Presenta:

Tribus alimentarias: qué son y qué comen

La Lic. en Nutrición Noelia Giorlando explica en esta nota detalles de estos grupos cuyos hábitos alimentarios son en algunos casos asombrosos.
Foto: Internet
Foto: Internet

Una tribu es una asociación o grupo de personas que comparten y persiguen objetivos en común, en este caso cuando hablamos de tribus alimentarias, las personas se agrupan al perseguir un mismo estilo de consumo o se identifican con la ingesta de determinados alimentos.

Existen muchas de ellas, diferentes, parecidas, que se interconectan, emergen desde los distintos discursos alimentarios. En torno a estas familias alimentarias, las personas estructuran su forma de ser y pensar la comida. Sus elecciones alimentarias son consecuencias de las ideas que sostiene cada grupo a los cuales pertenecen. 


Algunos ejemplos de tribus alimentarias*

. Vegetarianos: consumen verduras, frutas, legumbres, semillas y cereales.

. Lacto Vegetarianos: vegetales + lácteos

. Flexitarianos o floxotarianos: comen carne de vez en cuando (algunos solo comen pescado y pollo), pero priman los vegetales. 

. Lacto Ovo Vegetarianos: vegetarianos que no comen carne pero sí derivados como huevos y lácteos.

. Ovo Vegetarianos: vegetales + huevos.

. Veganos: vegetarianos estrictos. Además no utilizan productos que provengan de la matanza de animales. Tampoco consumen miel, lácteos, grasas animales.

. Crudívoros vegetarianos: verduras, frutas, semillas, frutos secos, germinados, deshidratados o cocidos al sol. No cocinan sus alinentos. No comen refinados ni harinas ni azúcar. 

. Frugívoro o frutariano: solo frutas.

. Macrobióticos: eligen los alimentos de acuerdo a la energía que brindan y a los efectos que producen en el organismo. Los combinan según estaciones y el efecto deseado. Consumen semillas, legumbres, cereales, vegetales cocidos, tofu, pastas integrales, y pescado blanco. Nada de refinados ni conservantes. 

. Ayurveda: forma de medicina a través de la alimentación practicada en India desde hace más de 5000 años. Comen similar a los lácteo vegetarianos. Evitan los cereales refinados, y prefieren los vegetales orgánicos.


La parte negativa

A veces hay casos en los que la pasión se exacerba por determinados alimentos o formas de comer, y surgen pensamientos rígidos o demasiado estructurados. En ocasiones las reglas alimentarias son estrictas e inamovibles. Entonces las conductas alimentarias pueden rozar la obsesión y el fanatismo. El tribalismo alimentario es una forma de revolución, una manera de objetar, de romper paradigmas pero con el peligro de meterse en otro, aún más estrecho.

Dentro de estas tribus alimentarias encontramos algunos casos extremos y riesgosos: los licuarinos (sólo consumen jugos y licuados) , los crudívoros (sólo consumen frutas y verduras crudas), los fregaans (que obtienen su comida a partir de los desechos alimentarios de otros, revolviendo la basura en busca de comida), los antigluten y los seguidores de dietas demasiado restrictivas y desequilibradas.

Cuando estas conductas colectivas son extremas, pueden surgir restricciones alimentarias severas y aislamiento, que en personas con determinada vulnerabilidad pueden desencadenar algún tipo de trastorno alimentario. En ocasiones, las tribus alimentarias se agrupan pero se aíslan.

Hoy esta de moda pertenecer a una determinada filosofía alimentaria, comer distinto para ser distinto, la comida se revoluciona, para ser identidad e ideología, pero pueden surgir inconvenientes cuando se sostiene por discursos dictatoriales, que llevan a transitar caminos contradictorios; ya que en busca de la libertad alimentaria y la originalidad, se encasilla el pensamiento y la alimentación se vuelve estrecha, inflexible y pasional.

La adhesión incondicional, convierte a las ideas en verdaderas creencias y posiciona a los consumidores en buenos y malos, según su ingesta. 

Cuando las prácticas son desequilibradas la salud corre peligro.

Lo importante es comer sin miedo, sin fobias, ser capaces de elegir y de disfrutar, sin perdernos en el camino de las modas, las seudoverdades alimentarias y el fanatismo. Conservar nuestra identidad, nuestra historia alimentaria y nuestras preferencias individuales, es lo que finalmente nos permite ser distintos y libres. 



. Autor: Lic. en Nutrición Noelia Giorlando. Mail: [email protected] . Cel: +54 9 261 654-6257




*Fuente: Revista Hay una vida mejor  La Nación. Artículo de Marina Gambier