¿Puede modificarse nuestra genética a través de lo que comemos?

¿Puede modificarse nuestra genética a través de lo que comemos?

Nuestra herencia puede ser modificada por diferentes factores. La Lic. Noelia Giorlando expone cómo nuestra alimentación tendría influencia en nuestros genes.

Redacción MDZ Online

Hoy sabemos que todo, absolutamente todo, incluso la herencia puede ser modificada. Esta posibilidad se llama epigenética y es la influencia del ambiente, como el estrés y la alimentación en la expresión genética, es decir, en la aparición o no de determinadas enfermedades: somos lo que comemos hasta en los genes.

La epigenética describe los procesos celulares que determinan si un gen ha de ser transcrito y traducido a su correspondiente proteína. El mensaje se puede transmitir mediante modificaciones químicas por adición de grupos acetilo (acetilación) o por adición de grupos metilo (metilación). La importancia de estas modificaciones y de otros mecanismos reguladores aumenta durante el desarrollo, período de gran diferenciación celular. Por ejemplo las experiencias tempranas de restricción alimentaria aumentan las probabilidades de obesidad, diabetes y otras enfermedades metabólicas en la vida adulta.

Los primeros indicios de la epigenética se conocieron a finales de la segunda guerra mundial en Holanda, donde se evidenciaron episodios de hambrunas severos y su impacto en las generaciones siguientes. Luego estudios experimentales en animales, como el de la abeja reina confirmaron estos hallazgos: aquellas abejas que durante su vida se alimentaban de jalea real, determinaba si las abejas se diferenciaban más tarde en abejas obreras o reinas, modificando a su epigenoma o mapa genético, a partir de su alimentación.

A partir de allí, se supo que existen varias ventanas epigenéticas a lo largo de la vida, y que existe evidencia que ciertos tipos de alimentos, como dieta mediterránea, las frutas, verduras, alimentos integrales, las nueces, el curry, la soja, entre otros, dejan su impronta favorable en los genes y la heredabilidad.

La alimentación y las experiencias tempranas con el comer, determinan nuestro árbol genealógico, activando o silenciando genes: comer de manera saludable, flexible y disfrutando, no sólo afecta nuestra calidad de vida, sino también la de generaciones posteriores.

 

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