La alimentación y las emociones durante la cuarentena

La alimentación y las emociones durante la cuarentena

La Lic. en Nutrición Noelia Giorlando nos deja su mirada sobre el "comer emocional" durante este período de aislamiento social por la pandemia.

Redacción MDZ Online

Si pudiésemos describir  estos momentos de pandemia, surgen palabras como caos, inestabilidad, inseguridad, miedo, contagio... Y en relación a lo alimentario: comer, subir de peso, aburrimiento y ansiedad, entre otras. En definitiva, todas expresiones personales y colectivas que tienen la intención de descargar tensiones, buscar seguridad, proyectar angustias y emociones en medio de  esta búsqueda de libertad y certezas, creándose un “nosotros”, una identidad social, común y compartida.

Se borran los días y los horarios, y con ellos la individualidad. Lo que antes era propio ya no lo es, todos vivimos en condiciones similares de encierro y en donde el comer se ha convertido en uno de los momentos más esperados del día, lo que nos obliga a estar muy pendientes de lo que comemos, además, los pensamientos acerca de la comida funcionan como respuestas evitativas frente al desinterés, la apatía y lo amorfo de las rutinas.

El comer ha cambiado, como parte de este giro impredecible y obligatorio en nuestras vidas. Es así como el consumo de alimentos de baja calidad nutricional y elevado efecto en nuestro estado de ánimo y placer se han incrementado notablemente, a estos “ gustos” o “ confort food” sirven  para controlar estados de estrés y ansiedad que pueden estar incrementados en estas situaciones como respuesta al contexto de amenaza constante. Funcionan además como recompensa y/o compensación frente a lo que estamos viviendo o sintiendo.

Indudablemente, la pandemia afecta nuestro bienestar y en consecuencia nuestra manera de comer, sin embargo, el cambio trae consigo oportunidades y posibilidades, enseñándonos que nada es estable, forzándonos a adaptarnos, ser flexibles y tolerantes ante los imprevistos, estas habilidades son necesarias para la supervivencia y para lograr recomponer o re inventar un nuevo estado de equilibrio frente a nuevas situaciones. Identificar que nos pasa y que sentimos nos permite ser más conscientes de nuestras necesidades y demandas, evitando excesos y culpas. Tener pensamientos positivos para encontrar y ver las oportunidades, buscar actividades placenteras y que nos brinden calma, aceptar, reconocer y re encontrarnos con nuestro equilibrio, incluso en la manera en que nos alimentamos, es una salida saludable y positiva para crear una nueva realidad, más allá de las circunstancias.

 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?