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Mientras comés ¿además qué hacés?

En tiempos en los que estamos a mil y somos "multitasking", la Lic. Noelia Giorlando reflexiona sobre la importancia de estar atentos al comer.
Foto: Internet
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Los días pasan rápido, llenos de actividades, de horarios y obligaciones simultáneas. Vamos cumpliendo múltiples tareas sin fin: estamos pendientes y alertas, todo es urgente, no hay prioridades, porque "debemos" hacer que cada momento debe ser útil y productivo. Son las exigencias actuales, los mandatos de velocidad que nos prometen más tiempo pero menos calidad de momentos. 

"El momento de la comida no escapa al tornado diario del multitasking." 

Comer pasa a ser un ítem más de la lista a cumplir. Tan poco conscientes somos de la comida que a veces la obviamos y si por casualidad nos sentamos, cumplimos rápidamente con el trámite de satisfacer el hambre o la costumbre, mientras miramos el celular, la computadora y contestamos mails. 

La inconsciencia con la que nos alimentamos trae complicaciones: obesidad, trastornos de la conducta alimentaria, ansiedad, picoteo, atracones... El sólo hecho de no estar presente es una manera de escape y de evasión que sólo trae más problemas.

"Siempre está la posibilidad de detenerse y disfrutar para tener una alimentación consciente o mindful eating"

Por suerte, siempre está la posibilidad de detenerse, de hacerlo distinto. Frenar, pensar y disfrutar son los pasos para una alimentación consciente o mindful eating. Para esto es importante:

. La disposición en cuerpo y mente a la hora de cocinar y comer

. Mirar lo que comemos

. Tomarnos un momento para redescubrir el alimento, sus colores, texturas, formas y apariencias.

. Pensar, explorar y darnos cuenta de qué estamos comiendo y porqué lo comemos. 


Al oler la comida, podemos reconocer recuerdos, personas, momentos y hasta nos da una idea del origen de ese alimento. Al ser conscientes de este proceso, nos detenemos en detalles valiosos, que de otra manera pasarían desapercibidos, se van con la prisa. 

"El saborear un alimento es un camino mental, que nos conduce al verdadero deleite."

El saborear un alimento es un camino mental, que nos conduce al verdadero deleite. Al disfrutar, con la mente atenta y el cuerpo dispuesto, las cantidades se regulan sin necesidad de esfuerzo ni sacrificio, porque cuerpo y mente toman lo necesario. 

Identificar las señales del cuerpo, los juicios, impulsos y hasta las expectativas con la comida, nos conecta de una manera saludable y completa. Los sentidos se alinean para darle forma a un comer que incorpora la curiosidad, el agradecimiento, la atención y el placer. 

Dándonos tiempo para parar, y estando atentos al comer, al dar de comer, al compartir y al cocinar, encontraremos grandes beneficios con simples prácticas cotidianas. 

Son experiencias breves, maravillosas, gratificantes que valen la pena, y valen el tiempo para quienes se atrevan a parar y a encontrar el mundo en un bocado.



. Autor: Lic. en Nutrición Noelia Giorlando
. Mail: [email protected] 
. Cel: +54 9 261 654-6257