Desayuno MDZ Femme: Mamás por reproducción asistida
Todas soñamos alguna vez con formar una familia, de esas que se forman con una mamá, un papá, hijos y hasta alguna mascota. Pero, actualmente los paradigmas sociales han cambiado por completo, miles de mujeres se encuentran llegando a los 40 años, sin pareja, sin proyectos... Y ante esta negativa, sin resignar el deseo de ser madres, se embarcan en el mundo de la medicina reproductiva. ¿Mamás solas? Mamás gracias a un donante.
Porque la decisión de emprender la maternidad “solas” nos parece un acto muy valiente, invitamos a Adriana Narvarte -una docente, que con 40 años de edad decidió empezar un tratamiento para ser mamá, y gracias a ello nació Mora-, al doctor Emilio Gassibe, Ginecólogo Obstetra especializado en Fertilización In Vitro y Reproducción Asistida y a María Sol Sat, Licenciada en Psicología. También le consultamos al Dr. Pbro. Leonardo Di Carlo, Médico Cirujano. Sacerdote diocesano, Bachiller en Teología y Magister en Bioética sobre el tema.

Desayunamos juntos un sábado por la mañana en el hotel Esplendor del Arena Maipú.
Adriana Narvarte - docente.

-¿Cuándo se te ocurrió ser "mamá soltera"?
- Adriana: La verdad es que no fue de un día para el otro, es una decisión que tomé con tiempo. Siempre tuve el tema de la maternidad pendiente, era algo que yo quería.
No me quería perder la posibilidad de ser madre.
Yo dije: Tengo 40 años, en este momento no tengo proyecto de pareja y había logrado ordenar algunas cuestiones del orden material, que a mi me parecían importantes, pero tenía la preocupación del costo de un tratamiento así, y justo salió la ley de fertilización, entonces me llamaba por nombre y apellido.
Cuando tuve la primera consulta con Emilio Gassibe, dije: "Este será mi médico".
- ¿Cómo reaccionó tu familia ante esta idea?
- Adriana: Las primeras que supieron fueron mis hermanas, por supuesto me apoyaron y les encantó la idea.
Ser madre no se trataba para mí de un mandato social sino de un deseo.
Incluso pienso que la mujer no tiene la obligación de ser madre, las mujeres tenemos muchos proyectos y ganas de desplegarnos en otras cosas. Yo tenía la necesidad de hacer upa y apapachar. Pero a los demás miembros de mi familia no se los conté hasta que estuve embarazada, porque yo no sabía cuánto tiempo iba a demorar el proceso. Además, las mujeres tenemos que lidiar con algunas frases no muy felices, de las generaciones anteriores. Como la frase “ya te secaste”.
Emilio Gassibe - Ginecólogo Obstetra especializado en Fertilización In Vitro y Reproducción Asistida.
- Emilio: Siempre me comporto como percibo, si percibo una mujer que me dice: "quiero ser mamá", no la indago secundariamente. Doy por sentado que si llegó a sentarse en mi consultorio es porque ciertos procesos internos ya los realizó. No soy de los que creen, para nada, que un modelo de familia debe estar formado obligatoriamente por un papá, una mamá, un perro, etc. Yo creo que la elección del rol es el dato más importante de la función.
La función parental empieza siendo una elección y la paciente ya la tomó, por algo está delante mío.
- Cuando te plantean que quieren ser madres solteras ¿cómo continúa el proceso?
- A partir de allí tomó la historia clínica, pido los análisis y ofrezco, en base a ellos, las diferentes técnicas. Se explica el proceso médico y se espera que esa información sea comprendida por la paciente. Se le surgiere, además, someterse a una consulta psicológica. La asistencia psicológica sirve para dimensionar su decisión de una manera completa, sobre todo por que van a haber esfuerzos terapéuticos. Hay que ver si la psiquis de esa paciente está preparada para someterse a esos esfuerzos.
- ¿Cuáles son los esfuerzos?
- Emilio: Eventuales fracasos, los tratamientos no siempre resultan exitosos. Se trata de una competencia de mediana resistencia, si ponemos muchas expectativas iniciales y no se cumplen, las pacientes se golpean muy duro y después se les hace muy difícil recuperar la confianza.
- Entonces, ¿cómo debemos empezar un tratamiento de esta índole?
- Emilio: Con expectativas muy racionales, que pueden darse al primero, segundo o tercer intento. Le deseás lo mejor, pero el resultado no siempre es inmediato. Se suele sugerir consultas con el encargado del Banco de Semen, allí se buscan ciertos elementos de compatibilidad personal que no hacen al resultado final del tratamiento, pero resultan importantes.
En CREO (Centro de Reproducción del Oeste) menos del 5 % de las pacientes que consultan corresponde a tratamiento de mujeres solas o pareja de lesbianas.
- ¿Cómo reacciona el médico ante una consulta de una madre soltera?
- Por lo menos yo, incorporo más que excluyo, no sé discriminar, me cuesta juzgar a una mujer que viene a plantarme que quiere ser madre soltera. En primera instancia, encuentro todo natural, lógico y posible. De algún modo, tengo incorporado que la elección es lo que define las cosas. La biología hace rato dejó de ser la causa primaria de la realidad. Porque si fuera por la biología, sin la presencia de la evolución tecnológica y médica, no tendríamos vacunas, las personas morirían de difteria, diarrea, etc. Como yo me dedico a trampear a la naturaleza en todo lo que se puede, no le tengo un respeto tan grande; al contrario, la naturaleza está plagada de cosas que podemos saltear y trampear. Podemos poner la tecnología a disposición de nuestras necesidades. Para muchos médicos ignorar el modelo operativo y social en el que fueron criados es difícil. Plantearse “una nueva familia” es complicado.
Siempre han habido recursos que no han existido y la ciencia los han otorgado. Las formas de usarlos tienen que ver con las elecciones personales.
Que una mujer venga sola a plantear que quiere ser madre, así como también lo hace una pareja homosexual, para muchos puede ser considerado antinatural, pero la maternidad y paternidad no son roles derivados de esa función porque se puede ver perfectamente los dos modelos en imagen de espejo. Hay hombres o mujeres que son absolutamente inútiles en el rol parental y hay personas que eligen cultivar un rol de cuidado, junto con limitaciones y esa elección se puede hacer “dentro de lo natural” o “sola si te tocó estar sola”, o “lesbiana si sos lesbiana”, o “gay si sos gay”...
Es la elección lo que te define como padre, no la biología.
-María Sol: La realidad es que todos adoptamos a los hijos, a los naturales también. Estas decisiones no dejan de ser una parentalidad, quizás diferente a lo “natural”, lo “natural” justamente está asociado a lo “normal” pero no tiene nada que ver con eso.
María Sol Sat - Licenciada en Psicología, ejerce junto a Mariana Zuza en CREO.
-En un familia hablamos de roles, ¿todos ellos son necesarios para la crianza de nuestros hijos?
-Sol: En este momento estamos en presencia de un cambio de paradigma con respecto a los modelos familiares, el foco está puesto en estas nuevas formaciones de familia; pero si vamos a las formaciones monoparentales de familias clásicas han sido las mamás que se han separado o se han quedado viudas. Venimos viendo este modelo de familia monoparental, quizás hoy la diferencia es la genética, es un detalle dentro de la crianza.
-¿Qué sucede con el reloj biológico a nivel social?
-Sol:
Creo que hay algo mucho más profundo que tiene que ver con la época en la cual vivimos y es la problemática vincular: cuesta muchísimo vincularse en pareja.
El 90% de esas mujeres deseó previamente a esta posibilidad encontrar un compañero y formar una familia. Ante este deseo frustrado apareció esta oportunidad y las mujeres decidieron encarar la maternidad solas.
- Adriana: Ser madres solas es sin pareja, pero es imposible serlo sin una red familiar. Es momentáneamente sin pareja, pero esa pareja puede aparecer después y supongo que te aceptará con tu condición de mamá.
- Emilio: Eso ya está ocurriendo en otro frente sin la salud reproductiva, vemos familias ensambladas todo el tiempo.
- ¿Consideran que la fertilización in vitro en algún momento se va a volver algo común?
- Emilio: Actualmente, esto que empezó como una opción para pacientes oncológicos exclusivamente, está empezando a ser usado con fines sociales. Todavía no se ha incorporado al estándar social, pero dentro de no sé cuántas generaciones, las mujeres que a los 20 años no se vean en los siguientes 10 años ejerciendo la maternidad, van a razonablemente decir, “es posible que mis ovarios no funcionen de la forma que yo quiero, o que la vida no funcione de la forma que yo esperaba”. Por eso, muchas van a optar por guardarse algunos de esos óvulos genéticamente impecables, por alguna eventualidad en el futuro.
Para mí, esto es un hito gigante, que todavía no lo vemos porque no se ha terminado de ejecutar. A la manera que en la década del 50 y el 60 apareció la píldora anticonceptiva e hizo volar por los aires un montón de preconceptos sociales, yo creo que la conservación de óvulos va a ser así, no sé si lo voy a ver yo u otras generaciones, pero se va a convertir en un estándar, y va a modificar a toda la sociedad y a las familias como las conocemos.
- La religión plantea qué pasa con el niño. ¿El niño elige esto? ¿No preferiría una familia con papá y mamá? ¿Cómo le planteás esto a un hijo?
-Sol: Se han hecho investigaciones en EEUU, hay una psicóloga que trabaja mucho con fertilidad, Susan Golombok, que hizo una investigación en 2010 con parejas heterosexuales, de co-maternidad y maternidad por elección solas, y lo que dice es que no hay grandes diferencias en relación a la parentalidad y el desarrollo psicoemocional de estos adolescentes, porque es un estudio longitudinal. En Argentina se ha hecho un seguimiento en Buenos Aires que dice lo mismo, pero no tenemos tal vez conclusiones categoriales. Sí tenemos acercamiento a las pacientes, que nos permite profundizar un poco más, pero esa una de las cosas que todavía nos faltan a los profesionales que trabajamos con la reproducción. Por otro lado, de la psicología sabemos que las funciones -paterna, materna y ahora la función familia- es una de las cuestiones más importantes: cuando hacemos la consulta psicológica hacemos énfasis en ver cómo está la función familia, la red de apoyo de la paciente, su mundo vincular, si es posible que haya gente que la acompañe en esta crianza, porque la crianza para nosotros no está necesariamente abocada a los progenitores, sino que es mucho más amplia. Incluso tenemos la escuela, la Iglesia, el barrio, un montón de elementos que vienen a acompañar a este niño. Entonces estas funciones no dependen de quién viene a encarnarla como persona, sino que son funciones. La función materna consiste en cuidar al niño, en brindarle amor, en brindarle un desarrollo sobre sus necesidades básicas.
-Para vos, Adriana, ¿creés que tu etapa más difícil va a ser cuando tengas que contarle a tu hija esto?
-Adriana: Lo estoy procesando ahora, lo estoy viendo. Una referencia invaluable para mí son mis sobrinas de 12 y 10 años, ellas me marcan de cerca, de hecho una me preguntó “¿le vas a conseguir un papá?”, entonces yo le dije “¿Vos qué pensás? ¿Tendría que conseguirle un papá?” para saber cómo piensan ellas, cómo lo viven. Y ella me dijo que no sabía, pero por algo me hizo la pregunta.
Lo que a mí me preocupa es que ella tenga modelos masculinos alrededor, pero yo no soy una persona aislada que no tenga afectos masculinos. Creo que en la medida en que ella se sienta perteneciente a la familia, que sienta que la familia la eligió, la buscó y la quiere, va a estar bien, pero sí creo que es importante tener a alguien especial para vos, un tío, un padrino, alguien que te vaya a ver al acto escolar y te de protección, cierta seguridad. Que no es que la mujer no te la pueda dar, no hay que construir un mito, pero creo que mi tarea como mamá es tratar de buscarle ese tío o persona, porque puede pasar que yo esté en pareja pero esa pareja no quiera o no pueda funcionar como papá, yo misma tengo estas limitaciones de que para novio elijo uno pero para padre elijo otro.
- ¿Cómo creés que va a ser el momento en que te planteen quién es su padre?
-Adriana:
Esto es diferente a la adopción y a casos en que los padres abandonan a sus hijos, porque acá no hay un papá abandónico, hay un donante muy generoso, y los y las donantes de gametos son personas muy generosas que donan vida, que no es que no eligieron ser tu papá o mamá.
Yo esto lo trabajo con mis sobrinas porque sé que ellas van a incorporar el lenguaje de esto en mi hija. Entonces yo les explico que no hablen enfrente de ella del “papá”, sino del donante, porque no es un papá que se borró.
- Sol: Sobre eso con las pacientes hablamos un montón, porque muchas veces tiene que ver con este vocabulario nuevo, en terminar de comprender cómo es el proceso. Este donante viene a donar vida, una célula, pero no a dar paternidad. Este tema atraviesa un montón primero a los protagonistas de esto, y a los profesionales que trabajamos en esto, pero es muy difícil lograr el alcance a la sociedad, porque es muy difícil transmitir correctamente qué se está haciendo. Para todos, la experiencia en fertilidad cae como un shock para las parejas que creen que dentro de la intimidad van a poder tener un bebé, pero ese bebé se demora o incluso no llega. Entonces conectarse desde el entorno con esa experiencia es muy difícil porque angustia muchísimo, y a veces la gente hace comentarios desafortunados, pero no los hacen con maldad, sino que simplemente no saben. Y vincularse con esta emoción de la persona que está atravesando esa situación implica conectarse con sus propias emociones, con lo que sentirían ellos si estuviesen en esa situación. Y es muy difícil, entonces cuando las pacientes empiezan a entender esto, se da un rol muy fuerte en enseñarle al entorno cómo se vive esto, y cuáles son las implicancias.
- Adriana: Los nuevos lenguajes que implican los conceptos, tenés que enseñárselos a amigos y familiares, porque son los que van a hablar delante del niño. Entonces hay que reforzar esas ideas, y tener en cuenta los dos frentes que entran en juego: lo que te demanda la sociedad, y lo que va a necesitar ese niño, entonces ahí uno tiene que saber cómo actuar. Yo creo que puede venir el reclamo de “yo quería tener un papá”, y ahí uno tiene que estar preparado para bancársela, porque también me van a reclamar otras cosas como mamá, entonces pienso que uno se tiene que armar de tolerancia. Yo creo que va a llegar un momento en que Mora va a querer hacer eso, y yo voy a tener que estar preparada. Hasta tal vez tenga que pedirle “disculpas” entre comillas, pero creo que lo más importante es que ella no sienta vacíos, que no tenga vacíos que pueden estar hasta en familias tradicionales.
- Sol: La mayoría de las pacientes vienen ya elaborando esta decisión, y desde lo psicológico es como terminar de darle cierto cierre o decisión. Nosotros tenemos 5 ejes de la evaluación en la Clínica: primero, nos interesa encontrarnos con una personalidad sana y estable, después nos adentramos a la historia de la paciente, y empezamos a indagar cómo nació este deseo de maternidad, tocamos en esto de ir pensando los procesos de adopción también, que es otra posibilidad en esta etapa. También esto de la pareja que no fue, cómo ha ido elaborando ese proceso. Como tercer ítem, los vínculos y la red vincular, los contextos de apoyo, que nos parecen fundamentales y en el que hacemos muchísimo foco, y por ahí algunas dificultades pueden estar ahí y no en otro lado, no en el origen genético. La estabilidad de este niño y su desarrollo óptimo tiene que ver con sus vínculos. Después analizamos la estabilidad económica, aunque por lo general los pacientes ya vienen con este aspecto relativamente resuelto. Queremos que en el vínculo pueda haber estabilidad, y que la mamá pueda disfrutar de ese vínculo.
- Adriana: De todos modos, tampoco hay que tirar manteca al techo. Si bien es caro, no es una opción sólo para la clase alta. Requiere esfuerzo, pero es accesible para una docente de clase media como yo.
- Sol: Y cómo último punto, el counseling en cuanto a la elección del donante de semen, donde se tienen en cuenta las posibilidades, características, qué decirle al niño, y demás.
Porque los niños van a preguntar de dónde vienen, y así como los padres tienen derecho a elegir cómo tenerlos, ellos tienen derecho a saber de dónde vienen.
El vínculo más fuerte entre padre e hijo se basa en la confianza, entonces lo ideal es que de a poco les vayan contando, para que ellos vayan naturalizando, a la vez que ir incorporando el lenguaje en la familia. Cuando el niño va preguntando es porque está preparado para ir escuchando esa información, a su vez el niño puede hacerse el desentendido y pedir que le vuelvan a contar lo que ya le han dicho, porque la repetición da muchísima seguridad. Después es importante no llenarlo de información, sino que vaya preguntando, y ahí ir volcando información nueva. Hay mamás que empiezan a contarles desde la panza, pero alrededor de los 3, 4 años está bueno empezar contarles.
- Emilio: Otro elemento que va a favorecer todos estos procesos va a ser la incorporación de estos chicos a la sociedad. Porque yo soy grande, pero recuerdo haber tenido un compañero de padres divorciados y era rarísimo, y para mis hijos ahora es lo más normal del mundo. Y lo mismo va a pasar con los chicos nacidos de FIV, cuando sean más se va a volver normal y va a ser considerado como una forma más de crianza.
- ¿Cómo es el aspecto legal de este tipo de fertilización? ¿Cuáles son los derechos y obligaciones de donantes, madres y padres y niños?
- Emilio: A los 18 años, los chicos tienen el derecho de saber quién fue su donante. Esto puede darse antes como excepción en casos de necesidad de donación de médula o de un trasplante, en los que se puede ir al registro para ver si del otro lado de los aportables hay alguien que pueda donar, y a los 18 el niño tiene derecho a conocer quién fue el donante, porque es un derecho personal de así desearlo.
El donante sabe que en algún momento puede ser contactado por el chico, de todos modos legalmente está completamente desligado, no tiene ninguna obligación parental de ningún tipo, no se le puede reclamar alimento ni paternidad ni nada. La Ley está muy bien hecha, porque le da las responsabilidades y obligaciones a los que firmaron el consentimiento de lo que querían hacer. Osea, tampoco podés hacerlo al revés: si decidiste con tu mujer tener un hijo por donación de esperma, y a los tres años te separás, no podés alegar que no es tu hijo. Cuando uno autoriza el tratamiento te volvés el padre, biológico o no. La Ley dice que tu voluntad de ejercer ese rol es lo que te vincula legalmente, de modo que una vez que aceptaste el tratamiento, ese chico es tuyo. La voluntad del ejercicio de la paternidad es lo que determina quién es el padre o madre, esa decisión psicológica y médica te vincula legalmente.
Tu padre o tu madre son las personas que decidieron que vos estés en este mundo, el donante es sólo eso.
- Sol: Por eso desde la psicología es tan importante chequear el deseo, porque con eso tiene que ver, que entiendan bien que ellos eligen ejercer una función que no tiene que ver con lo biológico.
La perspectiva de la Iglesia Católica
Al respecto, hablamos con el Dr. Pbro. Leonardo Di Carlo, Médico Cirujano. Sacerdote diocesano, Bachiller en Teología, Magister en Bioética. En estos momentos se encuentra elaborando su tesis sobre “maternidad subrogada”. Es Vicepresidente del Comité de Bioética del Hospital Español y Miembro Titular del Comité de Ética de la Investigación de la Universidad Nacional de Cuyo.
-¿Cuál es la postura de la Iglesia Católica sobre la fertilización asistida en general?
- Cuando nos enfrentamos a temas como este, debemos tener un altísimo cuidado de no presentar miradas parcializadas que omitan detalles en los que se descarta una sana y necesaria discusión sobre la dignidad de la persona humana.
La mirada de la Iglesia intenta ser amplia y veraz. Mira con respeto y comprensión la realidad de aquellas parejas que se encuentran en la búsqueda de un hijo, pero mira también los métodos que se utilizan para ello ya que todo lo científicamente posible no es éticamente válido.
De la misma manera que se respeta a quienes buscan abrazar el milagro de la vida, se busca custodiar la dignidad del nuevo ser a partir de la concepción (momento en que el espermatozoide ingresa al óvulo y constituye una entidad nueva: el embrión unicelular).
Desde el momento de la concepción comenzamos a custodiar la dignidad de esta nueva vida porque estamos frente a una persona.
Muchas de las técnicas de fertilización asistida, que para aumentar el porcentaje de efectividad necesitan fecundar varios óvulos, gracias a métodos como el diagnóstico genético pre-implantarorio, realizan manipulación de embriones, descarte de embriones y en muchos casos crio-conservación de embriones que nunca serán implantados. Es aquí donde encontremos el foco principal de nuestra discusión.
Insisto: frente a esta realidad, la Iglesia cuida y protege la vida, tanto de los padres como de los embriones que tienen el mismo estatuto de persona humana.
- Más puntualmente, ¿cuál es la postura de la Iglesia sobre las mujeres que eligen ser madres solteras a través de un donante de esperma anónimo?
- Como médico y sacerdote muchas veces recibo consultas sobre este tipo de técnicas y posibilidades. Mi tarea es iluminar la conciencia de quien consulta para ampliar su mirada.
En este caso puntual invitamos a las mujeres interesadas a indagar sobre las motivaciones más profundas que la llevan a tomar esta decisión. Dialogamos a partir preguntas esenciales y reflexionamos, entre otras cosas, sobre el derecho que tiene todo hijo de tener una madre y un padre, de crecer en el contexto de una familia que lo contenga, etc. Si bien en muchas ocasiones muchas madres cumplen un doble rol, como también algunos padres, se trata de diferenciar los casos en que estas situaciones no se han buscado de hecho y desde el inicio y aquellos que surgen de opciones individuales y muy personales. Se trata entonces de mirar al hijo como un Don que es fruto del sincero amor de quienes se abren al misterio de la vida como expresión sagrada de su unión.
- ¿Cuál es la opinión de la Iglesia sobre las familias no tradicionales? (familias de padres solteros, de padres del mismo sexo, ensambladas y demás).
-La Iglesia en Madre y Maestra y acompaña a cada persona con profundo respeto e intenta ser una luz en su camino.
La familia, célula fundamental de la sociedad, se sustenta en valores y en la búsqueda de una felicidad plena.
El modelo de la Sagrada Familia no ha dejado de ser vigente y es el que predicamos y promovemos, lo cual no impide atender otro tipo de experiencias que son hoy para la Iglesia un gran desafío en lo humano y en lo pastoral.
La Ley
La Ley Nº 26.862 de "Acceso integral a los procedimientos y técnicas médico-asistenciales de reproducción médicamente asistida", sancionada en 2013, brindó la posibilidad de que cientas de parejas que luchaban por ser padres y no contaban con los medios para acceder a un tratamiento de fertilización pudieran llegar a un diagnóstico y tratarse a través de las obras sociales y empresas de medicina prepaga. La norma establece que todas las personas mayores de edad que así lo expliciten puedan acceder a los tratamientos de fertilización.
PH: Hiram Di Lorenzo
Producción periodística: Ludmila Llaver y Muriel del Barco.
Locación: Hotel Esplendor, Arena Maipú.







