Presenta:

Esto es lo que pasa cuando pedís ropa de Singapur muy barata

Te mostramos la experiencia de una de las clientes de estas página. ¿Ropa indecente o barata?
Foto: Web
Foto: Web

 “¡Las camisetas costaban entre 8 y 12 euros! ¡Los buzos entre 12 y 16! ¡Y los abrigos no llegaban a los 30 euros!”, dice una de las compradoras.

Aunque la empresa NastyDress está al otro lado del océano, la web ofrecía envíos gratuitos o por sólo 1 euro.

“Parecía demasiado bueno para ser verdad.Pero, en cualquier caso, llené mi carrito virtual. Luego, investigué un poco para asegurarme de que la empresa existía”, agregó.

“Me entró miedo y decepción cuando me vi incapaz de encontrar una sola crítica de NastyDress en la red. ¿Por qué? No obstante, después de muchas búsquedas, llegué a una cuenta de Instagram con una foto en la que se leía: Llegó mi paquete de NastyDress."

Luego contó que después de dos semanas de ansiada espera, llegó du paquete. “Lo bueno es que lo transportaba la empresa DHL y que cada paquete tenía un número de referencia, así que podía controlar por dónde iba viajando, de Singapur a Hong Kong hasta Ohio, y cuándo llegaría”, explicó. 

Pero, ¿qué pasó?

 Vamos primero con el abrigo gris, mi compra más valiosa.

Creí que no podía equivocarme con lo que NastyDress llamaba abrigo gris de lana. Consulté con cuidado la tabla de tallas de NastyDress, me volví a medir y pedí una talla más grande que mi habitual M.

Cuando llegó el abrigo, parecía algo diferente al de la foto. No era de "lana", sino de vellón... Pero era bonito. Me lo probé ansiosa.

Ufff. Era evidente que no me quedaba bien. Aparte de que estaba hecho para una persona sin pecho, las mangas me quedaban cortas. Volví a mirar la etiqueta. Talla grande. ¿¡Talla grande?! "Será talla grande para niños", resoplé. Y se me encendió la lamparita. 

 "¡Punky!", grité.

"¿Qué, Mamá?", contestó mi hija de 10 años.

"¡Ven!", dije, "tengo algo para ti". Mi hija subió y sonrió de oreja a oreja cuando le pedí que se probara el abrigo.

"¡Me encanta!", dijo al verse en el espejo. Y sólo pude asentir. Le quedaba mucho mejor que a mí.

"Te lo podés quedar", le dije.

"¡Gracias, Mamá!", me contestó, "¡me gusta un montón!".

"Mejor quédate un momento", le pedí, mientras miraba de forma sospechosa las demás prendas. "Quizás consigues más ropa".

Efectivamente, este "Vestido Elegante" también acabó en sus manos. Al ver la foto, pensé que quedaría genial con leggins y botas y, de nuevo, había pedido una talla más grande para asegurarme. Me lo probé.


¿Qué? La fotógrafa (mi hija) no pudo aguantarse la risa. No podía ser el vestido de la foto. La parte de la falda medía 5 centímetros de largo. Era la talla de una muñeca. 


Tenía mis esperanzas puestas en el jersey escotado, pero cuando desenrollé el envoltorio de plástico, me di cuenta de que me había vuelto a equivocar con la talla.


El escote no era exactamente un escote... Y me quedaba mucho más corto que a la modelo de la foto. Qué sorpresa.

También tenía algún agujero y a las mangas le colgaban algunos hilos. 

Mi hija, por su parte, pensó que le quedaba fabuloso. Le cortó los hilos, cosió el agujero y se lo puso para ir al colegio al día siguiente.


 Mi última prenda era la "chaqueta de punto". En cuanto vi la foto, me encantó. Era preciosa. Hasta que me la puse.


Preciosa en la foto, porque a mí me quedaba enana. ¡¿Cuánto medía la modelo?!

Me la quité y se la pasé a mi hija sin mediar palabra. ¡Qué injusta es la vida!




Ahora mi hija tenía un armario repleto de ropa moderna. ¿Y yo? Qué tenía yo? No tenía nada. 

"¿Qué te he hecho yo, NastyDress?", susurré. Entonces me tiré a la cama y me pasé el resto del día llorando.

Así terminó su experiencia con NastyDress: 

Quiero recomendar NastyDress a todas las que tengan s una talla de niña de 10 a 12 años, siempre que no os importe que la ropa venga con agujeros e hilos sueltos, y teniendo en cuenta que la foto de la prenda que estáis pidiendo sólo es una aproximación vaga de cómo es la prenda en realidad.  

La conclusión que saco es que la próxima vez que tenga muchas ganas de ropa barata, probaré con Forever 21.

En cambio, mi hija ha añadido un punto más a su lista de regalos navideños.

¿Los Reyes Magos conocen NastyDress? Supongo que habrá que esperar para descubrirlo.