¿Cómo arruinar un look formal de invierno? Con un gorro de lana
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner arribó al aeropuerto Roma esta mañana para prepararse para el encuentro que mantendrá con el Papa Francisco mañana, a la una de la tarde, en un almuerzo en la Casa de Santa Marta.
La presidenta mantiene la incorporación del blanco en sus looks luego del largo luto que la llevó a usar negro durante más de tres años. Sin embargo, un gorro de lana de invierno destruyó por completo el impecable outfit invernal con el que hoy arribó a Roma.
Pantalón negro, sacón de tweed negro con rayas blancas doble abotonado y pañuelo de seda estampado al cuello fueron totalmente arruinados por un gorro de lana blanco tiza que parecía tejido por su abuela (y para su hija adolescente).
Es complicado incorporar lana a un look formal de invierno. Pero definitivamente esta no es la manera de comenzar a hacerlo. Desde hace dos años que los gorros de lana –en todas su versiones- son un accesorio perfecto para acompañar los atuendos, y no solo invernales, sino también primaverales, pero no acompañan los estilos formales y sofisticados. Tienen que ver con un look más estilo “callejero” “street style” o “trashy” en el que la Presidenta definitivamente no quiere caer.
Cristina no ha defraudado a la hora de llevar accesorios en la cabeza y hasta se animó a un gorro de piel estilo bolchevique para una visita a Rusia. Es por eso que extraña esta elección. Además, con su tono de piel, el color no la favorece.
Los gorros de lana son una opción para incluirlos en los looks más informales ya que son geniales para esos momentos en los que no sabés qué hacer con el pelo.
Se puede arriesgar a la hora de vestir y combinar estos gorros con looks más arreglados, creando una mezcla ecléctica y original, pero no son para una primera mandataria.