¿Qué pasa si decides reemplazar el azúcar tradicional por azúcar mascabo?

¿Qué pasa si decides reemplazar el azúcar tradicional por azúcar mascabo?

En un contexto en el que abundan los alimentos industrializados, vale la pena conocer alternativas menos procesadas, pero ¡atención! eso no significa que sea sinónimo de saludable.

Redacción MDZ Online

La comida industrializada y sumamente industrializada abunda. En este contexto, todo lo que ofrece una alternativa más orgánica es valorado. Para comenzar, podemos decir que el azúcar de mascabo es una forma de azúcar no refinada o más pura. También se conoce como azúcar de caña o mascabado.

Para fabricarla se extrae el jugo de la caña de azúcar y se deja evaporar hasta conseguir un residuo seco que luego es molido. No es igual que el azúcar negra, que es igual que la blanca pero se le agrega cierta cantidad de melaza. El color del azúcar de mascabo es oscuro, su textura pegajosa y su sabor es más puro. Contiene nutrientes propios del jugo de caña como algunas vitaminas del complejo B, potasio, magnesio, hierro y calcio.

Sin embargo, la cantidad de estos nutrientes es muy pequeña en una porción de azúcar normal, que podría ingerirse sin problemas. Aunque muchas personas usan el azúcar de mascabo casi a libre demanda creyendo que es un endulzante bajo en calorías o que equivale a un edulcorante, su valor calórico es similar al del azúcar blanca refinada.

Es decir, hay que tener en cuenta que este endulzante es menos procesado pero afecta a la carga glucémica de la dieta: los niveles de insulina. Aporta aproximadamente 40 calorías por dos cucharaditas, lo cual puede colaborar a incrementar las calorías totales por día y el nivel de triglicéridos en sangre, así como los depósitos de grasa corporal.

Es importante saber que debe consumirse con moderación y no sería una recomendación alimenticia para alguien con problemas de diabetes. La cantidad recomendada en el caso de un adulto es de dos cucharadas al día, es decir unos 20 gr de azúcar.

Esto no se cumple si además del azúcar que se le agrega a un té o café se consume un pan lactal industrializado, galletitas o cualquier producto que la contenga en su formulación. Según un estudio reciente, el 75% del azúcar que se consume por día no proviene de los sobrecitos o la azucarera sino que está “escondida“ en diversos productos elaborados que ingerimos en nuestra rutina diaria.

En síntesis, medir el consumo de azúcar es vital para una alimentación sana y equilibrada y el azúcar de mascabo puede ser una alternativa menos procesada que el azúcar blanco, pero de ninguna manera se puede consumir sin medida.

Menos procesado o más orgánico no es sinónimo de menos calórico. De todos modos, es fundamental realizar una consulta con un nutricionista profesional que pueda aclarar qué tipo de azúcar es recomendable para cada organismo en función de su nivel nutricional, o si es necesario erradicarla completamente de la dieta.

Para dudas, sugerencias de nuevas recetas y comentarios, te invitamos a escribirnos a contacto@mdzol.com y responderemos a la brevedad.

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