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Argentinos que construyen

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Costa Esmeralda

Jorge Urruti fue el empresario detrás de Costa Esmeralda y de otros grandes proyectos en la costa atlántica

"Un lote en Costa Esmeralda hoy sale US$ 500.000 y hay más casas que en Cariló" revela el empresario en el marco del ciclo de MDZ "Argentinos que construyen".

En su libro Un Camino cuenta las periperias para hacer un tramo por el cual hoy se entra a lugares como Nordelta.

En su libro Un Camino cuenta las periperias para hacer un tramo por el cual hoy se entra a lugares como Nordelta.

Jorge Urruti, dueño de JPU Desarrollos, fue el empresario detrás del desarrollo de Costa Esmeralda y repasó su recorrido profesional y personal en El Club del Ladrillo, por el canal de Streaming de La Fábrica del Podcast: desde sus inicios con un camión volcador y las demoliciones hasta los grandes emprendimientos inmobiliarios de la zona norte y la costa atlántica.

“Traje esto porque es histórico: es un camión volcador, el camión que compré para hacer demoliciones. Cuando terminé la facultad me dedicaba a eso, sacaba materiales de las demoliciones y los remataba con una empresa que se llamaba Alberto. Se vendía todo: puertas, ventanas, pisos, techos. Las tejas inglesas eran las más valiosas porque venían con el óxido. Las mojábamos con querosén y las vendíamos como si fueran buenas. Les decíamos: 'No, esta es teñida'”, recuerda entre risas.

Tenía 27 o 28 años. “Ese es un santiagueño que laburó conmigo diez años, adentro están mis hijos. Me encantaba. Era una época que se usaba muchísimo para construir: comprabas la demolición, pagabas a quien tenía que tirar la casa y te quedabas con todo. Era buenísimo”, cuenta.

Video: "En Costa Esmeralda hoy hay más casas que en Cariló"

Jorge Urruti - Arg que construyen - costa esmeralda valor de las casas

Urruti formó su propia empresa con un pequeño equipo de trabajo. “La demolición fueron muchos años, hasta el 88 me fui a vivir a España porque acá no había demoliciones. Era un parate total. Nos fuimos para hacer la experiencia, ver qué pasaba en Europa. Allá se pedían muchísimo las ventanas antiguas, te pagaban cualquier cosa. En el 88 había un hambre terrible. Un amigo me dijo: 'yo te mando gente que quiera invertir en España' y apareció el fax. Parecía mágico. El fax va a cambiar la urbanización de las ciudades, pensé. Y fue tal cual: el fax desapareció, pero lo que vino después cambió la urbanización de las ciudades.”

En España también jugó al rugby. “Jugué en primera 17 años, de pilar. El primer partido 11 de septiembre del 71 contra Liceo Naval y el último 1989 contra Curupaytí. Este hombro no lo puedo mover porque me lo tengo que operar hace 10 años. Un sobrino mío falleció siendo pilar, a partir de ese accidente no pude ver más rugby. Es un disparate, va a morir más gente”, dice.

Buscar socios y tocar el timbre

De regreso en Argentina, empezó a mirar tierras. “Esta carpeta que ven es de 1990, Buena Vista. En el 91 esa tierra estaba vacía. Compramos el primer terreno que vendió Cocuret. En ese momento sólo estaba el San Esteban, St. Mary’s y un club de tenis. Compramos frente al golf e hicimos un proyecto de 32 oficinas, 18 mil metros. Contratamos a los bomberos voluntarios para ver la vista del sexto piso: subimos 18 metros y sacamos la foto. Por eso se llamó Buena Vista.”

Después llegó Laguna del Sol. “Un frigorífico quería vender una tierra de 10 hectáreas. Me dijeron que era hasta el arroyo. Fui a la municipalidad a averiguar de quién era lo otro. Busqué a los socios, uno vivía al lado de la cancha de River, le toqué el timbre y me dijo que lo tenía en venta. Así hice el primer barrio cerrado.”

Ese proyecto dio origen a su libro Un Camino. “Lo escribí a los 10 años de inaugurar el camino, en 2011, para contar las peripecias para lograrlo: una obra pública financiada por privados. Cada familia ponía 10 cuotas de 40 dólares. Después vino Eduardo (Costantini), en el 98, y participó bancando junto con todos el camino. Por ese camino se entra a 3.800 hectáreas, 1.600 son de Nordelta. Un amigo economista me dijo que ahí se invirtieron 10 mil millones de dólares. No lo podía creer.”

Video: "El camino es una obra pública financiada por privados"

Jorge Urruti - Arg que construyen - obra pública financiada por privados

“Cuando salimos a vender los 700 lotes de Laguna del Sol no había internet. Era por teléfono. Tenía un socio que decía todos los riesgos, y yo le decía: ‘correte’. El problema era que yo tenía que vender lotes diciendo que el camino no lo teníamos. Firmamos un convenio con los 700 donde decíamos que nos comprometíamos a realizar máximos esfuerzos para conseguirlo. Y lo hicimos. Ubieto, el intendente de Tigre, nos apoyó totalmente. No nos pidió nada. Fue excepcional.”

Luego vinieron Talar del Lago 1 y 2, y después El Encuentro, junto con Eidico. “Salimos a vender y vendimos 600 lotes en 15 días. A los 15 días llamamos a los de IRSA y les dijimos: listo. ‘¿Listo qué?’ Ya vendimos los 600 lotes”, recuerda.

Video: "Vendimos 600 lotes en 15 días"

Jorge Urruti - Arg que construyen - vendimos 600 lotes en 15 días

Costa Esmeralda llegó luego de otros proyectos desarrollados con éxito.

La historia siguió con Costa Esmeralda. “Cuando arrancamos en 2002 / 2003 teníamos acceso a los dueños. Las dos partes, Eidico y nosotros, y salió el tema: tenemos una tierra buenísima en la playa. Lo hicimos juntos. Ya veníamos de hacer El Encuentro. Empezamos con los valores: los primeros lotes se vendieron en 5 mil dólares, pegados a la ruta. Era más barato de lo que salía hacerlo. Queríamos meter un promedio de 8 mil, para eso había que poner lotes de 5 mil y otros de 12 mil. Increíble.”

Hoy el valor es otro: “Un lote al mar vale 500.000 dólares, vendidos, no hay preventa. Impresionante. Hoy hay más casas que en Cariló. Cariló fue de 1950, proyecto de Cepra, el padre de Santiago. Debe tener 3.000 casas, una casa ahí vale 300 o 400 lucas.”

La gente está cuidando el mango

También impulsó proyectos como La Posta de Pilar y trabaja en un desarrollo en el Cerro Catedral. “Estamos con un estudio de arquitectura que trabaja con nosotros. Son 60 hectáreas, faltaban 15 por desarrollar, nos vino a ver el dueño y estamos terminando eso.”

Sobre el presente del mercado, afirma: “La gente hoy está cuidando el mango. Eso es lo que más está tirando. No puede ser que no le interese vivir en un lugar con jardín y pileta, pero el bolsillo está duro.”

Y sobre su modelo de trabajo, explica: “Fideicomiso al costo es cobrar lo que salga. Sale tanto de tierra más tanto de obra y a lo que salga. Lo nuestro es un honorario, chau. La gente confía. Fideicomiso quiere decir confianza.”

Urruti trabaja hoy junto a su hijo: “Es maravilloso. Tiene muchos amigos, sabe de comunicación, se está entusiasmando en lo que hacemos. Nos estamos organizando, viendo cómo se posiciona en lo que él es bueno.”

También se interesa por la tecnología: “Ahora llego a casa y me meto con la inteligencia artificial. Le pregunto por ustedes a ver qué dice. Es impresionante. Me da miedo a veces, parece que perdés privacidad, pero es impactante.”

A los jóvenes, que escuchen esto

Antes de cerrar, deja dos consejos: “Que sea buena persona, fundamental la calidad humana, por encima de lo técnico. Eso es lo que hay que mirar en un socio.”

Y a los jóvenes que quieren empezar: “Que vengan, que escuchen esto. Es una carrera nueva. No existía cuando yo empecé. No hay mucha gente que entienda. La arquitectura es fundamental, aunque un financista también puede ser un gran desarrollador. A mí me cuesta la parte financiera, necesito que me traduzcan, pero esto me divierte. Y lo haría todo de nuevo”.

El ciclo de MDZ “Argentinos que construyen”

En MDZ creemos que detrás de cada empresa, cada producto y cada innovación, hay personas que apuestan por el país. Argentinos que construyen es el espacio donde contamos sus historias: las de empresarios, emprendedores e industriales que, con creatividad, trabajo y perseverancia, logran transformar ideas en realidades y abrir oportunidades para muchos.

Aquí reunimos sus voces, en primera persona, para conocer cómo se levantan proyectos que impactan en la industria, el campo, la tecnología, el real estate, el deporte y tantas otras áreas.

En alianza con La Fábrica Podcast, los protagonistas nos comparten sus experiencias, aprendizajes y sueños. Son relatos que inspiran, ejemplos concretos de que con visión y esfuerzo es posible crecer. Historias de argentinos que, paso a paso, construyen un país más fuerte y pujante.