Cande Vetrano da la nota con un guiño sutil a Sex and the City
En un particular espectáculo en el Teatro Colón, Cande Vetrano reversionó los Manolo Blahnik que Sarah Jessica Parker convirtió en hit. Como no era función de gran abono, cada invitado interpretó la formalidad pedida como dress code.
Un vestido colorado con abotonadura frontal y suelto, bajo una campera de corte jean –no al cuerpo– en estampado a cuadros colorados fue lo que eligió Candela Vetrano. Pero para cortar ese combo cromático reversionó unos zapatos azules similares a los que Sarah Jessica Parker convirtió en hit en 2008, en la primera de las dos películas de Sex and the City.
Los de Sarah Jessica Parke r eran de su zapatero fetiche: Manolo Blahnik; y su personaje –Carrie Bradshaw– los había elegido para casarse con Mr.Big. A esta altura ya no es spoiler contar que finalmente llevó esos stilettos de satén azul Francia, con sendos llamativos broches de pedrería en las puntas, en la boda que fue de día y con un traje sencillo, muy lejos del imponente vestido de la inglesa Vivienne Westwood que Carrie Bradshaw lució en la primera fallida boda.
Cande Vetrano no es una fashion victim, aunque tampoco es de las actrices que descuidan su su look. Y en su caso, siempre se la ve en sintonía con lo que lleva puesto, sea en una alfombra roja, en un estreno o en una entrevista televisiva. También es un ejemplo de las jóvenes que se animan a las prendas en colores y con algunas excepciones elige el negro pero no como un único tono. Alcanza con recorrer su paso por Masterchef para encontrar en sus elecciones de vestuario un catálogo de prendas coloridas.
El paso de Cande Vetrano por el Salón Dorado del Teatro Colón no fue la excepción: el vestido colorado con la campera a cuadros son un ejemplo. Y los zapatos que si bien no era Manolo Blahnik como los de Sarah Jessica Parker, sí eran una reversión de esos míticos stilletos pero sin talonera y con taquito Italiano. La elección de ese calzado en satén azul demuestra que es un accesorio atemporal que pueden compartir jóvenes millenials con sus madres o hermanas o tías.