¿Por qué cada vez más mujeres miran porno lésbico?
Hemos llegado a un punto de la historia en la que el mito de que las mujeres no miran pornografía ya está desterrado. Sin embargo, la naturaleza de esa pornografía elegida es, de algún modo, sorprendente: estadísticas de diversos sitios porno muestran que la categoría más buscada entre mujeres es, justamente, de sexo entre mujeres.
El sitio Pornhub, a través de “Pornhub Insights ”, lanzó una estadística basada en las búsquedas de sus usuarios, que determinó que la audiencia femenina conformaba un 21% del tráfico de la página, y que la categoría más buscada por mujeres era la de sexo lésbico, seguido por sexo gay entre hombres, lo que llevaría a la conclusión de que el sexo preferido por las mujeres es entre el mismo sexo. Esto nos lleva a la pregunta, ¿son muchas mujeres lesbianas en secreto? ¿O hay algo de la pornografía lésbica que la hace más llamativa para las féminas?

Para comparar, la categoría gay masculina es mucho menos popular entre hombres, rankeando en el séptimo puesto. Esto se debe, según la realizadora de films pornográficos Lily Cade, a que la mayoría de la pornografía entre hombre y mujer está realizada con el fin de apelar a la sensibilidad masculina, utilizando narrativas que están basadas en los deseos y las fantasías de los hombres. Para Cade, además, la pornografía “convencional” no muestra una conexión interpersonal fuerte entre sus personajes, elemento clave para la mayoría de las mujeres.
“El componente emocional es una parte importante del sexo para las mujeres, y casi nunca se muestra en la mayoría de la pornografía. El porno lésbico, teóricamente, se centra en el placer femenino. Mucho de eso es falso, actuación, pero al menos se inscribe en un mundo en el que el foco está puesto en que las mujeres disfruten”, sostiene Cade.
Sin embargo, el tema es más complejo: en varios foros de opinión online, un punto común para muchas mujeres es que en el sexo lésbico, si bien el hecho de que las protagonistas sean mujeres no sea un impedimento para atraer a mujeres heterosexuales, el foco tampoco está puesto en ellas: es el hecho de que este tipo de pornografía es el único que se centra en el placer de la mujer, en una industria hecha por y para hombres. Mostrar qué le gusta a las mujeres, qué las excita verdaderamente, en oposición al porno en el que todo está centrado en el orgasmo masculino y las actuaciones de las mujeres son claramente falsas y orientadas al hombre, es un punto muy fuerte del por qué de esta reacción.
La politización de la pornografía y la ciencia detrás de la excitación
En una entrevista para la revista Cosmopolitan, la actriz de porno bisexual Sovereign Syre cuenta que uno de los reclamos que más recibe por parte de sus fans es de la necesidad de pornografía que se sienta más auténtica. Para Syre, “la pornografía entre hombres y mujeres se convierte en un intercambio de poder ”, por lo que es difícil para muchas mujeres “ver a una pareja heterosexual teniendo sexo sin politizarlo”. El sexo entre mujeres, en cierto modo, permite salirse de esta construcción en la que el bagaje cultural y los estereotipos juegan un rol tan determinante, y le devuelven un poco de poder a la mujer.
Estos 'intercambios de poder' incluso influyen en la forma en que reaccionamos fisiológicamente a las imágenes: de acuerdo a los científicos Erick Janssen y John Bancroft del Kinsey Institute, los humanos se excitan sexualmente de acuerdo a un modelo de control dual: una serie de excitantes e inhibidores actúan, difiriendo en su funcionamiento según la persona. Los aceleradores son las cosas que generan excitación, como el atractivo físico, una buena conversación, el ambiente, mientras que los inhibidores son las cosas que evitan que uno se excite, como la inseguridad, el estrés o la falta de confianza.
La pornografía lésbica, para muchas mujeres heterosexuales, tiene un formato que potencia los aceleradores sin activar los inhibidores que muchas veces sí activan la pornografía heterosexual, al centrarse únicamente en el placer masculino, o mostrando situaciones en las que las mujeres son objetivizadas, utilizadas o dominadas por hombres.
Pero, ¿si miro pornografía entre mujeres...soy lesbiana?
Al respecto, hay un estudio que se ha vuelto particularmente paradigmático, que demuestra claramente que mirar pornografía lésbica no implica necesariamente querer tener sexo con otra mujer, particularmente en el caso del sexo femenino.
En 2007, la psicóloga canadiense Meredith Chivers realizó un estudio que medía la respuesta genital de 96 hombres y mujeres ante una serie de estímulos sexuales -parejas hetero y homosexuales teniendo sexo, masturbación individual, personas desnudas haciendo ejercicio, y sexo entre monos bonobos.
Mientras que los hombres medidos por Chivers respondían principalmente a los videos que correspondían a su orientación sexual establecida, la reacción de las mujeres no estaba determinada tanto por el género de las personas que los protagonizaban como por los actos llevados a cabo. El video de un hombre haciendo ejercicio generó poca respuesta entre las mujeres estudiadas, mientras que los videos que mostraban a dos personas teniendo sexo -independientemente de su género y orientación sexual- produjeron reacciones genitales fuertes.