Tips infalibles para conservar tus alimentos
Frutos secos y semillas

Muy a menudo, estos alimentos son víctimas de un mal almacenamiento que trae como consecuencia su rápido desperdicio. Para evitarlo, intenta guardalos en lugares frescos y oscuros, y en frascos con cierre hermético para prevenir que entre cualquier tipo de suciedad o bacterias.
Quesos

Lo principal es mantener el queso alejado del envoltorio de plástico y recurrir al papel para queso o papel manteca, que permitirá que el queso respire. Corta un cuadrado grande de papel y coloca el queso en diagonal con el extremo más grueso en una esquina, y el extremo más delgado apuntando hacia el centro. Dobla los extremos asegurándote de que no quede aire en el medio y cierralo con cinta adhesiva. Luego, escribe el nombre del queso y guardalo en una bolsa con cierre hermético en tu refrigerador.
Verduras

Las verduras son uno de los alimentos más difíciles de almacenar correctamente. Luego de traerlas del mercado, lávalas para remover todo exceso de suciedad y retira las hojas que estén feas. Luego, guárdalas en un contenedor de plástico y cúbrelas con una toalla de papel ligeramente húmeda, como si fuera una tapa. Colócalas siempre en el cajón más bajo del refrigerador, donde el frío es moderado y la luz baja.
Carnes
Al almacenar todo tipo de carnes es importante mantenerlas alejadas del aire: al comprarlas, quítale el envase de plástico y guárdalas en una bolsa con cierre hermético, sacando todo el aire y comprimiéndola. Luego, coloca esta bolsa dentro de otra y vuelve a comprimir. Podrás conservarla en la heladera por hasta cuatro días en perfecto estado. Si tienes dudas sobre el estado de su carne, simplemente huélela.
Pan fresco
La heladera no es el lugar indicado para guardarlo, ya que debido a la baja temperatura hace que el pan se vuelva rancio más rápidamente. Lo ideal es colocarlo en una caja de cerámica que permitirá la circulación de aire. Otra opción es guardarlo en bolsas de papel o bolsas con cierre hermético: estas ayudarán a que la corteza no se ablande y el pan no se seque o endurezca prematuramente. Recuerda quitar todo el aire posible antes de cerrar la bolsa.