Nunca comas esto en un vuelo
Las cadenas de fast food están presentes en casi todos los aeropuertos del mundo y son una tentación. Pero representan un peligro: se trata de alimentos cargados de sodio y grasas saturadas, dos elementos de muy difícil digestión. Un proceso, el digestivo, que en la altura es mucho más complicado. La presión arterial, otro factor a tener particularmente en cuenta durante un vuelo, también puede verse afectada por la ingesta alimentos como hamburguesas o papas fritas.

La expansión intestinal es otro factor de riesgo. La cabina del avión es en si misma un peligro, ya que promueve la inflamación. Por eso, para evitar disgustos y miradas de desaprobación, la cebolla, el coliflor, los frijoles son algunos de los alimentos a evitar. Las bebidas gaseosas también son entorpecedoras del proceso digestivo, por eso es mejor no consumirlas en estas situaciones, ya que tienen un efecto diurético y también pueden causar flatulencia.
Muchos pasajeros creen que un trago o una cerveza antes de viajar o durante el vuelo los va a distender y los va a relajar durante el vuelo. Pero en realidad no es muy recomendable ingerir alcohol antes o durante el periplo aéreo. Los médicos aseguran que, dado que hay menos agua en la sangre cuando uno está deshidratado, (y la deshidratación suele darse en momentos de stress como los que representa un viaje en avión), la concentración de alcohol va a ser superior y la intoxicación se genera más rápidamente.