Así es el lenguaje de la comida
Comida y alimento no son sinónimos. La comida es el alimento transformado, simbolizado, asociado y representado. Como el hablar, comer requiere de un Otro necesario que ofrece, que da y que recibe comida. El alimento, como objeto comestible concentrado en nutrientes, logra alimentar y nutrir sólo cuando es comida, porque la nutrición nos envuelve como seres completos, inseparables con necesidades emocionales y físicas; alimento afectivo y material, unidos desde el comienzo y para siempre.
La nutrición nos envuelve como seres completos, inseparables con necesidades emocionales y físicas.
Comer, es dialéctica, que obedece a una gramática personal y cultural, lo que le da sentido desde lo individual – existencial y conecta con la necesidad más profunda; la necesidad de afecto, de cuidado maternal. Por la boca, entran y salen nutrientes, sensaciones, palabras y creencias, y así la comida trasciende hacia un símbolo, una representación, una demanda, un pedido de ayuda, un castigo, un premio o un acto rebelde.

La comunicación al igual que la comida son constitutivas del ser humano, y a través de la comida y el lenguaje nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás; cuando no se puede poner en palabras las emociones, la comida toma forma de palabra comestible; se come en exceso o se rechaza, queriendo decir algo que no se dice: la comida es la forma visible que adquiere la palabra cuando no es escuchada.

La comida es el primer lenguaje, que a través de la leche – alimento, la cercanía de la madre, su disposición afectiva, su aroma, su voz, sus palabras, sus caricias, sus distancias, sus deseos, etc, nutren, suficiente o no, afectivamente. La comida es entonces, meta -comunicación constante de amor, de apego, de vínculos y afectos.
