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Consejos infaltables para la semana antes de tu boda

Si te estás por casar, probablemente ya te han llenado de consejos, pero estos tips inusuales te van a ayudar a llegar 100% lista a tu gran día.

La semana antes de casarte debe ser una de las más emocionantes (y emocionales) de tu vida. Y si bien probablemente todos alrededor tuyo ya te hayan bañado en consejos -pedidos y no-, hay algunos aspectos prácticos que tal vez no tengas en cuenta, sobre todo para esta semana previa.

¡Leé nuestros tips para disfrutar a pleno tu gran día!


Ablandá los zapatos

Sé que suena casi a sacrilegio estrenar cualquier prenda que vas a usar para tu casamiento antes de, justamente, tu casamiento. Pero ablandar tus zapatos es un consejo que seguramente vas a apreciar cuando estés bailando a las 4 de la mañana y tus pies no estén llenos de ampollas. Si querés mantenerlos impecables hasta el gran día, caminalos sobre una alfombra, o ponele cinta a la suela.

Decile no al bronceado

Todas queremos tener un bronceado fabuloso para nuestro casamiento -nada como un tostado para resaltar el blanco del vestido- pero claramente parecer un oompa loompa tampoco es la idea. Si planeás tomar sol "naturalmente", hacelo usando protector solar (nada de quemaduras o marcas de bikini, ¡por favor!) y si vas a ir a una cama solar o te vas a sopletear, hacelo al menos una semana antes de la boda, de manera que si accidentalmente quedás más naranja de lo planeado, tengas tiempo de que el color se lave.

Hacete las uñas uno o dos días antes

Según las expertas, idealmente hay que dejar pasar al menos una hora para que una manicura quede completamente seca. Para evitar estar por entrar a la Iglesia/Registro Civil y enloquecer ante una uña corrida (porque sí, en ese momento esas cosas te hacen enloquecer), hacete las manos unos días antes para que estén perfectamente secas, y para tener tiempo de arreglarlas en el caso de que se salten.

Alejate de los tratamientos faciales

Esto debería ser obvio, pero viene bien recordarlo: los tratamientos faciales profundos pueden dejar enrojecida la piel, y si nunca te los has hecho antes, hasta pueden causarte alergia por los productos usados. Así que, si querés que tu piel esté más radiante que nunca para el casamiento, empezá estos tratamientos con anticipación y suspendelos la semana antes, para evitar manchas, enrojecimientos o lastimaduras indeseadas.

No experimentes en la peluquería

Si tu corte y color de pelo funcionaron hasta ahora, no hay necesidad de cambiarlos justo la semana antes de casarte. (Una vez que haya pasado la boda podés hacer lo que quieras porque...¡ya estás casada!).

Evitá hacer deportes extremos

Más de una se verá tentada a salir a andar en bici o a correr por la montaña para liberar estrés y sacudirse los nervios, pero los raspones y moretones no combinan demasiado bien con el vestido de novia, así que evitá cualquier actividad que pueda potencialmente terminar con vos tirada en el piso (por no mencionar en el hospital. ¡Toquemos madera!)

Comé bien...

Entre tantos nervios y presiones, es fácil caer en la tentación de comer cualquier cosa para paliar la ansiedad (o, por el contrario, ponerse súper exigente con la comida para llegar flaca al casamiento). Una semana no va a marcar una gran diferencia, así que asegurate de comer comida sana, que te mantenga de buen humor y saludable, y no te deje con hambre (y todas las cosas negativas que este conlleva).

...y tomá bien

Y por tomar bien no nos referimos a tomar mucho, si no lo contrario: vas a estar de festejo, así que probablemente haya varias ocasiones para tomar, pero hacelo responsablemente y ponete un límite. Esto no sólo te va a evitar la hinchazón y enrojecimiento que suele traer el consumo excesivo de alcohol, si no que probablemente te ahorre un par de malas decisiones (porque nervios + estrés + alcohol = malas decisiones).

No te conviertas en una novia monstruo

Querer controlar todo es normal, ¡pero este es tu gran día! Relajate, confiá en los profesionales que has contratado, y acordate que a veces los desperfectos pasan. Cuando te sientas sobrepasada, recordá que te estás casando con el amor de tu vida, y eso te va a ayudar a poner en perspectiva los detalles pequeños.