Pijamadas: la tendencia que reúne a mujeres de todas las edades en noches de encuentro
Cada vez más mujeres eligen realizar pijamadas con sus amigas para celebrar un cumpleaños, una fecha especial o simplemente para reencontrar en una noche de chicas a pura diversión y complicidad.
Las mujeres eligen realizar pijamada y contratar servicios de catering, astrólogas y hasta realizar talleres de pinturas para celebrar una fecha especial.
FreepikLo que durante años fue una costumbre propia de la niñez o de la adolescencia, hoy se consolida como una tendencia que trasciende generaciones. Las pijamadas se han convertido en el plan elegido por mujeres de distintas edades para celebrar cumpleaños, aniversarios de egresadas o, simplemente, disfrutar de un encuentro íntimo entre amigas, lejos de las obligaciones y la rutina.
La dinámica es sencilla, pero a la vez muy cuidada. La anfitriona pone su casa a disposición, o bien el grupo opta por alquilar un espacio que permita recrear el ambiente distendido y relajado que caracteriza a este tipo de reuniones. Lo que antes era una improvisación con colchones y frazadas, hoy se transforma en un evento planificado, con servicios a medida y propuestas personalizadas.
Pijama party: la informalidad al servicio personalizado
El catering es uno de los aspectos centrales. Las opciones van desde carritos de golosinas, estaciones de snacks o bandejas de sushi, hasta propuestas más elaboradas, como picadas gourmet, mesas dulces o servicio de cafetería móvil. Algunas reuniones incorporan barras de cócteles, helados artesanales o desayunos para el día siguiente, completando así una experiencia integral.
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Las actividades también han evolucionado. A los clásicos juegos de mesa y trivias, se suman desafíos inspirados en redes sociales, sesiones de karaoke, bingos temáticos y dinámicas que invitan tanto al entretenimiento como a la conversación y la reflexión.
“Nos reencontramos después de veinte años desde que terminamos la secundaria. Queríamos una celebración distinta, algo que nos permitiera charlar, reírnos y compartir sin las distracciones de un restaurante o un bar. La pijamada fue la excusa perfecta”, cuenta Mariana, de 42 años, quien organizó el encuentro en su propia casa y cuentan que gastaron unos 60 mil pesos cada una y se dieron todos los lujos: sushi, postre, juegos, desayunos y cada una se llevó un presente compuesto por diferentes productos de belleza.
Verónica, de 40, eligió esta modalidad para celebrar su cumpleaños. “Alquilamos una casa con jardín y pileta, en el verano, obvio. Contratamos un food truck, hicimos karaoke, jugamos juegos de mesa y cerramos la noche mirando películas bajo las estrellas. Es un plan que prioriza el disfrute y la conexión, algo que no siempre se encuentra en otros tipos de eventos”, explica.
Una experiencia que suma bienestar y conexión
Lejos de limitarse al entretenimiento, muchas de estas reuniones incorporan actividades vinculadas al bienestar personal. Sesiones de cuidado facial, manicure, spa casero, clases de yoga, astrología, lectura de cartas o talleres de pintura son algunos de los servicios que las anfitrionas contratan para enriquecer la experiencia.
“Nos pareció interesante sumar una astróloga, que hizo lecturas personalizadas para cada una. Terminó siendo una actividad profundamente emotiva, que generó espacios de reflexión y también de contención”, relata Laura, de 36 años.
Lejos de los espacios tradicionales de la vida nocturna, cada vez más mujeres priorizan propuestas que promueven la cercanía, la conversación y la construcción de vínculos desde otro lugar.