Presenta:

Canastitas de hongos y alcauciles ¡A cocinar!

¡Temporada de alcuaciles! Te enseñamos una riquísima forma de prepararlos y todo el paso a paso para hacer unas canastitas riquísimas.
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Rendimiento: 12 canastitas

-12 tapas de empanadas para horno
-5 alcauciles
-Medio limón
-200 g de champignones
-200 g de queso mozarella cortado en cubitos
-50 g de queso parmesano rallado
-½ cucharadita de tomilo
-Aceite de oliva

Comenzaremos nuestra receta cocinando los alcauciles. Para esto, se les corta el tallo (¡no todo! Cuidado con el corazón).


Se colocan en una olla junto con el medio limón y se cubren por completo con agua. Se coloca un platito dado vuelta sobre los alcauciles para que los mantenga sumergidos y su cocción sea pareja (buen dato, no?).  Se cocinan a fuego suave durante veinte miutos aproximadamente, o hasta que estén tiernos. 


Se retiran del agua, se le retiran todas las hojas y se reservan para otra preparación. Se cortan los corazones de alcuacil en cuartos y se reservan para nuestras canastitas. 


Se filetean los hongos y se saltean brevemente en una sartén con aceite de oliva. Se salpimientan y se les añade el tomillo y el queso parmesano rallado y se reservan. 


Se colocan las masas de empanadas de copetín sobre la mesada y se arman las canastitas del siguiente modo...


Una vez armadas todas las canastitas, se coloca el queso mozarella en la base, se salpimentan y, sobre éste, un trocito de corazón de alcaucil y una cucharada de hongos salteados. Se colocan en una fuente para horno lubricada con aceite y se cocinan a horno fuerte hasta que la masa esté dorada.    ¡Aplausos para el cocinero!

 

Para que la masa de las canastitas no se "desmaye" en el horno y el relleno no chorree por la fuente junto con tus lágrimas, hay un par de secretitos a tener en cuenta. Mientras más pliegues le hagas a la canastita, más resistente va a ser la masa. También es importante que la masa esté fría en el momento de llevarla al horno. Por este motivo, si es necesario, una vez que las canastitas estén armadas, las podés dejar reposar diez minutos en la heladera y luego llevarlas al horno bien caliente.

Si te gusta que la masa se vea con un bronceado caribeño, podés pintarla con huevo antes de llevar las canastitas al horno.

Si te dio pánico escénico de solo pensar en los pliegues de las canastitas, ¡no temas! Las podés hacer con el tradicional formato de empanadas, y hasta usar un tenedor para cerrarlas en vez del repulgue.

A estas canastitas las podés armar, y en crudo, freezar bien tapadas. Te duran hasta dos meses. Para cocinarlas, las llevás al horno sin descongelar, y las sacás cuando estén doraditas. Fácil, ¿no?