Clericot y sangría: ideas fáciles para un brindis original y colorido

Clericot y sangría: ideas fáciles para un brindis original y colorido

Recetas fáciles y divertidas para llenar las copas en estas fiestas. Clericot y sangría ganan los primeros puestos, pero pueden reinventarse en propuestas originales para el brindis.

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Simples, rápidas, económicas y deliciosas, estas dos propuestas pueden ser el toque distintivo para este año particular. 

Receta de clericot con pocos ingredientes 

Mediante la simple unión de vino blanco con frutas, sumado a algunos tips se logra una bebida fresca y frutal que invita a la diversión y al disfrute.

Uno de los principales tips para lograr una jarra de clericot exquisita es cortar la fruta bien chiquita.

Pequeños pedacitos de fruta serán fáciles de tragar al beber un trago, en cambio si se corta demasiado grande, la sensación no será tan agradable.

La combinación de frutas que lo compongan puede ser infinita y a gusto de los comensales, pero una buena idea es hacerlo “por color“ con frutas verdes, rojas o amarillas o multicolor.

Algunos consejos sobre la preparación del clericot:

  • Cortar en cuadraditos chiquitos pera, melón, manzana roja o verde, la roja dará dulzor y la verde acidez, naranja en rodajas - que además ayuda a que no se oxide la manzana- y una naranja exprimida.
  • A esto se le suma una cucharada colmada de azúcar, vino blanco seco o sauvignon blanc por su acento cítrico y una rama de romero, que además de decorar realza su sabor.
  • Dejar reposar unos 45 minutos en la heladera y servir frío. Aunque no lleva hielo, es opcional para quienes lo prefieren algo más liviano. 

Receta de sangría y tips para que quede más deliciosa

Otro cóctel fresco y festivo es conocido bajo el nombre de “sangría“ por el color “sangre“ que le da el vino tinto.
De base frutal, también es una receta simple y económica que puede ofrecerse junto a la jarra de clericot y que cada invitado se sirva lo que prefiera.

Para la preparación de la sangría:

  • En una jarra grande colocar rodajas de mandarina o naranja. Esto le otorgará sabor y longevidad al trago, ya que su jugo y la esencia de la cáscara se liberan lentamente.
  • Luego, sumar durazno blanco o amarillo (pelón) bien cortado en cuadraditos, kiwi, uva verde, melón, manzana verde o roja, pedazos gruesos de cáscara de limón, que saboriza pero no se come, trozos de jengibre cortados en escamas bien grandes, azúcar a gusto, canela en ramita o en polvo, una naranja exprimida, un chorro de agua o medio vaso grande de agua y un vino tinto joven o malbec frutado, ya que acompaña los sabores cítricos de la preparación.
  • Se puede agregar hielo o no, según se quiera aligerar el trago y variar su temperatura, aunque es una bebida que no se toma tan fría como el clericot.

Una variante, es cambiar el jugo de naranja por el de arándano. Le da un toque distinto y acompaña el tinte rosado característico de un aperitivo para acompañar la noche de fiesta.

A la hora de brindar, estos son los tragos favoritos en México, España y muchos países de América. Su preparación es tan sencilla y requiere de tan pocos ingredientes que resulta casi un sorbo inevitable en la mesa navideña.

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