Terapia de parejas: 7 claves a tener en cuenta
La terapia de parejas ha dejado de ser un tabú, y cada vez son más los que se animan a consultar con un profesional. En una época en la que el "amor eterno" parece cada vez más difícil, son más las parejas que apuestan a buscar ayuda en un tercero para solucionar sus problemas.
Para aclarar tus dudas sobre esta práctica, consultamos a Jesica Tolin, psicóloga especializada en sexualidad, y estas son las 7 claves que nos dejó sobre la terapia de parejas:
- Las principales causas que llevan a una pareja a terapia son: la infidelidad, las disfunciones sexuales y problemas económicos.
- Las sesiones se pueden tornar “moviditas”: siempre y cuando sea en un marco de respeto, todo vale en una sesión psicológica, incluyendo insultos y gritos. “La idea es que en la terapia las parejas puedan decirse todo sin filtros, es importante que digan lo que verdaderamente sienten” explica Jesica.
- En las parejas en sus 30 o menos, los problemas suelen estar relacionados con los trastornos sexuales, como la anorgasmia (incapacidad de tener un orgasmo) o la disfunción eréctil en el hombre.
- En las parejas de 40 hacia arriba, en cambio, los conflictos suelen estar atados a los problemas vinculares y a la falta de intimidad y comunicación.
- En la mayoría de los casos, son las mujeres las que sugieren recurrir a un psicólogo. Sin embargo, esto no significa que los hombres vayan “arrastrados”: según Tolin, si una pareja accede a ir a terapia, es porque en mayor o menor grado ambos están de acuerdo en que puede ser de utilidad.
- Para Jesica, los conflictos relacionados a lo económico son cada vez más comunes, especialmente en los casos en que la mujer no trabaja: “esto genera frustración en la mujer, ya que considera que podría estar haciendo más que el rol que le ha sido asignado. También es común que sienta que sus pretensiones sobre lo que el marido o pareja gana no sean satisfechas, o no cumplan con su expectativa”.
- El objetivo último de la terapia de parejas es cambiar la situación en que se encuentran, ya sea para bien o para mal: “si bien siempre se intenta hacer que las cosas funcionen, también hay casos en que la pareja decide no seguir más, y en este punto el rol del terapeuta es ayudar a que el divorcio o la separación sea lo menos problemática y conflictiva posible”, asegura Tolin.
