El inicio sexual precoz y sus consecuencias
En el contexto de una sociedad hipersexualizada, en la que el sexo adolescente ya no es tabú -al menos entre los más jóvenes- no es ninguna sorpresa que la edad de inicio sexual sea cada vez más baja. Pero, ¿están los jóvenes verdaderamente preparados para empezar a tener relaciones? ¿Qué consecuencias puede acarrear este despertar sexual precoz?
Para responder a estas y otras preguntas, MDZ Femme consultó a Magdalena Marconi, ginecóloga infantojuvenil y Jesica Tolin, psicóloga especializada en sexualidad.
Para Marconi, médicamente “no hay una edad marcada en la que uno pueda decir 'es mejor o peor'. Desde que se produce la primera menstruación, una estaría preparada físicamente para ser mamá”.
El problema, entonces, no sería tanto la preparación fisiológica, sino la falta de responsabilidad que se puede tener en la adolescencia, donde `existe un pensamiento mágico´.
Uno de los principales peligros es que a esa edad los jóvenes “están llenos de mitos y se confían simplemente por la falta de información, cayendo en errores como creer que la primera vez no te podés quedar embarazada” sostiene Magdalena, quien agrega que, de esta manera, “fallan los métodos anticonceptivos y aumenta el riesgo de embarazo y lo que es peor: de enfermedades de transmisión sexual”.
Para Jesica Tolin, estos tabúes y falta de información derivan en gran medida de una falencia en la educación sexual, no sólo en los chicos sino también en los padres: “es importante que los adultos puedan acompañar el proceso de desarrollo sexual de sus hijos".
Es preferible que los chicos tengan un referente adulto en el que puedan confiar, en lugar de recurrir a internet u otros amigos que por ahí no están bien informados.
Ambas profesionales coinciden en que el principal riesgo proviene de “el tipo de pensamiento que tienen los chicos a esa edad, que los puede llevar a actuar de forma imprudente”. Como explica Tolin, “el hecho de que el cuerpo esté preparado no significa que haya una maduración evolutiva suficiente para acompañar ese cambio; los chicos crecen pero sin conciencia de ese crecimiento físico”.
El riesgo del que no se habla
Si bien el embarazo no deseado es un tema relativamente instalado en nuestra sociedad, hay otro riesgo que conlleva el inicio excesivamente temprano de las relaciones sexuales del que todavía no se habla lo suficiente: las enfermedades de transmisión sexual (ETS).
“El inicio precoz de las relaciones sexuales por lo general significa un mayor número de parejas sexuales, y consecuentemente, mayor riesgo de contagio de alguna infección de transmisión sexual”, explica Magdalena, agregando que también “se ha observado mayor susceptibilidad para contagiarse de HPV (Virus de Papiloma Humano), que puede derivar en cáncer de cuello uterino por una inmadurez del sistema inmune”.
Para Tolin, la falta de educación en este tema puede llegar a ser fatal, especialmente para las mujeres:
“El cáncer de cuello uterino es la segunda causa de muerte oncológica entre mujeres, pero lo peor es que es una enfermedad que, con chequeos ginecológicos anuales, podría prevenirse o detectarse tempranamente”.
Por esto, Jesica hace énfasis en la necesidad de poner fin a los tabúes sexuales, especialmente entre mujeres, que son las más estigmatizadas y perjudicadas.