay que aplicarle jabón de glicerina, limpiadores abrasivos, barniz, detergente u otros productos de limpieza, alcoholes o agua de amoniaco (el cuero es piel y es muy susceptible a la absorción de fluidos)". Si deseas limpiarla porque se manchó en alguna zona o llevas varios días usándola, lo mejor es limpiar la superficie con un paño seco y aplicar en un paño húmedo una solución limpiadora.
Solo deberás frotarlo lentamente sobre la prenda y retirar la solución con un paño seco. "Secar con el aire del ambiente, nunca al Sol ni con secador, ya que el calor puede dañar el material" añaden las entrevistadas. Como paso final, colgar la prenda sobre una percha que "idealmente cuente con esponjas para que el cuero no se marque".
¡Listo! Ya podrás disfrutar de tu ítem nuevamente tomando los cuidados exactos que necesita el cuero.