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La "anorexia sexual" y todo lo que tenés que saber de ella

Las estadísticas en la sexualidad de los mendocinos confirman que este trastorno es bastante frecuente en los consultorios de sexología, psiquiatría y psicología. ¿Con qué tiene que ver este fenómeno que cada vez se vuelve más frecuente?
Foto: Web
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La falta de apetito sexual resulta ser uno de los temas más recurrentes que se plantean dentro del consultorio de los sexólogos. Día tras día se incrementa el número de personas que deciden acudir a un profesional para buscarle una solución a un problema preocupante: la falta de deseo.

Las cifras indican que un 30% de las consultas sexuales están vinculadas con la anorexia sexual.

Aunque la sexualidad pareciera ser el centro de la escena en nuestra sociedad, no son pocas las personas que afirman haber perdido su deseo sexual.

Las cifras indican que un 30% de las consultas sexuales están vinculadas con la anorexia sexual. Al parecer es un tema que afecta más a las mujeres que a los hombres. Si bien el origen de este problema puede ser psicológico y/o físico, también puede estar asociado a exceso de trabajo o déficit de la vida en pareja.

“En mi experiencia es cuarta o quinta causa de consulta de los pacientes vistos.
También debo decirles que muchos casos ni siquiera consultan por desconocimiento; con el consiguiente dolor psíquico, relacional y familiar que conlleva ocultar o justificar este tipo de patología”, dijo el sexólogo, al cual le preguntamos más acerca del tema.

El Dr. Miguel Palmieri aclaró para MDZ Femme que el trastorno por aversión al sexo (sexofobia, fobia sexual) ha adoptado, ahora debido a un trabajo del Dr. Patrick Carnes (Doctor en Educación) con amplia experiencia en la investigación de conductas compulsivas y adicciones, el atractivo,mediáticamente, nombre de “Anorexia Sexual”.

“El término "an-orexia", significa "sin-apetito"; en este caso anorexia sexual significaría sin apetito sexual”, dijo el sexólogo. Pero al parecer y según indica el profesional, “esta definición así analizada nos induce a un error, pues pareciera que tiene que ver con los denominados trastornos del deseo”.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Norteamericana de Psiquiatría (DSM IV) indica que los trastornos del deseo, son una subcategoría distinta al deseo sexual hipoactivo. Allí se utiliza el término Trastorno por aversión al sexo. Por ello, decidió excluir el diagnóstico de trastorno de aversión.

“Es importante entender esta introducción para ilustrar el porqué de este trastorno, que existe y es muy frecuente. Es negado o encubierto, a veces mal diagnosticado o enfocado con tratamientos no eficaces, debido a la controversia científica que tienen respecto a dónde incluirlo y como llamarlo”, resaltó el sexólogo Miguel Palmieri y contestó:


-¿Por qué surge la anorexia sexual?

-El trastorno aversivo no es simplemente falta de deseo. Es evitación a cualquier circunstancia vinculada a lo erótico de la pareja y, a veces, de la persona sin estar en presencia de la pareja.

Aclaro esto porque, por ejemplo una pareja cuyo hombre tiene una eyaculación precoz no tratada, con alta frustración erótica en la satisfacción para ambos o para uno de los miembros, decide evitar voluntariamente los encuentros eróticos.

Son personas que, desde el mismo momento en que se imaginan en una situación sexual o de intimidad, sienten temor y miedos exagerados

Este caso, se trata de una evitación consciente o inconsciente de las relaciones como forma de evitar conflictos en la pareja (que obviamente se recomienda tratar).

Mientras que la anorexia sexual tiene como principales síntomas el disconfort y los síntomas cognitivos -del pensamiento-, emocionales y físicos -trastorno de ansiedad y angustia- en forma anticipatoria y también durante el encuentro sexual.

Son personas que, desde el mismo momento en que se imaginan en una situación sexual o de intimidad, sienten temor y miedos exagerados. Se imaginan situaciones de fracaso, tienen síntomas físicos como palpitaciones, cefaleas -o dolores de cabeza-, sensación de falta de aire, mareos, náuseas, vómitos, dolores inespecíficos en el cuerpo, o las genéricamente llamadas "descomposturas".

No todos los pacientes sufren todos los síntomas mencionados ni la intensidad de ellos es relevante pero, si el trastorno no se trata, empiezan a aparecer con el transcurso de los años.

El hecho de imaginarse en esa situación y de sentir esas emociones -tristeza, miedo, vergüenza- y síntomas mencionados; hacen que elucubren o inventen una serie de estrategias para evitar el contacto íntimo con su pareja.

Las reuniones sociales prolongadas, los viajes laborales extendidos, las múltiples actividades no prioritarias en las que se enfrascan, las ayudas o cuidados que les brindan a familiares y amigos, a hijos y hasta la familia de la pareja, "enfrían" y justifican el cansancio y la cierta lógica de tal actitud. Pero, en ciertos momentos, cuándo no queda más remedio, "soportan" con grado de sufrimiento variable, la relación sexual, fingiendo placer -para satisfacer y evitar perder a su pareja) accediendo a mantener las relaciones mínimas indispensables-.

En el fondo piensan que el deseo y la insistencia irá disminuyendo, que las innumerables excusas creadas van a dar resultado y que el pasar por ese "infierno" irá cediendo. Pero, en muchos casos es así. Parejas que han estado mucho tiempo con estos conflictos ven ceder, sin concurrir a detectar, tratar y solucionar el problema, como el mismo se va minimizando cuando el miembro que no presenta el trastorno, disminuye a través del tiempo sus requerimientos de placer.

Un elemento muy importante a mencionar es que, debido a creencias religiosas o morales rígidas sobre la sexualidad, encuentran parejas que inicialmente los/las eligen debido a que "no se parecen a las otras mujeres" -o a los otros hombres- con los que han salido.

Inicialmente todo marcha bien, la pareja acepta no incluir las relaciones, entiende la situación, piensa que cuándo convivan o se casen la situación va a mejorar y postergar o realizan un mínimo de actividades eróticas que no están incluidas en el "foco o escenario fóbico" (ejemplo para los que tienen fobia a la penetración, aceptan caricias manuales u orales con diferentes grados de satisfacción).

Es importante saber que este tipo de aversión o anorexia sexual no es de igual intensidad ni aparece toda la vida siempre.

-¿Qué tipo de anorexia existe?

- Primaria -desde el inicio de la vida sexual- o Secundaria -luego de un momento de la vida-. A su vez puede ser Total -a todas las actividades erótico-sexuales- o Específica o parcial (ejemplo a la penetración, al contacto con los fluídos corporales, a los besos, etc.).

Esto no implica que las parejas deban aceptar todo lo propuesto por el otro miembro de la misma; sólo menciono que en las parejas que no tienen este problema, puede decirse: esto no me gusta y negociar ese tema sin los síntomas ni la evitación que provoca la aversión.

-¿Cuáles son las causas?

- Se han postulado diferencias "causas o motivos" para definir porque ocurre este trastorno.

Desde la parte biológica se menciona la alteración de determinados mecanismos cerebrales con descarga o bloqueo de mediadores químicos específicos que, o bloquean el placer, o activan el miedo.

Desde las explicaciones psicológicas hay diferentes interpretaciones. Algunos postulan una distorsión cognitiva -"pensar mal", "pensamiento sufriente"- que desencadena una serie de descargas químicas que son las responsables de los síntomas mencionados.

De ninguna manera está relacionado a la falta de amor o interés en la pareja

Otras escuelas mencionan que el origen es un trauma sexual -abuso, violación, violencia sexual- recordado o no. O el haber estado presentes en familias con educación represiva o con escaso grado de afecto. También el haber pertenecido a familias en dónde se "sexualizaron o erotizaron" los vínculos.

También se postula un bajo nivel de autovaloración del atractivo físico -y a veces relacional- presente en los pacientes. En muchos casos se observa un aumento desmedido de los factores "faltantes" para ser atractivo a otro. Esto no tiene que ver con lo que otro dice o hace, sino con la imagen de sí mismo.

Lo cierto es que, en la práctica de consultorio vemos algunos de los antecedentes mencionados pero no siempre están presentes.


-¿Cuándo detectan las parejas que se trata de una anorexia?

-Las parejas en general no detectan de que trata. Las justificaciones, las peleas, el ligarlo a la ausencia de atracción por parte del miembro que no tiene el síntoma, los consejos de amigos, familiares, las indicaciones transitorias de mejoría, la inclusión del aporte de algún libro o film erótico, la búsqueda de vacaciones como elemento apaciguador del síntoma, etc.; sólo distraen o retardan el asumir el tema en su totalidad e intentar solucionarlo.

En otros casos se ha consultado pero el enfoque, diagnóstico y tratamiento no ha sido el adecuado. La excusa de: "qué más querés que haga, estoy en terapia, hace tantos años" sirve para tranquilizar la conciencia y poner en la terapia el efecto tranquilizador de "yo estoy haciendo lo posible".


-¿Está relacionado a la falta de amor o interés en el otro?

- De ninguna manera está relacionado a la falta de amor o interés en la pareja. Es un trastorno personal que se transforma en síntoma de pareja que, a su vez, ha aportado excesiva tolerancia -o intolerancia-, idealización, respeto, enojo, simplificación, etc. para que los síntomas se mantengan.

Eso debe explicarse o entenderse en conjunto, cuestión no siempre expresada por quienes realizan el tratamiento.

Para avanzar en el proceso hace falta que el terapeuta genere un clima de empatía y confianza en la pareja; explicando todos los detalles esperables para no generar falsas expectativas, presiones o traslado del problema a la inadecuada técnica aplicada.

-¿Cómo afrontar este problema?

-Afrontar el problema es "ponerlo sobre la mesa" en primera instancia. Favorecer la consulta, consultar inicialmente quien se encuentra más preparado, darse cuenta que no se gana nada echando la culpa, descomprometiéndose, o alejándose de la persona que padece este problema. Tampoco adoptando actitudes de protección o entendimiento desmedido -justificar permanentemente algo que se prolonga en el tiempo-.

El segundo tema importante es realizar un diagnóstico correcto. Debe realizarse diagnóstico diferencial con otros trastornos o enfermedades que pueden dar síntomas parecidos -alteraciones orgánicas, psicosis, otras alteraciones psicopatológicos, etc-.

A veces por los síntomas físicos, los médicos clínicos reciben y mantienen a estos pacientes. Es importante para ellos poder preguntar sobre el tema y derivar o interconsultar a los profesionales específicos que tratan la temática en forma habitual.

Lo "no saludable" tiene que ver con el engaño, la manipulación como sistema

Es también fundamental incluir en el tratamiento al equipo preparado para afrontar el tratamiento. Un especialista en sexología, un médico psiquiatra y profesionales de la psicología y de otras disciplinas.

Tanto los medicamentos como las técnicas y abordajes de terapia sexual y otras terapias de corte psicoanalítico, cognitivo, estratégico, aplicadas de manera progresiva y con visión de conjunto solucionan el problema, restauran el proceso erótico y, en muchos casos, transforman el infierno diario en un vivir personal y de pareja saludable.


-¿Existen parámetros  que determinen lo normal en la sexualidad?

-Lo normal en sexualidad no es criterio estadístico. Hay diferentes formas de mirar y sentir la sexualidad que, por ser minoría, no merecen ser descalificadas.

Lo "no saludable" tiene que ver con el engaño, la manipulación como sistema, el daño infligido al otro, entre otras cosas, en la esfera íntima para satisfacer las propias necesidades.

-Las parejas de quienes padecen anorexia sexual muchas veces se sienten rechazadas, ¿qué le podemos aconsejar?

-Informarse, hablar, entender que no es un problema de amor o de voluntad o de atracción por la pareja. Que padecer este problema no es una cadena perpetua. Qué decir "yo soy así" nos impide ver si realmente estamos negando un problema que tiene solución.

La consulta precoz es importante para no agregar otras complicaciones comunicacionales o sexuales al problema.

Se recomienda que conversen estos temas con el terapeuta o médico si el problema se mantiene por años sin cambios en el hecho concreto. A veces se dan otros cambios periféricos al problema pero el persisten inalterables. Es por eso que debe poder acordarse tiempos esperables, no rígidos, en el proceso de mejora.