La hamburguesa: de comida basura a producto gourmet
Atrás quedaron los tiempos en que las hamburguesas no eran más que sinónimo de fast food o comida basura. En los últimos años, el popular plato americano se ha colado en las cartas de numerosos restaurantes adquiriendo la categoría de producto gourmet. Además, la proliferación de establecimientos tipo diner (restaurantes prefabricados americanos, casi siempre ambientados en los años cincuenta) ha abierto el abanico a la hora de elegir una buena hamburguesería en la que comer o cenar.
El chef Mauro Colagreco, el único argentino con estrellas Michelín (por su restaurante Mirazur en Francia), inauguró en 2015 una hamburguesería en su ciudad natal, La Plata, Buenos Aires. La carne proviene de ganado criado con pastura, y su ketchup está realizado con tomates orgánicos.
Las hamburgueserías hoy ofrecen una amplia variedad para los paladares más exquisitos, desde las clásicas -aunque no por ello de menor calidad- con bacon y queso hasta otras más sofisticadas como la de buey y trufa, la de queso azul, peras caramelizadas y nueces, la mexicana con ajíes y aguacate, las condimentadas con especias marroquíes o las elaboradas con carne de canguro, avestruz, cebra o salmón, entre muchas otras.
El restaurante parisino Blend han publicado el libro Hamburguesas gourmet (Lunwerg Editores), un tomo que, además de consejos prácticos, incluye 58 recetas originales del chef galo Victor Garnier. Un éxito
"Hasta ahora las hamburguesas se consideraban sinónimo de cocina rápida: una comida sabrosa y barata sin más. Afortunadamente las cosas han cambiado y ahora se han convertido en pequeños placeres gastronómicos", explican los autores del libro.
Con buen pan, buena carne y buenas verduras, las posibilidades resultan infinitas
Entre las recetas más peculiares que se detallan en el libro se encuentran la hamburguesa Cab, de bacalao empanado y salsa de escabeche, la Beet, de buey, remolacha y wasabi, la Jack, de vieira y cacao, la Creo, de cangrejo al pimentón y mayonesa, y la Beans, de judías blancas y lentejas.
Pero, ¿a que se debe este furor hamburguesero?
Según el chef Edmundo González, del restaurante The Burger Lab, "todo esto es pura moda". "Quizá dentro de cuatro años se ponga de moda la comida hindú y nos toque cerrar todas las hamburgueserías. Nunca se sabe", comenta. "Las hamburguesas siempre se habían visto como lo último de la oferta culinaria, era comida rápida, industrial, pero algunos cocineros pensamos que se podía hacer algo de más calidad", explica González. "Nosotros intentamos predicar con el ejemplo: hacemos nuestro pan, pedimos directamente la carne a un carnicero de confianza y le especificamos cómo la queremos -por ejemplo le pedimos sólo una pasada por la picadora y no dos, que es lo habitual- e intentamos ofrecer algo diferente a los demás. Nuestra apuesta son las carnes exóticas", asegura el chef. "Nuestra carta siempre está cambiando, vamos proponiendo nuevas hamburguesas y dejamos las que más funcionan para adaptar nuestra oferta al gusto de los clientes. Hemos tenido hamburguesas de impala, de wagyu, de jabalí africano, que sabe diferente que el europeo...", cuenta Edmundo González.
Consejos para una buena hamburguesa:
- Lo principal es que tenga buena carne, picada por el cocinero en lo posible.
- Procesar la carne sin amasarla, sacarle las partes duras y cartílagos.
- Mezclar con otros ingredientes.
- Elegir un buen pan, tostarlo, y poner buenas salsas.
Lugares en Mendoza para comer muy buenas hamburguesas
- Mi Barrio. Arístides Villanueva 389 xasi Martínez de Rozas
- Burguery: Av. Villanueva Aristides 209, pasandi Rodríguez.
- Cachita`s: Sarmiento 784.
- Fidelito`s: Rodríguez 384
- Big Daddy`s Burguer: Italia 5597, Chacras de Coria.
Un buen sitio para conocer hamburgueserías en Buenos Aires: https://burgerfacts.com/
Fuente: 20minutos.es