Engordé en este encierro ¡y necesito una dieta!
Ante una situación de anormalidad como estar confinados por varias semanas, es normal que muchas personas reaccionen de modos diversos a como se comportan en su rutina diaria.
No solo la falta de ejercicio físico (porque no todos pueden hacer gimnasia en casa frente a una pantalla), sino también el desorden de horarios, cambio de agenda (a veces muchas tareas, a veces muy pocas), indisponibilidad de algunos alimentos por desabastecimiento o por frecuencia de salidas para las compras, la costumbre de amasar y cocinar mucho más que antes porque hay tiempo, etc. Sumado todo esto también afecta la ansiedad que provoca la incertidumbre económica, o el estar lejos de nuestros seres queridos, y que muchos combaten comiendo por de más. ¿El resultado? Engordan.
Muchos son los motivos por los que se puede cambiar de hábitos alimenticios y reducir el movimiento para perder calorías. Es por eso que después de dos meses de confinamiento gran cantidad de gente (casi el 60% en Argentina) se ha visto superado por toda esta situación y se ha descubierto más gorda, con ganas de estar más flaco y comenzar una dieta. A veces cambiando hábitos alcanza, sin necesidad de implementar un régimen estricto.
Ya sea por salud (lo más importante) o por estética, hay un interés real y generalizado en querer adelgazar. A continuación algunos consejos para poder hacerlo.
- Consultar al médico o nutricionista para que nos indique cuánto peso deberíamos perder y en qué lapso de tiempo.
Mientras tanto:
- Poner horarios de comida
- Intentar hacer ejercicio para perder calorías. A veces alcanza con unas abdominales o saltos a la soga diariamente. O caminar una hora si pudieras salir. O dejar de usar el ascensor.
- Evitar los ultraprocesados (eso que si no leemos la etiqueta no sabemos qué es)
- Planificar el menú semanal
- Comprar más frutas y verduras, que carnes, lácteos, alimentos azucarados y harinas.
- Comer un poquito menos, y alimentos reconocibles, sanos, naturales, con buena composición nutricional (y pocas grasas).
- Armar los platos con más cantidad de vegetales que de otras cosas.
- Comer una fruta antes de las comidas principales para tener una pronta saciedad.
- Evitar repetir
- Reemplazar proteína animal por legumbres
- Al salir a restaurantes, pedir los platos más livianos que tengan, y consumir poco alcohol.
- ¿Queremos adelgazar? ¡No a los fritos por favor!
- Intentar bajar niveles de ansiedad organizando una agenda de actividades y manteniéndose ocupado.
Estar más delgado y no recuperar los kilos fácilmente, es un proceso lento que lleva trabajo. ¡Así que paciencia!
Seguinos en nuestras redes y enterate de todas las novedades del mundo de la gastronomía.
Instagram @FoodLoversMDZ Facebook FoodLovers.MDZ Twitter @FoodLoversMDZ
