Nadia Harón: la mujer detrás de la chef
La casa de Nadia Harón es como ella: impecable, sobria y de buen gusto. La chef española radicada en la provincia nos recibió en su casa con un sencillo vestido negro a la rodilla de inspiración deportiva, medias opacas y zapatos en el mismo tono. Ella misma se ríe de su producción: “¡Antes no salía a la calle sin arreglarme ni siquiera a comprar el pan. Y ahora es raro si me maquillo una vez a la semana!”.
Nadia está a cargo de los restaurantes Urban O.F. y Nadia O.F. -que en 2011 fue elegido como el mejor restaurante de Argentina- y si bien su vestimenta usual consiste en su uniforme de chef, en la vida fuera de la cocina su estilo es más que envidiable.

Clásica -pero no “clásica rancia aburrida”- Nadia asegura que ya ha encontrado su estilo y que gracias a eso, ya no siente la presión de salir a hacer compras demasiado seguido. Fanática de reciclar y darle nuevos usos a prendas vintage, la chef se animó al ping pong MDZ Femme y nos contó algunos de sus secretos fashion.
-¿Cuál es tu mayor complejo?
-Siempre me acomplejó no haber medido 10 centímetros más. Con los años quizás ya me da igual.
-¿Qué tuviste que sacrificar para convertirte en Nadia?
- La gastronomía es muy sacrificada. Estás metida en una cocina, donde no te maquillás ni peinás, ni esmaltás las uñas, se pierde la parte femenina. Pero, por otro lado es liberador.
-¿Estás lista para que se termine el reconocimiento u éxito?
- La vida es una cuestión de ciclos y etapas, empezamos a calentar los motores para el desarrollo del hotel como un reto. En mi vida hago ciclos de 4 y 5 años y luego necesito un nuevo desafío. Lo importante es sentirte bien cada día.
-¿Qué es lo que más te gusta de vos?
-En general tengo una actitud muy positiva para todo. Me gusta desdramatizar todas las situaciones, bloquearse es lo peor que uno puede hacer.
-Para conquistar a Nadia, ¿qué surte más efecto? ¿Qué te cierra: una cena romántica, que te regalen una caja de chocolates, o el que te sorprende con un beso?
-Supongo que el beso.
-¿Qué preferís que te regalen? ¿Ropa interior súper sexy o zapatillas deportivas de última generación?
- Estoy necesitando zapatillas. No hago nada de deporte, pero quiero empezar a hacerlo.
-¿Tenés apodo?
-Me llamaban Nina de pequeña.
-¿Cuál fue tu primer sueldo y en qué lo gastaste?
-Lo recuerdo perfectamente. Me lo gasté en una chaqueta de piel.
-¿Qué te gustaría comprarte que todavía no hayas podido?
-En esto sí que soy categórica: nada.
-¿Qué es lo que menos te gusta de tu profesión?
-Los horarios, la cena es muy importante en mi familia. Normalmente me acuesto a las 2 de la mañana y a los niños hay que levantarlos a las 6 y media de la mañana. Me levanto para verlos. Al final me quito muchas horas de sueño.
-¿Qué diseñador te gustaría que te vista?
-Valentino, Armani…
-¿Cuál fue tu peor pesadilla?
- Alguna vez que soñé que le pasaba algo a mis hijos.
-¿Con quién te ratoneabas a los 15, a los 18 y a los 20?
- Soy muy clásica en todo: Paul Newman y Robert Redford.
-¿Cuál fue el último libro que leíste?
- Estoy leyendo “El hombre que amaba a los perros”. Me gusta mucho la historia del siglo XX a nivel mundial. Vargas Llosa es mi favorito.
- Si te damos dos lugares a elegir para instalarte a vivir ¿dónde vivirías?
- Ante esa pregunta yo siempre he dicho que hay dos lugares que me encantan, que no tienen nada que ver el uno con el otro: uno es Miami y el otro Paris.
Secretos fashionistas
-¿Qué prendas que no pueden faltar en tu armario?
-Creo que esa pregunta se puede responder pensando en qué me llevaría si me fuera de viaje una semana: un pantalón clásico, camisa blanca, un buen blazer, un bolso y un pañuelo. Para los pies, en general llevo unas botas si es invierno, y si es verano algo con taco aguja, que te sirve para todos los momentos del día. Soy muy clásica para los zapatos.
-¿Cómo definirías tu estilo?
-En general es un estilo bastante clásico, en parte por mi complexión, que no me permite usar muchos colores a la vez ni prendas de un montón de colores superpuestas, sobre todo porque creo que no estiliza nada, es más un recurso para cuando tienes más altura. Lo que te permite la ropa o el estilismo un poco más clásico es combinar muchas cosas, tiene mucha versatilidad. Pero en general he probado varias cosas, no es que todo lo que tenga sea clásico, pero sí es el estilo con el que me he quedado a lo largo de los años.
-¿Sos marquera o comprás en cualquier lugar?
-En general no hace falta que la ropa sea de marca, no tengo problema en comprar en cualquier lugar, siempre y cuando me guste. Sí, con el paso del tiempo, me he dado cuenta que las prendas que más se han quedado en mi armario son las buenas, que por lo general son de marca.
-¿Cuál es tu objeto más preciado?
-Mi último objeto preciado es un vestido que me regalaron -y todavía no lo he estrenado. Es un vestido Armani de crepe negro elastizado, y estoy deseando tener la oportunidad de ponérmelo.
Otra cosa que es como la muerte para mí son los pañuelos. Llevo años coleccionándolos, casi tanto como libros de cocina. ¡Tengo maletas de pañuelos! Algunos de ellos los tengo desde hace años y años, y hay algunos que son históricos, como el primero que empecé a usar en la cabeza para cocinar, o algunos que me han regalado mis padres.
También tengo una cartera negra que debe tener 30 años. Era de mi madre, y ella la usaba siempre, hasta que se cansó y me la dio. Es la cartera perfecta, porque sirve para el día o la noche, para ir de viaje, con niños o sin niños, todo. Además es de esas carteras mágicas en las que le entra todo, es increíble. Mi madre no puede creer que la siga usando.
-¿En qué piezas te gusta invertir?
-Creo que invertir en una buena cartera que te sirva para todo es algo que toda mujer tiene que hacer. Al igual que en zapatos: es necesario tener buenos zapatos que sean cómodos y puedas usar. Creo que la diferencia entre buenos y malos zapatos es usarlos o no usarlos directamente, porque si no te quedan bien, al final terminas dejándolos de lado.
-¿Cuál es tu perfume infaltable?
-El Chanel N°5 es mi favorito, pero no es nada versátil. Es muy para ocasiones especiales. Para todo el día me encanta L a Petite Robe Noire de Guerlain. Pero depende de la época, voy cambiando. El fondo de armario de perfumes para mí siempre es Chanel, pero no me lo pongo habitualmente.
-¿Tenés algún ritual de belleza que sea sagrado?
-Ponerme cremas en la cara, es una costumbre que tengo desde pequeña. Para mí, no puedo prescindir de la crema, no puedo levantarme y no ponerme crema, o antes de salir de casa. Muchas veces llevo crema hidratante para la cara en la cartera. Elegir una buena crema es fundamental.
Entrevista: Muriel del Barco y Ludmila Llaver





