Renata Würschmidt: "Soy muy de levantarme y cambiar la decoración"
No hay con qué darle: por algo los artistas son artistas. Por mucho que intentemos, quienes no tenemos el don del arte jamás vamos a tener esa facilidad para inventar, crear y re-crear que tienen los creativos, y la artista plástica Renata Würschmidt es el vivo ejemplo de eso. MDZ Femme visitó su estudio y su casa para chusmear su decoración, y decir que quedamos encantados con lo que vimos es quedarse cortos.

El estudio de Renata se encuentra en el primer piso de un taller mecánico, pero su impronta se percibe de entrada: hay llantas, tachos, conos y hasta botellas de aceite para auto intervenidas por ella. Subimos la escalera (cuyos escalones están pintados de diversos colores) y detrás de un look raw industry, entramos al estudio donde Würschmidt nos recibe con un delantal manchado con pintura y un ofrecimiento de mate. ¿Lo primero que vemos? Colores, una de las premisas principales de su nueva colección Ouch!, que se lanza esta tarde.

El color para mí es sanador, por eso mis obras están llenas de color.

El auto de Renata, completamente cubierto por stickers de su colección Ouch!
El atelier de Würschmidt es alegre, por decir lo mínimo. El espíritu artístico está más que presente en los miles de detalles que lo decoran, y no hay rinconcito que no tenga un toque especial: He trasladado un montón de cosas de mi casa a acá, porque me paso el día entero acá dentro. Tengo lámparas, espejos y adornos que en lugar de llevarlas allá, las voy trayendo de a poco acá. A mí me encanta que donde esté, sea agradable. Mi espacio de trabajo tiene que estar cuidado, me gusta prestarle atención a los detalles.
Me encanta, en vez de ponerle obra a los objetos, ponerles rayas, colores, o cosas raras. La onda Pantone me tiene loca desde el 2003, sostiene Renata mientras nos muestra una mesa enorme donde trabaja que es súper pantonera, en sus palabras. Además, agrega entusiasmada: a cada rinconcito le fui poniendo una cosita, a mí me gusta decorar con cosas inesperadas, tachos, lo que sea. Le ponés unas flores arriba y listo. Son fanática del ploteo, entonces ploteo todo, nos cuenta mientras nos muestra tachos industriales pintados de colores pop e intervenidos con calcomanías creadas por ella para su nueva colección Ouch!
Los objetos decorativos tienen todos una impronta propia, y se nota el touch Würschmidt en cada uno de ellos. ¿Nuestros favoritos? Una caja de seguridad antigua pintada a lunares, una lámpara hecha a partir de un secador de pelo de peluquería, un enorme espejo antiguo y un mueble blanco con la leyenda “White is the new black” ploteada. Renata sabe que su estilo no es convencional, y no tiene ningún problema en reconocerlo:
La lámpara hecha de un secador se la compré a Chopper Peña y Lillo en una venta de garaje, y apenas llegué me la mostró, ¡porque me dijo que yo era la única desquiciada que iba a quererla!.
Mientras el estudio sí está decorado exclusivamente con obras hecha por ella, su casa es otra historia: En mi casa tengo obras de otros artistas, porque me encanta comprar. No me considero coleccionista, pero si veo una obra que me gusta, la compro. La escultura ahora me tiene embobada, pero no me gusta lo tradicional. Tengo una escultura de un cerdo, imaginate. Admiro un montón el realismo, pero me gusta más lo pop, cuenta Würschmidt mientras nos abre la puerta de su hogar.
Entre los cuadros que decoran su living hay obras de Milo Lockett, Mauricio Waisman y hasta fotos sacadas por ella misma en Cuba.
Su criterio es original pero poco exigente:
Las cosas que compro no me importa si son de un gran artista o de un x; si me gusta, me lo compro.
Tengo un cebú de fieltro de México, que me imagino que debe estar hecho para niños, y yo lo tengo como una escultura, relata divertida Renata, mientras nos cuenta de sus planes para colgar una obra de 7 metros de alto en el estar de su casa.
Para la artista, poder decorar su propio estudio ha sido un espacio de liberación y catársis creativa, que a su vez, ha reducido (al menos un poco) los cambios en su casa: De a poquito voy metiendo cosas en mi casa. Imaginate mi marido, contador, llegaba a la casa y se encontraba una pared color chicle. Hubo una época en la que cada habitación estaba de un color distinto.
Al estudio le meto muchísimos detallitos y así vos saciando esa necesidad de cambio. Soy muy de levantarme y cambiar la decoración.

Ahora que estoy mucho allá estoy más calmada en mi casa, pero me copa cambiar, porque me aburro, cuenta entre risas Renata, mientras nos va mostrando la deco súper personalizada de su casa, como las sillas a lunares que compró por internet e hizo retapizar, o la mesa -temporalmente- amarilla que ama repintar de vez en cuando. Los "cototos" de Cristóbal Peña y Lillo son de los primeros adornos que podemos ver al entrar a la casa de Würschmidt.
"Hice una serie de cuadros con garabatos, y como me quedé con ganas, seguí en el baño", nos contó entre risas Renata.
Sin dudas, no hay nada como el ojo artístico a la hora de decorar tu casa.










