Los números que explican por qué Mendoza cayó en un pozo
Si bien los datos oficiales muestran que después de muchos años las cuentas provinciales empiezan a ordenarse, el arrastre de problemas de administración se sienten: se aumentó fuertemente el gasto público, cayó el "ahorro" y la presión impositiva creció. La escasez de obra pública ha sido una de las principales consecuencias de la mala administración del dinero provincial en los últimos 10 años, reflejado en un deterioro progresivo del ahorro corriente "que se extinguió en 2011" luego de alcanzar el 18,8% de los recursos corrientes en 2005. Pese a ello, la administración Cornejo logró reducir el déficit corriente en 1.083 millones de pesos, contra los 2.476 millones registrados en el 2015. Un documento emitido por el Consejo Empresario Mendocino destaca que aún resta mucho trabajo para alcanzar el equilibrio de las cuentas provinciales.
Más empleo público y menos obras
El ritmo de crecimiento del gasto corriente -con una incidencia cada vez más significativa de la partida personal- fue mayor al de los recursos corrientes y fue en deterioro de la obra pública, al punto que a partir de 2007 esta última, en lugar de depender de las partidas previstas en los presupuestos, dependió casi exclusivamente de la capacidad de endeudarse, en un país con dificultades "para obtener financiamiento conveniente y a largo plazo".
Otro aspecto que caracterizó a los dos gobiernos peronistas de Mendoza (Celso Jaque,2007/2011, y Francisco Pérez, 2011/2015) fue que el gasto público provincial creció más que la economía provincial: así, mientras el gasto público provincial representaba en 2007 casi el 14% del PBG de Mendoza, ese porcentaje alcanzó el 24% en 2015, con una tenue disminución en el primer año de gobierno de Alfredo Cornejo. Así, en diez años casi se duplicó el peso del sector público en relación a la economía mendocina, aspecto que no tuvo una contrapartida en mejores servicios públicos tales como educación, salud o seguridad.
¿Con qué se financió el gasto público provincial si la economía de Mendoza no creció al mismo ritmo? Con una medida que afectó al bolsillo de los mendocinos: con más impuestos. En concreto, la presión tributaria local se duplicó en el período analizado, pasando del 3,7% en 2007 al 7,3% del PBG en 2015/2016.
Empresarios locales admiten que en el último año la administración de la economía provincial va en sentido correcto, pero el sector reclama más esfuerzos para lograr una gestión eficiente del gasto, ya que no hacerlo bien no sólo ha llevado a que los mendocinos tengan que pagar más impuestos, sino también a la caída de la obra pública y de los servicios de calidad. Revertir definitivamente esto, según los empresarios mendocinos, "permitirá diseñar un plan de inversiones públicas en infraestructura básica para el desarrollo que necesita imperiosamente nuestra provincia".
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