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Alejandra Cicchitti y el encanto del pasado

Dueña de Alejandra Cicchitti Antigüedades y fanática de la historia, la empresaria mendocina charló con MDZ Femme y nos contó sobre su trayectoria.

Alejandra Cicchitti parece la mujer que todo lo puede: no sólo es propietaria de una de las tiendas de antigüedades más reconocidas de Mendoza, sino que además es docente universitaria, historiadora por hobby, amante de la música y la cultura, y madre.

Su crianza, en la que las buenas formas y los modales tuvieron un lugar preponderante, la proveyó de apreciación y goce por lo estético, que más tarde estaría presente en todos sus emprendimientos. Con la misión de “rescatar el pasado”, su nombre se ha convertido en sinónimo de historia y cultura en la provincia.


Original, apasionada y espontánea, Alejandra nos recibió en su tienda de antigüedades homónima y nos contó sobre su largo camino en el mundo de la cultura, los muebles antiguos y su amor por el pasado.

Mi primera gran pasión fue el francés, pero no sólo la lengua, sino también su cultura, el arte, la arquitectura, y su protocolo.

Desde temprana edad supo que quería ser profesora de este idioma, y si bien lo logró –actualmente ejerce como docente en la Facultad de Filosofía y Letras- esa no terminaría siendo su principal ocupación.

Un viaje a Europa –“el viaje de mis sueños”, en sus propias palabras –y más particularmente a Francia, donde pudo apreciar su arquitectura, los museos y el mobiliario, marcaría su futuro profesional. Algunos años después, ya casada, decidió abrir junto a su marido un negocio de antigüedades, que este año cumple su 13er aniversario.


Su local tiene poco de convencional en cuanto a tienda de antigüedades se refiere: en oposición a la atmósfera oscura y vetusta que primero se nos viene a la mente cuando pensamos en este tipo de negocios, la tienda de Cicchitti está llena de colores estridentes y toques personales. Además, nunca falta la música –que va desde Clásica hasta Rock de los 80.

La personalidad de Alejandra está impresa en todos los rincones de su negocio, donde lo vintage encuentra su lugar entre lo moderno y ningún detalle está librado al azar. Orgullosa de su misión de “rescatar” muebles y sus historias, la empresaria no parece haber perdido ni un ápice de su entusiasmo original por las antigüedades. Al contrario: parece que cada vez la enamoran más.

El toque femenino

Si bien en la provincia existen otras casas de antigüedades, uno de los grandes orgullos de Alejandra es ser una de las pocas mujeres en el negocio. Inquieta y con una visión amplia, no se conforma sólo con vender muebles antiguos, sino que además se esfuerza por resaltar el valor histórico y emotivo de los mismos: “Queremos que la gente esté contenta, y poder compartir con ellos”.

“La gente muchas veces no se siente escuchada, por eso creo que siempre he tenido una conexión especial con las personas que vienen a mi local: me gusta escucharlos, que me cuenten la historia del mueble que quieren vender o comprar, que puedan compartir su valor sentimental conmigo”, declara Alejandra con su característica calidez.

Tertulias, motos antiguas y amistad

Para Cicchitti, los eventos son otro aspecto esencial e inseparable de su marca.

Fiel a su curiosidad e interés por el pasado, sus tertulias se han convertido en un espacio de convergencia para la solidaridad, la música, la cultura y la historia. Siempre temáticos y siempre con música en vivo, los eventos de Alejandra Cicchitti son un homenaje a su clientela, con la que comparte un lazo que va más allá de lo comercial.


Entre las temáticas de estos eventos se destacan las colecciones de autos y motos clásicas, así como también la historia argentina, más particularmente las costumbres y el protocolo del primer Centenario de la Independencia en 1910. Autodeclarada fanática de la música, el jazz, el tango y la clásica también han tenido su buena cuota de protagonismo, haciendo de la música en vivo un elemento infaltable de sus tertulias.