Maternidad tardía, un fenómeno cada vez más común

Maternidad tardía, un fenómeno cada vez más común

Estos últimos años se ha podido identificar la tendencia de más mujeres que eligen ser madres después de los 40 años. Además de ser un fenómeno social y cultural interesante para indagar también lo es desde el ámbito de la salud.

Paloma Marchionni

A nivel biológico, la reserva ovárica comienza a disminuir a partir de los 35 años es por eso que, a medida que se envejece, las posibilidades de quedar embarazadas también disminuyen. A pesar de esto, muchas mujeres han podido y eligen ser madres de grandes.

En la maternidad tardía, las complicaciones durante el transcurso del embarazo y en el parto pueden ser mayores debido a posibles complicaciones obstétricas que desembocan en cesáreas, partos prematuros, entre otros.

Además, pueden aparecer enfermedades como diabetes gestacional o hipertensión arterial crónica que quizá eleven los riesgos. Igualmente, estas afecciones no son exclusivas de madres gestantes mayores sino que también pueden darse en embarazos jóvenes.

Si se opta por la maternidad tardía, los chequeos durante el embarazo son fundamentales. Foto: Shutterstock.

Romina Inés De Benedectis (49), administradora de empresas y madre de un niño de 9 años, cuenta cómo vivió el ser madre a los 40 años. “Con mi pareja buscamos a nuestro hijo y enterarme de que estaba embarazada fue el mejor momento que pude haber experimentado en mi vida. No tuve ningún temor, sí cuidados, sobre todo los primeros tres meses”.

Los chequeos periódicos con el o la obstetra son fundamentales no solo en este tipo de embarazos sino en cualquiera. Siempre se deben llevar a cabo las recomendaciones que ofrezca el médico o médica de cabecera.

Le consultamos a Romina si ella creía que el ser madre con una edad más avanzada podría suponer una ventaja por haber vivido más y tener, por tanto, mayor madurez ante distintas cosas. “Al ser ya una mujer con mayor experiencia de vida, tomé al pie de la letra todas las recomendaciones que me daban: 'Disfrutá del embarazo, de sus primeros años de vida, todo el tiempo que puedas con él'. Siempre era disfrutar y así fue, lo disfruté y sigo haciéndolo”, relata. 

De Benedectis considera que a medida que crecemos la estabilidad emocional es mayor, por lo que, al ser madre con 40 años, la edad le significó algo muy beneficioso. “Ser mamá fue una bendición para mi. Creo que al haber tenido esa edad pudo ser más sencillo por cómo me sentía yo”, agregó. 

Siempre que se quiera ser madre debe ser un deseo y no una imposición. Foto: Shutterstock.

Siempre que desees ser madre, seas joven o mayor, lo recomendable es asistir a una consulta con un especialista para analizar las probabilidades de quedar embarazada y los riesgos que puede suponer este embarazo.

 

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