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¿Miedo a envejecer? Podés sufrir de gerascofobia

Cada vez son más las mujeres que rechazan el paso del tiempo, y las mendocinas no son ajenas a esta preocupante tendencia. ¿De dónde viene? ¿Qué consultan a los profesionales de nuestra provincia? ¿Será todo por una imposición cultural?
Foto: Web
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Los especialistas coinciden que las mujeres de nuestra provincia y hasta de nuestro país luchan continuamente contra los signos de la vejez. “De cada cada diez pacientes, siete consultan acerca del envejecimiento cutáneo, manchas en la piel, cuello, escotes y manos”, contó a MDZ Femme el dermatológo Ariel Mira.

“Parece que es una cuestión cultural desde hace mucho años y hay un auge muy grande de todo lo estético, inclusive de lo estético no invasivo. Hay una tendencia a que las mujeres precozmente consulten por este tipo de temas, mientras más joven consultás más podés enlentecer el envejecimiento cutáneo y prevenirlo para el futuro”, siguió el profesional, resaltando este fenómeno que sorprende al mundo de la estética.

Irremediablemente todas las personas nacemos, crecemos, y vamos adquiriendo experiencia, mientras nuestro cuerpo va sufriendo una serie de modificaciones morfológicas y fisiológicas que nos llevan a la vejez. Eso está clarísimo, hasta que las mujeres se enfrentan al espejo.

“Esto representa el proceso natural de la vida, pero hay un gran número de personas que no asume este proceso y toma una posición de rechazo al paso del tiempo, que en algunos casos extremos desemboca en una fobia irracional a envejecer conocida como gerascofobia”, explicó la psicóloga Gabriela Caligiore Gei.

Aunque parezca común, según el Dr. Ariel Mira, hay una tendencia en el mundo de tratar de evitar las crujías invasivas, entonces hay un auge o boom de un montón de métodos no invasivos con resultados variables. Otras, prefieren ir con todo contra su propio cuerpo y las cirugías no tienen límites.

“Dada la importancia que se le adjudica hoy en día a la estética y al materialismo, el llegar a viejo representa una pérdida de todo lo bueno que se ha logrado siendo jóvenes. Esto, que es una construcción social, fomenta a través de las publicidades, medios de comunicación, estereotipos sociales, que muchas personas intenten continuamente detener el envejecimiento a base de cirugías estéticas, tintes de cabello, uso de vestimentas y accesorios juveniles, comportamientos y actitudes que no son acordes a su edad, a fin de poder detener el paso del tiempo, con la idea ilusoria de poder controlarlo”, explicó la Psicóloga.

Estamos hablando de una negación, teniendo en cuenta dos aspectos: el rechazo a perder las habilidades, los roles, el estatus, la imagen y el cuerpo joven. Pero también, como en todo cambio, el pasar de una etapa del ciclo vital a otra, conlleva que la persona abandone ese estado de comodidad que le ofrece el ritmo de vida que viene teniendo y se amolde y se acomode a uno nuevo. “Este paso no resulta fácil, porque debe pensarse como un desafío, un enfrentamiento hacia lo nuevo y desconocido, que va a exigir a la persona flexibilizarse, usando sus propias potencialidades para aprender un nuevo estilo de vida, ni mejor ni peor que el anterior, sino distinto”, dijo la profesional.

¿Un tema generalizado?

“En realidad no”, dijo la Licenciada Caligiore Gei. “Las personas afectadas por esta enfermedad suelen caracterizarse como personas con rasgos de personalidad narcisistas, histéricos y ansiosos. Debido a la sobrevaloración que hacen de la autoimagen, la apariencia, los bienes materiales y el logro de las metas, experimentan problemas para lidiar con la pérdida de la belleza, el poder, la seducción y las riquezas que acompañan a la juventud, a la adultez, etapa definida por varios autores como la etapa de plenitud en la vida del ser humano”, continuó.

Por su parte el Dr. Mira aclaró: “Sí bien tiene que ver con una cuestión cultural, hay un trasfondo. Todas las mujeres que vemos tiene algunas cuestiones dando vuelta en sus cabezas. Hay quienes no se encuentran con la vejez, otras se ven gordas, se ven arrugadas y feas. También hay muchas mujeres que consultan porque tienen parejas más jóvenes y `no pueden verse viejas´. Así como también vemos que los hombres consultando por la misma razón”.

“Hay señoras que se quieren hacer un montón de cosas, pero uno le aclara a la paciente qué es lo que vale realmente la pena. Hay que saber discernir que funciona y qué no”, agregó.

“El asesoramiento del médico es sumamente importante en el caso de la estética. Muchas veces los pacientes requieren un asesoramiento psicológico, porque tienen bajo el autoestima, se sienten inseguros y ven cosas que realmente no son. No todo se soluciona con una cirugía estética”, dijo el Doctor. Y siguió: “A veces le decimos, anda a la psicóloga y charlalo porque nosotros no vemos que sea como para una cirugía. Otras veces, tratamos de analizar todo el contexto de la situación”.

Entonces, vale preguntarse: ¿Cómo se asume el paso del tiempo? ¿Cuál es la forma más sana para asumir el paso del tiempo?

Para lo que la psicologa Gabriela Caligiore concluyó:

El miedo a envejecer es normal en los seres humanos y más en las mujeres, pero igual enriquecedor es sentir que podemos aportar experiencias a las próximas generaciones. Debe intentarse envejecer con gracia, es decir, envejecer dignamente, sin pretender permanecer en una edad que no nos corresponde. La vejez y la belleza son relativas, el tema es de actitud, es una etapa de la vida que será vivida según las expectativas que se tenga de ella.

No existe una edad que nos clasifique como viejos. Pero podemos nosotros mismos crear la edad en nuestra  mente, en nuestro actuar, nuestra forma de pensar.

No debe perderse la actitud sonriente, envejecer no tiene una percepción universal y única, sino que cada persona lo vive de una manera diferente de acuerdo a sus propias experiencias y valorando el proyecto de vida que alguna vez imaginó para su vida. El envejecer no depende exclusivamente de la edad cronológica, si no de la forma de ser, la personalidad y la actitud que se toma respecto al contexto social y al mundo que nos rodea. Es cierto que a nivel corporal sentirse viejo equivale a sentirse cansado, perder cierta fuerza y agilidad, pero lo que no debemos desmerecer es la inteligencia y los afectos que nos acompañan desde siempre.

Se tiene mayor experiencia, se cometen menos errores y se puede ser más productivo. No olvidemos que el paso del tiempo es inevitable para todos y más vale aceptarlo y disfrutarlo plenamente.

"El ser humano ha nacido para experimentar todas las edades con sus experiencias propias y especiales, desde el nacimiento hasta que envejecemos podemos escoger vivir con alegría o ser desgraciados", afirmó la psicóloga Gloria Mar Sellach.

Es cierto que nuestra calidad de vida tanto física como psicológica se ve afectada con el pasar del tiempo, pero depende de cada uno de nosotros, la actitud que tenemos ante esta realidad, hay que prepararse para ello y no pensar que por ser viejo ya no se es útil para la sociedad. Ser viejo no es un pecado, todo lo contrario, es una bendición de Dios.

Se podría vivir mejor si miramos hacia adelante, en lugar de repasar lo que fuimos. Sería ideal que nos ocupáramos de buscar lo que aún podemos ser y hacer. Así, nos daríamos cuenta de que seguimos creciendo en sabiduría, ilusiones y esperanzas.