Un día con...Silvina Fortuny
Administradora de empresas, empresaria gastronómica, sommelier de té, madre...los adjetivos que le caben a Silvina Fortuny siguen y siguen. Con una energía especial y una jovialidad envidiable, la dueña de la casa de té Tea & Company ha enamorado a los mendocinos con su filosofía de disfrutar los pequeños momentos y su atención al detalle. Iniciada tardíamente en el mundo culinario, asegura que a los 40 encontró su misión, y que la gastronomía, más que un negocio, es un acto de amor.

Pero, ¿cuál es la clave del éxito profesional y personal de Silvina? Te contamos cómo es un día en su vida para que te inspires en su rutina.
“Mi vida es de mucho trabajo. Me levanto temprano, en épocas de clases más porque tengo un hijo que todavía va al secundario, así que a las 7 am ya estamos todos arriba. Apenas me levanto, tengo el ritual de tomar un vaso de agua tibia con limón. Siempre trato de incorporar cosas saludables a mi vida y estudio mucho al respecto, me gusta investigar.

Después hago mi “menjunje”, una mezcla de semillas, aceite de coco y otros elementos que me llevo al negocio o lo voy comiendo en el camino. ¡Tiene una pinta tan terrible que hay veces que sin querer me lo han tirado! Una vez en el local, tomo mi súper desayuno. Ese es uno de los momentos que más espero del día: desayuno frutas, yogur natural con granola casera y té. Después tomo té verde todo el día, ya sea caliente o en limonada.

Al mediodía almuerzo muy ligero, pico alguna fruta o algo tranquilo, con el desayuno tiro bastante. En los días de semana me quedo en el local hasta las 15 horas: los martes y jueves salgo corriendo para llegar a yoga a la siesta después del local. Ese es uno de los momentos más lindos del día, la hora y media que estoy practicando yoga Ashtanga con mi profesora y amiga Pato Bordas.
También practico yoga sola los sábados en mi casa. Trato de hacer al menos tres veces a la semana: dos en el estudio, y una en casa.
Los días que no voy a yoga salgo a caminar con amigas, que es una terapia fantástica, porque charlamos y es el momento en que puedo compartir con ellas.
Mi trabajo demanda mucho tiempo, hasta la tarde mis hijos no me ven. Por suerte mi hermano me ayuda mucho en el local de Godoy Cruz, entonces eso me permite estar en el local de Chacras y estar más cerca de mi casa y mi familia. Mi marido ayuda los fines de semana, a veces me reemplaza en el local para que yo pueda tomarme una tarde. Toda la familia ayuda mucho, también mi hermana a veces me acompaña y mi sobrina trabaja conmigo. Silvina junto a su hermana Malala, en el local de Tea& Company de Chacras.
El negocio es muy familiar, no podría hacerlo sin ellos.
En mi familia la comida es muy importante, entonces para la mediatarde, si estoy en casa, siempre preparamos algo rico junto a mis hijos, Tomás y Máximo: licuados, sánguches, tostadas, tortitas con jamón y queso. Me gusta compartir ese momento con ellos. Si estoy sola, aprovecho para tomarme un tecito o un mate con unas galletitas.
Más tarde me pego una vuelta por el negocio, hago algunas compras, y vuelvo a casa para hacer de comer.
La cena es la comida fundamental en casa, porque yo almuerzo en el negocio, entonces es la comida en la que estamos todos juntos. Yo cocino, o cocinamos en familia, mis hijos muchas veces sugieren el menú. Sé que no es lo ideal comer muy pesado a la noche, pero como es la comida que compartimos, es un momento especial. Silvina compartiendo un momento de distensión con Uma, su perra.
Después nos vamos a acostar, y antes de dormirnos con mi esposo nos tomamos un té juntos. En lugar de comer cosas dulces, tomo té verde. Soy sommelier de té, y la verdad es que el té tiene propiedades para la salud que son increíbles".
La gastronomía, un acto de amor
"El té es un regalo que uno le da a la gente, porque es algo que te hace bien, estás ofreciendo salud.
Yo no tengo formación gastronómica, lo mío es puro amor.
Me encanta y es una de las cosas pendientes en mí: aprender formalmente de gastronomía, porque para mí la cocina es un acto de amor. Me encanta ver a la gente cuando estoy en el local, observar su reacción, ver qué piensan sobre lo que hacemos y ofrecemos. Manejar un negocio así es difícil, pero siempre trato de aprender de las críticas y de no tomarlas personalmente".
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