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¡Irresistibles Empanadas Patrias!

Ellas y el asado son los platos que nos distinguen a los argentinos. Clásicas y auténticas, no pueden faltar en cualquier reunión, agasajo o fecha patria. Hoy te enseño a preparar con tus propias manos una irresistible versión.

Ingredientes:

• -12 tapas de empanada de hojaldre o criollas
• -300 gr de colita de cuadril o lomo veteado (a criterio de cada bolsillo)
•- ½ pimiento rojo
½ pimiento verde
•- 300 gr de cebolla
•- 1 cucharada grande de aceite de oliva
• -100 gr de manteca
• -1 cucharada colmada de grasa de cerdo para exportación
1 cucharadita de ají molido
• -½ cucharadita de romero picado “a polvo” (opcional)
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de tomillo
1 cucharada panzona de pimentón
sal y pimienta
cantidad necesaria de agua

Elaboración:
Para el relleno, primero vamos a cortar los vegetales y la carne. Se corta la carne de lomo en cubitos bien, pero bien chiquitos (la idea es que cuando comas la empanada no te encuentres con los pedazos de carne grandes, sino bien chicos e integrados con el resto de los ingredientes). Aparte, se corta la cebolla en brunoise (cubitos muuuuy chiquititos) y los pimientos, de la misma forma.


Para cocinar el relleno, se coloca en una olla la grasa, la manteca y el aceite de oliva (sí, está bien… bajas calorías no son, pero… ¡qué ricas!). Se añade también la cebolla, el pimiento y un poquito de sal y se rehoga* a fuego mínimo, revolviendo frecuentemente, hasta que la cebolla esté transparente. En ese momento, se sube el fuego al máximo, se agrega la carne de lomo y se saltea** hasta que esté cocida pero jugosa.

*Rehogar: Llamamos “rehogar” a la acción de cocinar un alimento en una sartén con materia grasa y sal, a fuego bien bajo y removiendo continuamente hasta que esté cocido. El objetivo del rehogado es que el producto no se dore, sino que quede tierno y bien cocido.
**El salteado es una técnica de cocina que se utiliza cuando queremos que los productos (en este caso la carne) queden cocidos, pero doraditos y crocantes.



Se condimenta con pimentón, ají molido, orégano, tomillo, romero, sal y pimienta a gusto y se va agregando una taza de agua de a poco, para que la carne se vaya cocinando con líquido y a medida que se vaya consumiendo ese líquido, se le va agregando un poco más. Esto ayuda a que los sabores se intensifiquen y a que la carne quede más tierna, como si fuera un guisito.


Se cocina la preparación a fuego mínimo hasta que reduzca bien el líquido (tiene que quedar como una salsa espesa, no acuosa) y la carne esté tierna. Se retira del fuego y se extiende sobre una placa a fin de que se enfríe la preparación lo más rápido posible (esto es para evitar que la preparación se contamine y resulte con sabor “abombado”).

Una vez que haya alcanzado temperatura ambiente, se lleva a la heladera hasta que la mezcla esté bien fría y la grasa haya solidificado.


Para armar las empanadas, se extienden sobre la mesada las tapas de empanadas y, sobre el centro de cada una, se coloca una cucharada colmada de relleno. Luego, se humedecen hasta la mitad los bordes y se cierran con mucha presión para que el relleno no pueda escaparse durante la cocción.


La clave para que las empanadas salgan bien, es rellenarlas generosamente (para que no sean como esas empanadas a las que hay que buscarles el relleno con lupa…), pero procurando dejar un buen espacio para cerrarlas y hacer el repulgue a fin de que el relleno no se escape y no perdamos ese juguito tan preciado.


Se les realiza un repulgue típico de empanada (¡o el que te salga!). Tenedores y deditos de niños son válidos para realizar “creativos” repulgues caseros. Cuando hayas cerrado todas las empanadas, se reservan en la heladera, en una placa para horno, espolvoreada con harina (para que no se peguen) y se cocinan en horno a fuego fuerte hasta que la masa esté dorada y crujiente. Una vez listas, se sirven de inmediato. ¡Mmmmm, irresistibles!


Datos útiles:

-• La grasa de cerdo para exportación se consigue en la tienda de quesos del mercado central. Es una grasa fina, que deja un sabor muy delicado. Si querés, la podés reemplazar por grasa de pella que se vende en la góndola de los super. La otra alternativa es pedirle a tu carnicero un poco de grasa, derretirla a fuego bien bajito, colarla y usarla.

•- Llamamos romero picado “a polvo” al romero tan, pero tan picado, que parezca un polvo. De esta manera el sabor resulta más sutil y se integra mejor, sin resultar invasivo.

-• Si te gusta que las empanadas luzcan brillantes, pintalas con huevo antes de llevarlas al horno.

•- A estas empanadas las podés congelar y cocinarlas sin necesidad de descongelarlas previamente. ¿Práctico, no?